Autor Tema: Diario de la acequia de mi huerto  (Leído 25371 veces)

piem135c

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Re:Diario de la acequia de mi huerto
« Respuesta #75 : Julio 02, 2026, 01:16:04 pm »
Desde el mensaje anterior han pasado muchas lunas, muchos Martes y cientos de soles. Mi huerto ha madurado y ha dormido después en muchas ocasiones y ha habido momentos , incluso, en que se ha puesto en duda la continuidad del cultivo. Hubo un año de sequía tan extrema que hube de recurrir a todos mis saberes y mis suponeres para lograr la supervivencia de lo sembrado. Sembré patatas alojando las plantas en brics de leche vacíos, para mantener el agua de riego bajo control absoluto, midiendo al centímetro cúbico la ración semanal. Las saqué adelante, garrafa tras garrafa. Racioné el agua de mis peces, esos ayudantes que mantienen mis pequeños depósitos libres de larvas de mosquito, haciéndoles colaborar en el racionamiento general. Sobrevivieron. Cubrí todos los surcos con hierba seca para reducir la evaporación desde las raíces. Como otros muchos , terminé montando, previsoramente, varios depósitos de plástico, en formato de metro cúbico, para tener siempre disponible un agua de socorro para situaciones de emergencia. Hoy lucen, alineados como los soldados de una guardia inocente, dispuestos a ayudarme si los necesito. Tres mil litros no son demasiados para un huerto mediano, pero a veces tan solo unos pocos metros cúbicos de agua son la diferencia entre la vida y la muerte. Ya hace unos años, pocos, que el fantasma de la sequía no parece amenazarnos, pero conociendo sus costumbres, es mejor tenerlo siempre presente a la hora de programar un año agrícola. Mientras transcurre éste 2026, los primeros y únicos cinco albericoques de mi arbolito novato se han caído al suelo sin yo saberlo y los conejos los han devorado sin comunicarme sus impresiones. Tendré que andar más vigilante en 2027. La acequia ha recuperado un antiguo derecho a las aguas de una fuente y, con ello, en la actualidad casi nunca se queda sin agua, como a veces le ocurría antes. Aún con más agua, no hemos conseguido más vida para ella, porque en conjunto, la vida global disminuye año tras año. Cada vez menos mirlos, menos verdecillas, menos currucas, menos renacuajos, menos palomas torcaces. Solo en algo estamos creciendo. En calor.

piem135c

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Re:Diario de la acequia de mi huerto
« Respuesta #76 : Septiembre 29, 2026, 10:24:44 am »
Ha pasado el verano de 2026, un estío tórrido como nunca en estas latitudes, con temperaturas record mes tras mes, con los humanos del entorno, los animales seguro que también, agazapados desde la media mañana a las últimas horas de la tarde, al resguardo del sol implacable y de los peligros bien conocidos de la deshidratación y el golpe de calor. Mi acequia se ha portado  bien, siempre ofreciendo, mañana tarde y noche, su tributo de agua refrescante y a menudo limpia, notable factor de éxito, que eso de la limpieza no es fácil de conseguir entre tanta actividad agropecuaria intensiva. Hoy, casi a finales de Septiembre, pasado el equinoccio, casi todas mis plantas, seguramente cansadas de tanto esfuerzo,  han tocado retirada, han de dejado de producir nuevas flores y frutos, y empiezan a permitir que el oidio blanquee las orlas de las hojas y que las avispas merodeen incansables recogiendo los azúcares de la última uva que queda sin recoger. Un ambiente general de reposo empieza a apoderarse de mi huerto  y por las mañanas el rocío empapa la hierba y adorna de perlas líquidas las grandes hoja de las calabazas, únicas supervivientes que parecían no sentir las presiones de los calores pasados. Cuando , dentro de unos días, las cosechemos, junto a sus parientes, los últimos pequeños melones y sandías que las acompañan siempre, se acabará el ciclo agrícola anual. Como en los festivales de música actuales, acabado el frenesí de la orquesta, habrá que desmontar el escenario, limpiar los suelos, recoger los desechos y, una vez más, volver a la primera página del libreto de la obra que, con más ilusión que éxito,  ejecutamos cada año. Y volver a interpretar la misma sinfonía anual, con los mismos músicos y el mismo director de orquesta, se supone.

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