diosoazar
Foros CIENCIA => Astronomía y Cosmología => Mensaje iniciado por: Polaris en Octubre 20, 2015, 12:32:17 pm
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Hola a todos,
No soy cosmólogo, pero tengo curiosidad:
¿La teoría en boga del Big Bang confirma sin duda alguna que el universo tuvo un principio? ... y ¿la segunda ley de la termodinámica predice que tendrá un final?
¿Qué opinan?
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Los fenómenos reversibles macroscópicos, con su ley de entropía, desorden, creciente, predicen el final, pero las partículas del mundo atómico cantan otra melodía. Como sabemos, cuando se calcula la vida media de las partículas atómicas, protones, electrones, etc, los números resultantes exceden por goleada la vida estimada del universo, lo que podría sugerirnos que las estructuras macroscópicas ( estrellas, galaxias, planetas ) son transitorias y efímeras a su escala, y su vida media muy corta si la comparamos con la duración de los ladrillos ( partículas atómicas y subatómicas) que las componen. Es como si el Arquitecto Jefe tuviera intención de seguir construyendo con ellas otros edificios y otros conjuntos una vez que los actuales hayan cumplido su destino.
Ya lo veremos, todo es cuestión de tener paciencia y esperar el tiempo suficiente... :)
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Por mí, estoy dispuesto a esperar, lo he hecho desde enero y lo que haga falta, oiga.
Los fotones mismos, esos que nos llegan del fondo de microondas, llevan más de 13.000.000.000 de años viajando, y llegan tan frescos, bueno, tal vez un poco estirados... O son inmortales o tienen un buen servicio de mantenimiento y revisiones periódicas para mantenerse en forma. Eso demuestra que su vida media es igual o mayor que la vida del universo actual, o sea, que están hechos para durar. Un universo sin principio no tiene demasiado sentido, porque convertiría al universo en el Ser auto existente, en Dios mismo y yo mismo, parte de ese universo, no soy precisamente autoalgo. Ahora bien, para Dios todo es presente en su eternidad, de manera que, en cierto modo, todo existe desde siempre en El. Solo para nosotros, viajeros del tiempo, el tiempo parece desenrrollarse como un rollo porque nuestra existencia está ligada a él, y hoy, justo en el momento del tiempo, en una página de su libro en la que debíamos aparecer para escribir precisamente esto. Cuando para nosotros el tiempo termine, ingresaremos, o tendremos acceso al menos, al conocimiento de la naturaleza esencial del tiempo en el marco de la eternidad, del momento interminable, del ahora que abarca el desarrollarse completo de nuestra historia humana.
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Hola deneb
Que Dios sea siemore presente en su Eternidad, es dificil de admitir.
Las masas del Universo...Aquellas partículas por encima de los bosones elementales determinan el espacio que las separa... y al desplazarse entre sí... determinan una secuencia de estados universales:: tiempo.
Según las ideas de Penrose de su Cosmología Cíclica Conforme, cuando dejaren de existir, por evaporación de los agujeros negros, -o algún otro mecanismo propuesto-, las partículas universales, y solo existiere radiación.. se habría vuelto a las mismas condiciones del origen universal. Sin espacio ni tiempo. Un estado propicio para que pudiere repetirse el proceso.
Que el tiempo no existía antes del nacimiento universal lo afirman los ateos.
Si no había nada por supuesto no exitía el tiempo. Pero estaba El Verbo de Dios. Su voluntad. Su pensamiento.
Los pensamientis divinos, sin tiempo. -en su Eternidad como alguna vez se expresa en este foro-... se realizaban/realizan todos a la vez desde siemore y hasta siempre?.
Son los pensamirentos de Dios separables unos de otros?.
Son realizados secuencialmrnte?... o Dios se limita a ser una Potencia. Una pila de voltaje que alimenta el universo. Si así fuese, su pensamiento, voluntad y potencia serían todo uno y Dios no se parecería en nada al Dios Personal que nuestra Religión nos enseña.
Dios sería Libre de actuar en ese caso?. NO.
Ha habido gente que ha planteado un Dios Así. Despersonalizado. Un Dios que no nos espera. Para esta gente Dios efectivamente habría creado el mundo... o siguiría y siguería creándolo una y otra vez. Pero No nos hablaría al corazón. Estaría en la naturaleza.
Personalmente, y precisamente por un motivo interno de mi corazón, no puedo creerlo. Porque... Sería el AMOR un invento humano?.Qué motivación habría tenido Dios para crear,-o seguir creando-, el mundo? Qué sentido tiene un universo que evoluciona? Que ha sido capaz de formarse en entidases llamadas Polaris, Deneb y C81021?.
Yo CREO que los pensamientos de Dios son separables. Ordenables. Y por lo tando se realizan secuencialmente y unos preceden a otros. Creo que la propia presencia del pensamiento divino determinaba el tiempo antes o entre los diferentes nacimientos universales.
Creo que hay algo más que nuestro universo finito en el tiempo y en el espacio.
Creo que existe una dimensión mental!, diferente de la dimensión física material. Y a esa dimensión pertenece Dios. o, si queréis, y para no polemizar, esa dimensión le pertenece a Dios.
Además de esta dimensión del Pensamiento, la dimensión substancial, material, que tiene extensión, -cantidad-| y forma nuestro universo, no puede provenir directamente desde la esfera del pensamiento. Si así fuese Dios habría creado el mundo desde la nada. Lo que me parece imposible.
