El calendario festivo dedicado a la Virgen María celebra el 16 de Julio la festividad de la Virgen del Carmen. Esta advocación está ligada a la Orden Carmelitana, que fue fundada en el monte Carmelo ( Norte del actual Israel, Haifa), en el siglo XII por un grupo, no se sabe si de peregrinos, ermitaños o cruzados. La orden creció hasta convertirse en una de las mayores órdenes religiosas católicas. Extendida posteriormente por Europa, uno de sus personajes más importantes fue San Simón Stock. Sin duda alguna, el hecho más recordado de la vida de este santo tiene que ver con la aparición de la Virgen a la que se atribuye la institución del escapulario del Carmen, que tendría a partir de entonces una extraordinaria difusión en el mundo católico.
Según la tradición piadosa, la Virgen María se apareció a Simón en Cambridge, Inglaterra, un día ( el 16 de julio), como respuesta a sus súplicas de auxilio a su oprimida Orden. La Virgen se presentó portando un escapulario en la mano y dándoselo le dijo:
"Toma, hijo querido, este escapulario; será como la divisa de mi confraternidad, y para ti y todos los carmelitas, un signo especial de gracia; quienquiera que muera portándolo, no sufrirá el fuego eterno. Es la muestra de la salvación, una salvaguardia en peligros, un compromiso de paz y de concordia".
Esta tradición carmelita, sin embargo aparece en una forma exacta y documentada por primera vez en 1642, cuando las palabras de la Virgen a Simón fueron escritas en una circular que se dice fue dictada por Simón a su secretario, compañero y confesor, Peter Swanyngton.
La tradición dice que la Virgen se apareció a Simón Stock en 1251, y le entregó el escapulario, signo de consagración a Cristo, imitando a María, y signo de la protección y predilección de la Virgen. Es una devoción muy extendida, desde Inglaterra, de donde era original San Simón Stock, hasta España, México, Argentina y los países cristianoamericanos.
Es escapulario se lleva hoy día como una piececita compuesta de dos pequeños rectángulos de tela marrón unidos por cordones.
Uno de los rectángulos debe quedar sobre el pecho y el otro sobre la espalda, colgando desde los hombros.
Se puede llevar debajo de la ropa, de forma discreta, o sobre ella si se desea mostrar públicamente la devoción.
También existe la medalla escapulario, aprobada por San Pío X, que puede sustituir al de tela. Debe tener la imagen del Sagrado Corazón por un lado y la Virgen del Carmen por el otro.
Debe imponerlo un sacerdote: bendecido e impuesto con una oración especial.
Compromiso espiritual: Quien lo porta se compromete a vivir una vida cristiana, con oración, sacramentos y buenas obras.
En España, la Virgen del Carmen es venerada de modo particular por el mundo ligado al mar, desde la Armada a las cofradías de pescadores y armadores de casi todos los puertos, donde se celebran procesiones marineras con barcos engalanados para la ocasión. Carmen es, asimismo, un nombre muy común entre las mujeres.