Inteligencia Artificial
La Iglesia católica ha expresado una profunda preocupación por la deshumanización de la sociedad, un fenómeno que considera agravado por el rápido avance de la Inteligencia Artificial. En respuesta a este desafío, el Papa León XIV instituyó —con fuerza de ley— el 3 de mayo de 2026 la Comisión Interdicasterial sobre la Inteligencia Artificial, mediante el documento «Rescriptum ex Audientia Sanctissimi».
La Comisión Interdicasterial sobre la Inteligencia Artificial, establecida mediante un rescripto emitido por el Papa León XIV, está integrada por representantes de siete organismos centrales de la Santa Sede:
Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral (institución que asume la coordinación durante el primer año).
Dicasterio para la Doctrina de la Fe.
Dicasterio para la Cultura y la Educación.
Dicasterio para la Comunicación.
Pontificia Academia para la Vida.
Pontificia Academia de las Ciencias.
Pontificia Academia de Ciencias Sociales.
El problema es que en muchos países llamados del primer mundo, la IA toma decisiones que afectan a nuestra vida.
La IA decide si eres apto para un crédito. Por ejemplo hace unos meses pedí un micro crédito y en menos de 30 segundos ya tenia el dinero en mi cuanta bancaria.
La IA determina en las listas de espera de un hospital si tiene prioridad médica.
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y un sinfín de cosas mas que deshumanizan al ser humano.
Resulta gravísimo que los gobiernos democráticos hayan sido incapaces de imponer una regulación real sobre la inteligencia artificial, mientras las corporaciones que la desarrollan actúan bajo sus propias reglas éticas, sin supervisión externa. No es un detalle menor: cinco empresas privadas controlan el 85% del desarrollo mundial de IA, y ninguna de ellas coloca la dignidad humana en el centro de sus prioridades.
La Iglesia católica ha manifestado, a lo largo de los siglos, un compromiso constante e inquebrantable con la dignidad de la persona humana. Este principio ha orientado su discernimiento frente a cada avance tecnológico y cultural.
Ya en 1501, impulsó la regulación de la imprenta; en 1936, el papa Pío XI abordó el impacto del cine mediante la encíclica Vigilanti Cura; en 1963, san Pablo VI reflexionó sobre la televisión en Inter Mirifica; y en 2024, el papa Francisco dedicó íntegramente su mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales al desafío ético de la inteligencia artificial.
En esta misma línea, la reciente creación por parte de León XIV de la Comisión Interdicasterial para la Inteligencia Artificial reafirma la misión permanente de la Iglesia: proteger la integridad de la humanidad, promover una ética sólida y custodiar la dimensión espiritual en medio de los acelerados avances tecnológicos.
La defensa de la persona humana ha sido siempre una bandera de la Iglesia católica, que históricamente ha procurado situarse en la vanguardia del discernimiento moral, cultural y social
Que este compromiso nos impulse a construir un mundo más humano, más justo y verdaderamente mejor.