No queda, en mi opinión, más remedio que pensar que nuestro universo ha sido formado a partir de una parte de Dios.
y por lo tanto Dios es Pensamento y Substancia. Ambos dimensiones duvinas Infinitas.
Podéis ver que estoy de acuerdo con algunas de las ideas de Spinoza, pero en profundo desacuerdo con otras.
Un saludo.
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Vengo, como dicen los franceses, acabo, de trabajar en un programa informático que contiene gráficos... Mientras el programa se desarrollaba, veía cómo evolucionaban las variables y los detalles, pero, la verdad, era algo que sabía, todo y a la vez, de antemano, pues elaboré el programa, y eso hace que uno sepa cómo va a desarrollarse... al menos después de que haya funcionado un par de docenas de veces. Eso me ocurre porque no soy divino, o solo un poquito o solo tengo alguna lejana semejanza... :)
Cuando hablamos o escribimos sobre Dios, nos vemos obligados a expresarnos mediante términos que se corresponden con nuestra naturaleza y nuestro entorno, con nuestro saber y nuestra experiencia. Nos expresamos en el tiempo y con él. No podemos evitarlo porque estamos imbuidos de tiempo y ni siquiera podemos imaginar algo fuera de él. Solo podemos intentarlo o buscar semejanzas, como yo y mi programa. Mis variables viven su tiempo en el programa y crecen o disminuyen y mueren en él, se representan en los gráficos, etc. Su dios, con minúsculas, las conoce pues las ha creado , sabe antes de empezar qué van a hacer, incluso el color que corresponderá a su gráfica particular. Su dios está fuera de su tiempo aunque comparten existencia simultánea . Ellas no podrían existir sin él. La variable tiene su propia naturaleza, pero es una naturaleza que no comparte con su dios. Hay, como vemos, ciertos parecidos con los enigmas que nos unen y nos separan de nuestro verdadero Dios, con nuestro tiempo y su eternidad, su naturaleza y la nuestra. Pero, en esencia, no llegamos a comprenderlo. Yo al menos , en cuanto me sacan de mis 3D y mi tiempo, me pierdo. No he entendido nunca cómo es en realidad un hipercubo o una hiperesfera de 4D... eso de que las secciones de ella son esferas 3D o algo así me abruma, me supera. ¿ Es malo aceptar que ciertas cuestiones nos superan, que nuestra herramienta mental es como un destornillador plano ante un tornillo de cabeza hexagonal ? Hay trucos que ayudan, ... yo les hago con la sierra de metales un corte y ya puedo usar el destornillador plano... pero aquí me parece que el asunto no se puede arreglar tan sencillamente, es mucho más complicado. Para evitarnos jaquecas sin utilidad, a lo mejor es más rentable y hasta preferible aceptarlo sin más. Algunos lo llamarían humildad, que creo que es una inteligente virtud. La variable x lo tiene difícil para explicarle a la variable z cómo es y cómo funciona la mente de su autor.
Saludos de x.
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Vamos a contar una historia imposible.
Viajemos en el tiempo para imaginarla. Adelante, suban a mi máquina del tiempo y ajustemos el calendario en el volante que señala el tiempo universal desde el Big Bang que, supongo, hoy señala 13.348 millones de años. Giremos el volante hacia atrás hasta...
1.- Hace mil millones de años. El sol es joven, brilla en un entorno brumoso y caliente, la tierra hierve de volcanes y vida incipiente, y aquí y allí caen continuamente cientos de meteoritos. ¡ Qué calor y qué luna tan enorme... !
2.- Hace cinco mil millones de años. Nos falta el suelo y flotamos entre nubes de gases y polvo, detritus y rocas amenazadoras . Por cierto, hay ruido, un bramido ronco como un trueno omnipresente... La Tierra, el suelo, deben estar en alguna parte de este mundo confuso que ilumina apenas una luz rojiza que entreveo a lo lejos y que llegará a ser el sol...
3.- Hace trece mil millones de años. ¿Quién ha apagado la luz?. Que alguien la encienda, por favor.
4.- Giramos, ya a oscuras, el volante hacia el pasado muchos años más. De pronto, nosotros y la máquina nos esfumamos en el Bang Big,( lo llaman el Big Rip) , tiempo cero. Y todo queda en silencio, y a la vez, el movimiento, el calor, la radiación, se detienen. No hay fenónemos físicos, no hay forma de medir el tiempo, no hay tampoco quien lo mida .
Pero yo imagino desde el hoy , blindado, un imaginario pequeño reloj intemporal que me señala equivalencias temporales... y dejo pasar hacia atrás el equivalente a 10E10000 ( un uno con diez mil ceros) millones de años y examino el posible mundo remanente . Y constato que no hay universo, no hay cosa alguna, ni yo mismo, pues soy imaginario y actual ... Es el reino de la NADA.
¿ Aparte de los detalles técnicos , por qué razón fundamental es falsa esta antihistoria ?
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Yo al menos lo tengo claro. Por la supuesta NADA. Como se ha dicho en otras partes de este y otros foros, la nada es improductiva y de ella no puede seguirse nada. Si en algún momento ( con o sin tiempo) se hubiera podido decir : no hay nada, tampoco podría decirse posteriormente ( con tiempo o sin él),ahora sí hay algo, pues no hubiera sido verdadera nada.
Por lo tanto, puesto que ahora hay algo, siempre ha debido haber algo. Esto le hubiera resuelto a Nietzsche su eterna pregunta acerca de por qué hay algo...
Lo que haya habido siempre, debe ser o existir desde siempre, luego debe ser eterno, existiendo y siendo por sí mismo, desde toda la eternidad. Lo de ser por sí mismo significa que no procede de ningún otro ser, ni es hijo o efecto de otro u otra causa , sino que es en sí mismo y por sí mismo. Auto-ser.
Yo, tú, él, no son solo pronombres personales, son seres antes inexistentes, lo mismo que este Pc, mi lápiz, este edificio, la humanidad completa, la madre Tierra, el sol, la Milky Way ... y todo lo que se formó tras el Big Bang. El universo completo parece creado despues del Big Bang, pero hay gente que supone que este universo no es más que la forma que ahora presenta un universo eterno que repite un ciclo eterno y en ese caso él mismo sería Autoser.
¿ Sería posible admitirlo así ?
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Para que el universo sea el Autoser, la condición necesaria es tener las cualidades o propiedades que le sean propias a algo que ES por sí mismo.
Para determinar si lo cumple, empecemos suponiéndonos capaces de hacer un Inventario del estado inicial de todos los seres presentes en el momento eterno en que la NADA es evitada por la presencia del Autoser.
Inventario= Autoser = TODO. El Autoser es lo único computable y por eso es el Todo.
Todo cuanto ES ( El mismo) y cuanto será ( lo que vaya creando) surge de ese Inventario.
Como El es el todo, no existen fuera de El leyes o normas, condiciones o cualquier otra consideración que podamos hacer. Si el Autoser fuera bidimensional, no existiría ni la idea de tercera dimensión; si fuera limitado, no existiría ni la idea de lo ilimitado o infinito, pues ¿ de dónde procedería la idea de infinito si no estaba incluida en el balance inicial del todo ?.
Así podemos afirmar que cuanto está en el momento actual a nuestro alcance, física o mentalmente, cuanto podemos examinar o incluso pensar, todo procede de ese balance único. Y como los seres humanos somos capaces de idear conceptos variadísimos, todos ellos proceden de la capacidad previa del Autoser.
Ahora bien, siendo nosotros claramente finitos, limitados , imperfectos e incluso negativos, deberemos considerar que lo negativo no procede del Autoser, del mismo modo que el frío no procede del calor, sino que señala la falta de éste. El mal, las enfermedades, los defectos, etc. serían la muestra o demostración de que nuestro ser no es perfecto y muestra carencias que nosotros llamamos males, incluidos, al ser libres , el llamado mal moral.
El Autoser, por ostentar la perfección del ser, tendrá todas las cualidades que le sean debidas, que no conocemos sino por exclusión de las que suponen defecto. Listando todas las positivas que nuestras mentes detectan, tenemos una idea de las que posee nuestro origen, el Autoser. Listando las negativas, tomamos conciencia de aquéllas en las que presentamos defecto ( no somos eternos, tuvimos un origen temporal, estamos enfermos a veces careciendo de perfecto funcionamiento fisiológico, morimos denotando falta de estabilidad temporal, hacemos daño a otros por conflictos de todo tipo que demuestran falta de equilibrio o confusión e ignorancias etc).
En definitiva, el Autoser está en el punto donde convergen cuantas ideas positivas podamos imaginar, pues si las imaginamos, deben estar en el balance inicial.
Pongamos ahora al universo en la balanza: para su desgracia, aunque el plato positivo de la balanza tiene peso: belleza, orden, inteligibilidad, etc, el otro plato abunda de defectos y malas praxis: evolución temporal y cambios permanentes , entropía creciente, leyes que lo constriñen, violencia, destrucción, desorden y caos, nuestros males físicos, mentales y morales, los horrores de la historia humana y ¿ quién sabe? otras razas vivientes... en definitiva, el universo no puede ser considerado Autoser, pues el cúmulo de sus propiedades incompletas y defectos es interminable.
Luego el Autoser es distinto del universo, forzosamente creado por El.
Del Autoser, los filósofos explicarán algunas cualidades necesarias que nosotros, aquí , desde este tema de ciencia , no vamos a investigar. Añadamos que el hecho de que el universo y todas sus piezas integrantes estén sujetos a un sistema estricto de leyes ya muestra su carácter de creado, pues está claro que el Autoser es el origen de la ley, la belleza, la perfección y el bien ( y todo lo demás positivo que podamos idear más otro resto infinito que al menos podemos imaginar y que por ello queda incluido en el listado global).
Nada hemos dicho aquí sobre si el Autoser es una entidad de esta manera o de la otra... pero siendo nosotros personas con consciencia e inteligencia , memoria y voluntad, esas cualidad parecerían adecuadas , por ser positivas, a la naturaleza del Autoser, estarán en el balance inicial necesariamente, y nuestro Autoser será además personal, inteligente y libre en su voluntad ...
Ya solo nos resta preguntar por su Nombre...
Dios
A El sea la gloria por los siglos.
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Hola cefas,
Muy interesante tu post anterior, con suficiente material para reflexionar, lo leeré nuevamente con detenimiento, pero en principio me ha gustado. Te expondré mis dudas si surgen algunas.
Un abrazo
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Dentro del marco de ideas en que nos movemos en este foro, Dios, creación, etc, y visto que el Universo tiene un principio temporal necesario, podemos plantearnos si tiene necesariamente un final en esa misma dimensión temporal. Lo tenga o no, ya no será eterno en sentido estricto, pues no ha existido durante media eternidad, si tal cosa pudiera ser comprendida... Además, no sabemos todos los detalles con los que ha sido creado, y cabe la posibilidad de que partículas elementales y campos, espacio, dimensiones, etc, u otros entes de este cosmos, hayan sido diseñados y concebidos para tener una duración ilimitada. De hecho, podría ser así, si tal cosa pluguiera a su creador y , como ya hemos citado, la vida media calculada para algunas partículas conocidas, parece ir en esa dirección... un universo de duración infinita, irrompìble, y con garantía ilimitada.
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De todos modos, amigo Cefas, dado que Dios proviene de su eternidad, no veo por qué el universo, o lo que sea lo creado, no proceda también de esas mismas épocas , es decir que no tenemos ni idea de cual haya sido el principio de los que llamamos mundos creados , ni si el actual es único o si es solo uno de los cuasi infinitos que pueden estar apareciendo en la existencia... mientras sigo dando vueltas en torno a esa tuerca Allen provisto de mi ineficaz destornillador plano.
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Un día tras otro, es todo un espectáculo intelectual contemplar toda esta muchedumbre de científicos ateos y asociados, esforzando sus neuronas al límite para explicar un universo que cada día se muestra más complejo y esquivo ante sus retorcidas explicaciones. Casi cualquier hipótesis es analizada con tal de poder prescindir de la idea de un ser necesario y creador. Me figuro, como siempre, que el obstáculo esencial para admitir la hipótesis del creador es que lleva aparejada una consecuencia inevitable: la responsabilidad del hombre ante El. Todas las demás hipótesis salvan ese temible escollo, que gravita sobre sus conciencias y al que quieren evitar a toda costa. Y lo mismo que afirman ignorar el origen discuten sobre el final. Y casualmente estos días he leído un artículo sobre la posible duración de cierto tipo de estrellas de larga vida ( las enanas negras) que podrían permanecer activas hasta más allá de diez elevado a cien, años, por poner algo coherente con los datos aportados. De hecho, creemos saber cuándo se inició este universo pero resulta mucho más difícil prever cuándo echará el cierre. Parece que tiene cuerda para rato ( esta expresión hispana hace referencia a los juguetes antiguos, a los que se daba cuerda, se cargaban de energía, mediante un resorte enrollable). El crunch final parece a todos inevitable, pero no saben cómo datarlo, ni el protocolo que se seguirá para llegar a él. Como desde el punto de vista de un creyente nuestra existencia tiene un principio sin final, este tipo de discusiones tiene un valor relativo, más como ejercicio mental que como algo esencial o necesario... pero, como decíamos al principio, desde otras orillas se contempla este tema con otras intenciones, probablemente, tal vez esperando demostrar que, no habiendo Dios, no hay responsabilidades morales y se puede obrar como se desee o convenga, sin más límites que los autoimpuestos. Libertad absoluta. Otra vez el seréis como dioses del Paraíso perdido.
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Cada vez que paso, y paso a menudo, por este tema, me viene a la mente aquella pregunta que me hacía de niño, cuando mi vista era tan buena que el cielo hervía de estrellas, muchas más estrellas que las que hay en el de ahora... ¿ Dónde está la pared del fondo, la que marca el final ? pero luego me preguntaba qué habría detrás de esa pared y la cosa se complicaba. Hoy, unos
años más tarde, tengo una propuesta de solución medianamente aceptable a mi mente de adulto.
El espacio, las dimensiones, incluso mi mente, son constructos de alguien, cuya realidad es absoluta mientras la mía pertenece probablemente a un grado más reducido. Mi universo y mi concepto de dimensiones no abarca, sin dudarlo, todos los matices. Soy el homo bidimensional que está andando sobre una esfera sin explicarse lo que ocurre, mientras busca la misma pared del fondo que la que buscaba yo, así que he dejado de buscarla. Solo he de encontrar al dueño de esta esfera...
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Ahora, a principios del 2022, ahora tenemos una foto del flamante novisimo telescopio James Web, del Universo cuando era chico, cuando daba sus primero pasos. O es una foto del rincón más despoblado o era un universo más bien solitario, bien distinto del actual, el que muestra el fondo de las fotos del Hubble, repleto de galaxias de todo pelaje...Ahora se adivina un final, un fondo difuso, rojizo, que puede señalar la pared del fondo, por llamarla de alguna manera...o que el fotógrafo llevaba una copa de más y no ajustó bien el enfoque.
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Algo vamos mejorando., En muchos artículos sobre este asunto, va desapareciendo la imagen desgastada de una nada absoluta de la que, por arte de magia, surgía fluctuante una singularidad que etc etc etc. . Stephen Hawking parecía muy devoto de esta escenificación, pero la impotencia de la nada para producir algo les va sobrepasando , mientras exige la presencia constante, sin origen, de un Algo creador. Los recalcitrantes inventan ahora , más bien lo relanzan, un universo cíclico, en perpetuos recorridos, una serie de sucesos que se suceden sucesivamente sin principio ni fin... Como vemos, siempre bajo la misma bandera, la de la negación recalcitrante de un Principio eterno, necesario, creador. Curiosamente, todos admiten el fin del Universo, pero algunos se niegan a admitir un Principio con mayúsculas.
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El tercer Big Bang
La Creación (¿por qué es el ser no más bien la nada?); la aparición del hombre, es decir, la creación del alma espiritual e inmortal (que se replica en cada hombre que nace) y la resurrección de Jesús, que se prolonga y actualiza en el ministerio de la comunicación de la gracia.
Autor: Monseñor Héctor Aguer – 28/06/22 10:21 PM
Desde cierto punto de vista, cristiano desde luego, es como el autor de este artículo contabiliza tres momentos creadores , tres Big Bangs, que le ofrecen un título muy sugestivo. Pueden leerlo en su integridad en la página Infocatólica de estos días. Ampliar puntos de vista que refuerzan nuestra concepción científica y religiosa del cosmos siempre es un ejercicio agradable.
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Estas semanas, a medida que se publican datos e imágenes del J Web, parece haberse abierto la caja de los truenos, mostrando un universo lejano, de fondo, que debía parecer joven e informe, pero que se muestra repleto de galaxias viejas, amenazando al mismísimo Big Bang y a buena parte de la ciencia humana en funciones. Sea como sea, cada descubrimiento, en vez de ir respondiendo a viejas preguntas, más bien ayuda a formular otras nuevas. Paradojas del saber. A medida que vamos sacando la cabeza del pozo de la ignorancia, el paisaje que vamos descubriendo se hace más y más amplio y desconcertante. Este viejo amigo de las estrellas va formándose la opinión de que el Universo se asemeja a un constructo, mental, por analogía, destinado a cobijar entidades inertes y a las que llamamos vivas, cuya realidad final encuentra su origen y su fin en la voluntad de Dios creador, gran generador de entes, diseñador eficiente de cosmos, repletos de intrigantes leyes y poderosas fuerzas que nosotros intentamos descifrar desde que encendíamos fuego con dos palitos a la entrada de nuestras cuevas. Seres un tanto absurdos, empeñados en entender las cosas sin fijarnos ni un momento en lo o en el que las hace posibles. Si yo fuera El, y tenemos suerte con que no lo sea, creo que me sentiría decepcionado. Y si me llegase a enfadar, en cualquier momento podría modificar, por ejemplo x 3, la constante de gravitación universal. Al menos hasta que todos, en bloque, arrastrando su pesadísimos cuerpos, me reconocieran y me pidieran ayuda. O, ya puestos, dejaría unas cuantas galaxias inexplicablemente viejas, viejas, justo al lado del Big Bang... Tal vez sea lo que ocurre ahora.
En cualquier caso, por favor, no mezclen lo poético o simbólico con lo real.
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Pues lo cierto es que, un día tras otro, menudean los artículos acerca de los problemas que el J.Web está creando a los defensores de las teorías clásicas sobre el Big Bang y la inflación. El Universo parece que no está de acuerdo con ellas. Es probable que no tengamos ni idea de su edad y tamaño reales, y ni siquiera de qué significa la palabra real cuando nos referimos a él. Siendo Dios eterno, ( recordemos al Algo inhibidor de la Nada) el Universo pudo haber sido creado hace tanto tiempo que no podamos hacer comentario alguno sobre ello, no teniendo, como no tenemos, ideas claras sobre lo que significa el tiempo, el espacio, y todos esos conceptos que manejamos con mucha soltura sin conocer apenas su significado. Con cierto acierto, espero, algunos pensadores hablan ya del Universo como un constructo mental, un holograma, una entidad virtual, figuras que, dentro de nuestros conocimientos actuales, se aproximarían a nuestra idea de lo creado, lo intrascendente, lo fugaz. Poco a poco, la buena Ciencia humana va descubriendo, sobre el telón de fondo del todo , la sonrisa eterna del Dios creador. A El sea la gloria por los siglos de los siglos.
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Parece claro que el universo tuvo un principio o, más bien, que tuvo que tenerlo ya que, como se demuestra en otro lugar de estos foros, carece de competencias para ostentar la categoría central de ser por sí mismo, al estar sujeto a leyes que miden su degradación, a intervenciones humanas que lo alteran para bien o para mal y ostentar notables carencias de orden y estabilidad. No obstante, admitido el Algo que inhibe la nada desde siempre, ese Algo sí tiene permanentemente la capacidad de creación. Saber cómo, cuándo y cuántas veces la haya ejercitado está fuera de nuestro alcance. El universo que hoy conocemos, bien puede ser el enésimo, con una ene que bien puede tender a infinito, con las mismas, parecidas o distintas constantes cosmológicas, con o sin diseños semejantes, sin que, por nuestra parte, podamos hacer otra cosa que admitirlo racionalmente, como admitimos, sin alterarnos, que tg a puede tender a más infinito y a menos infinito. Otra posibilidad es que este universo sea único, si tal es su voluntad, la del Creador, siempre el mismo o actualizado cuando lo desee, o provisto de lo que llamaríamos desde nuestro punto de vista energía pulsante, cíclica y estable a lo largo de los eones que le otorgue su diseño. Por tanto, y desde un punto de vista que admite la presencia eterna de Dios, y reconociendo nuestra radical limitación de criaturas temporales, casi todas las teorías científicamente generadas, acerca del origen del universo serían posibles, mientras no contradigan los principios racionales básicos...y evitándonos, de paso, muchas discusiones ya innecesarias. Dentro de diez elevado a cien años, éste y otros universos podrían existir o coexistir, bajo una u otra forma, dejando paso a escenarios con características imprevisibles desde nuestra ignorancia científica. Afortunados, para nosotros, el "Vi un cielo nuevo y una tierra nueva , porque el primer cielo y la primera tierra habían desaparecido y el mar no existía ya... " de Apocalipsis 21, 1 trae evocaciones esperanzadoras de una vida eterna cerca del Algo Creador que nos ha tomado en adopción. A El sea la gloria por los siglos.
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Continúa la polémica, más bien la consternación, ante la cada vez más evidente incompatibilidad de la historia oficial del Universo, con su big bang, su fecha de nacimiento, su inflación poderosa, y sus etapas iniciales, antes tan bien definidas como ahora tambaleantes. Circula por ahí una imagen de, creo, seis galaxias del J Web antiquísimas, demasiado bien estructuradas como para haberse formado según el canon reconocido .¿ Qué hacen ahí, son realmente galaxias ?. Hay quienes sospechan que hasta puedan ser agujeros negros o entidades ignotas pendientes de identificar... Sean lo que fueren, conociendo nuestra humana tendencia a seguir investigando hasta el límite todo lo que supone un reto a nuestra capacidad de aprender y entender, es probable que hasta haya que esperar al lanzamiento de un nuevo telescopio JW II y hasta un JW III que permitan aclarar de qué estábamos hablando allá por los veinte del XXI cuando el primer JW puso en jaque algunas supuestas certezas sobre el universo primitivo.
Si tenemos en cuenta lo que se comentaba en el post anterior respecto a las innumerables posibilidades en la génesis de lo creado, utilizadas por el Inhibidor de la Nada absoluta, solo hay una postura razonable que recomendar: estar abierto a una inmensa panoplia de alternativas posibles, de las que es probable que solo conozcamos por ahora apenas media docena , y solo parcialmente. Si recordamos, en el otro límite de la escala de tamaños, las paradojas de lo casi infinitamente pequeño, no debe extrañarnos que ocurra algo parecido en lo extremadamente grande. Al fin y al cabo, el acto creador es libre y, tratándose de quien lo ejerce, dispone, como un gran pintor, de cuanto desee en lienzo, pinceles, óleos y tiempo para todas sus creaciones, sean una, ésta, o las que le plazca.
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Sigue la polémica sobre el posible final, pero me atrevo a preguntar ¿ Y si Dios decide mantenerlo sin final ?
Recordemos una vez más que Dios ha tenido toda la eternidad para crear o para no crear, hacer o dejar de hacer, ha tenido en su mano el tiempo y el no tiempo, el espacio físico y el de n dimensiones que haya decidido disponer, de manera que resulta tan difícil elucubrar sobre el futuro como sobre el pasado, y aún más desde la pobreza de nuestra física, limitada a las capacidades sensoriales de nuestros sentidos y aparatos y a la limitación de nuestra capacidad lógica natural... De todos modos, aplicando nuestra lógica natural, es muy improbable que otros universos hayan presenciado escenas como el pecado de los ángeles, el de los hombres y, sobre todo, la Redención llevada a cabo por la intervención directa de Dios mismo a través de la Encarnación del Verbo. No parecería coherente imaginar que esta secuencia de escenarios y sucesos pudiera tener otras semejantes... de modo que, permítanme opinar, debemos ser únicos, al menos en esto. Si hubiera otros, seguramente seguirían derroteros semejantes, en lo bueno, a los humanos, sin necesidades de tantas reparaciones. E incluso, en esta hipótesis, se haya dispuesto algún impedimento, incluso físico, para la intercomunicación, como pueden ser las distancias cósmicas o la no coincidencia en el tiempo. La paradoja de Fermi de nuevo.
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Que el Universo va a tener un final , la ciencia lo tiene mas fácil de aceptar que lo del principio, porque la segunda ley de la Termodinámica parece inatacable por ahora. Y la Química con las suyas, lo corrobora. Y en efecto, mirando simplemente al sol, fabricando incansable elementos químicos, nuevos átomos de masas crecientes que ningún proceso conocido parece capaz de devolver a su estado original... ya nos hace sospechar que el fin se acerca, aunque sea lentamente. Y en cuanto a tener un principio, basta aplicar lo anterior: si algo va a tener un fin, sea a mayor o menor plazo, debió tener un principio, porque sin él, el proceso que lo conduce hacia el fin debió haberse completado infinitas veces hace un tiempo infinito. Así que, por ahora, falsación pendiente, solo podemos creer lo que creemos saber. Lo demás son elucubraciones más o menos interesadas. Lo que más me extraña es el interés general en falsarlo, sin prueba alguna, usando lo imaginable y lo inimaginable como si todo fuera igualmente posible en el marco de las leyes conocidas. Cito el caso más frecuente que se salta cualquier axioma racionalmente sustentable y al margen de todas las leyes de conservación sabidas: los infinitos universos, subsiguientes a cada decisión o interacción cuántica, aunque sea poco o mal definida. Como si el cosmos dispusiera de un almacén fractal infinito lleno de infinitos almacenes idénticos, disponibles para entrar en la existencia en un espacio infinito relleno de ellos, sin bordes ni límites ni leyes.
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Si el universo tuvo principio , entonces no pudo darse el ser a sí mismo. Nadie puede dar lo que no tiene. Antes de ese principio no existía, por lo tanto algo o alguien tuvo que darle existencia. Ese donante, o tuvo principio o no lo tuvo. Si lo tuvo, también precisó de un donante creador, y en ese juego siempre acabaremos buscando a alguien sin principio, a alguien eterno. Y no busquen cadenas eternas , porque la nada eterna, absoluta, esencial, la lógica, necesaria si un ser no puede darse el ser a sí mismo si antes no lo tiene*, esa nada jamás ocurrió, y ahora hay algo, por tanto, existe el eterno inhibidor de la nada. Si algo no tuvo principio, hemos llegado al algo creador preexistente a todo, existente por sí mismo, eterno. Cualquiera que sea el camino que sigamos en ese árbol de opciones, siempre necesitamos un algo creador sin principio, eterno. Pero una vez hallado, ya no podemos afirmar que lo creado tendrá fin. El universo tendrá fin, o no, dependiendo de la voluntad de su Creador. Siendo el Creador eterno, bien puede decidir acompañarse de un universo para siempre. Nótese que el cristiano, "Vi un cielo nuevo y una tierra nueva" del Apocalipsis,21, tiene aspecto de llegar para quedarse definitivamente. Maravilloso contraste entre el oscuro futuro del universo científico, muriendo de vejez, frío y tristeza y el cristiano, lugar de paz, amor y felicidad en compañía del Creador. ¿ Alguien puede dar más ?
*No poder darse el ser a uno mismo si antes no lo tienes, parece un axioma incontrovertible. En el conjunto de seres hoy existentes, puede haber muchos creados pero uno solo eterno, el necesario. alguno que certifique ese axioma, porque si en algún momento no hubiera existido él , ninguno hubiera podido pasar al estado de existencia por sí mismo ( salvo por una fluctuación de la milagrosa :) Nada de S. Hawkins). Por tanto, alguno estuvo siempre ahí, por sí mismo, y no es precisamente mi lápiz. Y ahí debe seguir ( tomen nota ateos y asimilados).
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Si tuvo un principio, hay dos posibilidades desde el punto de vista de la ciencia: o fue hecho con piezas de desguace o fueron piezas nuevas. Si fueron nuevas, tuvieron que hacerse de la nada ( no absoluta, necesario Dios presente). En este caso, dependen de la voluntad del Hacedor el que tengan o no fin, pues ¿ Quién puede decidirlo ?. Si fue hecho con piezas de desguace, recuperadas, estamos en otra onda, y tendríamos que volver a considerar la posibilidad o imposibilidad de un universo infinitamente reciclable, ya estudiado en otros mensajes a la sombra de la entropía. Por tanto, en lo relativo a su fin, estamos a lo que haya decidido su creador. Los que esperamos una vida eterna tampoco sabemos qué tendrá pensado al respecto, en el modo y manera en que este universo, nuestra casa actual, subsista como es, si lo hace. De hecho, a lo largo de nuestras vidas terrenas cambiamos de domicilio sin que lo esencial se pierda... y hoy, a menudo nos ocurre, llamamos nuestra casa a lugares que antes ni siquiera conocíamos que existieran. En cierto modo, nuestra ignorancia nos protege de imaginar planteamientos demasiado complejos para nuestra capacidad mental.
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Hay un creador eterno. Siempre estuvo ahí. Y en ese siempre, más extenso que cualquier extensión pensable, caben infinitas posibilidades llevadas o no a realidades que tampoco podríamos definir. Por tanto, si el creador hubiera decidido crear algunas ¿ cuántas y cuándo ? , esta pregunta tampoco tendría una respuesta acotable, como se dice en matemáticas, primero porque no sabemos definir la dimensión tiempo y segundo porque, usando nuestro concepto de lo temporal, yendo hacia atrás, no podemos llegar al origen. Tan solo nos quedaría la certeza de que el inhibidor de la nada y generador de lo existente no tiene origen, no puede tener el "ahora no estoy", y "ahora sí". En el fondo, debemos adoptar una postura realista, y por eso humilde, aceptando nuestras limitaciones. Y podemos ver cualquier universo bajo un nuevo prisma, un universo cuyo origen podría estar a cualquier distancia temporal. No obstante, tampoco podemos renunciar al hecho de que en el nuestro, los síntomas apunten a cifras más o menos exactas, por ejemplo los conocidos, y hasta discretos, trece mil ochocientos millones de años. ¿ Habría algún problema esencial en que hubieran sido trece mil trillones de años, por ejemplo ?. En resumen, mirar hacia atrás en busca de un origen, o incluso de un posible tiempo sin origen computable solo puede producirnos asombro y vértigo, pues nuestra mente parece no estar diseñada para lidiar con números que exceden cualquier hipótesis. Nota: me permito una cuestión: la vida media de las partículas del universo actual, colocadas en un universo tan longevo como podamos imaginar debería ser mucho más larga que las de ahora, sin duda, pero ¿ podrían llegar a ser prácticamente indestructibles?. Dicho de otro modo: los neumáticos con los que rueda el universo actual han rodado ya durante trece mil millones .... de años, y muchos de sus componentes conocidos, como los protones, por ejemplo , siguen ahí, sin que parezcan envejecer. Para qué duración estarán diseñados ? . Seguramente Dios sonría viéndonos pensar estas cosas tan desatinadas... como sonríe la mamá viendo a su bebé intentando ponerse los zapatos de papá.
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Esta mañana he discutido con alguien muy versado acerca de la teoría de la eterna inflación del universo, esa que supone que el U. se dilata, crece y crece eternamente, provocando la aparición de infinitos nuevos U., en uno de los cuales mantenemos hoy esta "conversación". Le he comentado: Me dices que la inflación eterna fue propuesta ya en 1980 y, según ella, siempre habrá regiones del U. que continúen inflándose, creando un número infinito de universos . Pero, añado, la inflación exige que se cree o preexista el nuevo espacio a ocupar. Ahora bien, un buen ateo no aceptaría la posibilidad de creación y por lo tanto, el espacio a ocupar debería estar disponible previamente y ser infinito y, sin creación, la materia total MT permanecerá constante y la densidad de materia promedio , global, deberá descender progresivamente a lo largo del tiempo que, siendo eterno, infinito, ya habría llevado a ser cero (indetectable) , después de esa eternidad , lo que, evidentemente, no sucede. Mi interlocutor ha permanecido en silencio unos momentos y solo ha sabido responderme que hay muchas teorías y muchas opiniones. Y añade, evitando responderme: " Tratemos otro tema" . Está claro que no podía rebatirme. Para terminar sólo añadiré que mi supuesto interlocutor era una IA.
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Siguiendo con el tema de la infinitud del tiempo y lo que en otro tema se ha escrito estos días sobre el universo cíclico y las causas infinitas, la imágenes de la gota de tinta ( mínima entropía) diluyéndose en el vaso de agua hasta la máxima entropía o desorden, y la del reloj con pesas o pilas funcionando durante eones, me parecen muy adecuadas. Hoy viviríamos en el vaso todavía con zonas más oscuras que otras, pero más adelante, la dilución completada, todo el universo tendría ese color gris lechoso que impediría diferenciar un punto del vecino, o en un reloj todavía con cargas en las pilas. A continuación, la magia del universo cíclico reuniría las moléculas de tinta en una hermosa gota esférica perfecta o recargaría las pilas gastadas ( dónde habíamos dejado el cargador ?), listo para la siguiente explosión magnífica del siguiente Big Bang. Y así hasta el infinito. Y sin cargador ni relojero.
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Desmontada la hipótesis del universo cíclico infinito, por aquello de la necesidad de la recarga y del recargador para su maquinaria entrópica degradable ( la gota de tinta del mensaje anterior lo expresa muy bien), examinemos el tema desde otro punto de vista. Hemos demostrado que , dado que existe algo hoy, nunca se ha producido la nada absoluta , y siempre ha existido Algo, al que hemos llamado inhibidor de la nada o Autoser. Pero este Ser está presente desde siempre, o sea que no podemos fijar un principio temporal del que se pueda decir que le precedió la nada. Y tampoco sabemos lo que ese Ser primigenio ha podido crear antes de hacerlo con nuestro universo, con sus seres, dimensiones y tiempos. Es más, seguimos sin tener una idea , ni siquiera aproximada, de en qué consiste lo que llamamos tiempo, salvo que en él se producen fenómenos o cambios para poder determinarlo ( imaginad un universo temporal sin cambios, incluido el movimiento ). Desde esta perspectiva, sin origen temporal, el Ser primigenio ha dispuesto de infinitas posibilidades de generar, crear, lo que haya deseado, y nuestro universo con sus miles de millones de años, solo sería uno más entre otros infinitos posibles, que nos precedieron. Una versión que a algunos puede sonar a multiverso ateo. pero de significado opuesto. Pero hay una pista interesante que señala a este universo como único en su tipo entre los que hubieran podido ser. La presencia del Verbo de Dios hecho carne no parece compatible con otros escenarios semejantes, luego es evidente que somos únicos en algunos aspectos esenciales. Y por otra parte, la existencia de ángeles y otros seres espirituales, demonios incluidos, señala que Dios , además de humanos, ha creado otro tipo de seres, algunos menos problemáticos que nosotros y otros especialmente rebeldes... Si a cada grupo le adjudicamos un universo, tendríamos al menos dos en el momento presente, universos cuyas relaciones no alcanzamos a comprender demasiado profundamente. Así considerado, podríamos resumir todo lo anterior opinando que, por ahora, alcanzamos a suponer que nuestro universo vive su existencia temporal esperando una fecha de caducidad según las leyes físicas conocidas, pero no podemos afirmar gran cosa respecto a lo que le haya precedido o lo que , desde el punto de vista físico, vaya a sucederle a continuación. Es más, tampoco podemos rechazar, usando la razón simple, la idea de que algunos de esos potenciales universos, incluso el nuestro , puedan haber sido creados como infinitos ( sin fin) en el tiempo.
Al fin y al cabo, el Recargador que citábamos al principio, siempre está disponible.
Si a lo anterior unimos, los católicos y demás gentes razonablemente creyentes y rectamente pensantes, la lectura del capítulo 2 del Apocalipsis , versículo 5: " Y dijo el que estaba sentado en el trono: He aquí que hago nuevas todas las cosas", comprendemos que nuestro futuro ( sin final) está completa y felizmente definido. Y con esa perspectiva, solo se puede añadir una palabra final: aleluya.
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A propósito del principio de nuestro Universo, y extendiendo las posibilidades, eso que en Matemáticas se expresa como yendo al límite, es obvio que Dios ha tenido, tiene y tendrá, todas las posibilidades que quiera para crear mundos bajo las condiciones que quiera. En la infinitud de su ¿ cómo decirlo? existencia, de su Ser sin principio, no podemos imaginar siquiera las infinitas opciones creativas que ha tenido, tiene y tendrá. Ahora bien, considerando eso de que madre no hay más que una, en el fondo, parece que somos muy especiales. A ver si va a resultar que, además, ¡ somos únicos !. La paradoja de Fermi en versión religiosa sería un tema estupendo para mentes estrelladas ( aficionadas a las estrellas), a discutir en algún centro ad hoc de sitios como Lourdes, Fátima, Ciudad de Méjico o Zaragoza, por ejemplo, ciudades muy relacionadas con la más famosa de las madres que en el mundo han sido, son y serán.