Indulgencias Plenarias.
Estamos a las puertas del AÑO SANTO o AÑO JUBILAR.
En la Iglesia católica y también en la Iglesia Ortodoxa, el Año jubilar o Año Santo es un tiempo en que se concede gracias espirituales singulares (indulgencias) a los fieles que cumplen determinadas condiciones, a imitación del año jubilar de los israelitas mencionado en el Antiguo Testamento. En la Iglesia católica, el jubileo es una celebración que de ordinario tiene lugar cada 25 años y en la que se concede la indulgencia plenaria DIARIA: esto es todos los días de este años Jubilar. Por lo que una persona puede sacar del purgatorio a 365 almas.
Este nuevo Año Santo comienza el martes, 24 de diciembre de 2024 y termina el martes, 6 de enero de 2026., y , el siguiente año Jubilar será hasta el año 2050 ( Dos mil cincuenta), obviamente yo y muchos de los que lean este articulo ya estaremos viviendo por la misericordia de Dios en la casa del Padre Celestial., por lo que es una inmensa oportunidad que nos da la vida el poder vivir y sobre todo aprovechar al máximo este próximo Año Santo.
Para entender con profundidad este Año Jubilar, hay que hablar de la Inmensa Gracia que otorga “ Las Indulgencias Plenarias” . por lo que hablaremos de las indulgencias y de la indulgencia plenaria
Las Indulgencias en la Iglesia Católica reducen o eliminan totalmente la “Pena Temporal” por pecados ya confesados. Una indulgencia Plenaria remite todas las penas, evita el Purgatorio y manda directamente nuestro espíritu al cielo.
Las indulgencias Plenarias se pueden ganar por uno mismo o por cualquier difunto, pero no se puede ganar y ofrecer por un ser humano que todavía este vivo, este solo lo puede ganar el mismo, la indulgencia Plenaria en los seres humanos vivos es personal.
Para entender la indulgencia Plenaria hay que entender que es el purgatorio. Toda Pena grave tiene como consecuencia dos castigos:
Por ejemplo: en la justicia moderna un acto grabe tiene dos castigos, uno es la pena de cárcel y la otra es la indemnización económica para resarcir al afectado.
Por ejemplo, en una pena de Violencia de género, se impone una pena de cárcel y además una cuantía económica para resarcir a la víctima. Otro ejemplo: a un narcotraficante se le impone una perna de muchos años de cárcel y una indemnización económica de muchísimo dinero que va dirigida a organismos de prevención de drogas, o a instituciones antidrogas.
Lo mismo pasa con nuestros pecados., tienen una doble pena, la cárcel que es lo mismo que el infierno y es la privación de Dios por toda la eternidad, es eterna para los que cierran su corazón al amor de Dios»., se cierran a la misericordia de Dios, que nos da a través la confesión sacramental. Pero, una vez perdonada la cárcel o el llamado infierno, nos queda la otra condena, la de resarcir nuestros pecados y esta ultima la hacemos en el purgatorio.
«El purgatorio no es un elemento de las entrañas de la Tierra, no es un fuego exterior, sino interno. Es el fuego que purifica las almas en el camino de la plena unión con Dios», Benedicto XVI. (audiencia pública, homilía 12 enero 2011).
El purgatorio, explicó el Papa Pablo VI durante el Vía Crucis en el Coliseo en 1965, es el dolor de nuestros difuntos "originado por una tensión que se ha hecho extremadamente consciente, de desear la felicidad en Dios y no poder alcanzarla pronto".
Nos dicen grandes santos como Santa Catalina de Génova a la que Benedicto XVI hace muchas veces referencia en sus homilías refiriéndose al Purgatorio, que hay almas que llevan ahí miles de años porque tienen una deuda muy grande por los muchísimos pecados graves que cometieron y no hay nadie que les ayude a salir, por lo que ellos mismos y por sus propios méritos van progresando poco a poco.
Y como podemos ayudar a las almas del purgatorio:
Les ayudamos de una manera eficaz a través de las indulgencias que conseguimos para ellas, ya sean parciales o totales.
Jesucristo, Dios Hijo, que no miente, le dijo a San Pedro. Lo que ates en la Tierra quedara atado en le Cielo, y lo que desates en la Tierra quedara desatado en el Cielo.
Con esta misma potestad que Cristo le Dio a San Pedro como Primer Papa, es otorgada a todos los demás Papas representantes de Cristo en la Tierra. Por lo cual, no hay ninguna duda, si un Papa Otorga una indulgencia Plenaria es totalmente eficaz para uno mismo o para el difunto a quien se la ofrecemos, en ese momento se le paga por nuestra intercesión TODA su deuda y sale del purgatorio y se va directamente al Cielo.
Hay muchos santos que nos dicen que la indulgencia Plenaria es tan eficaz, que cuando ganamos una indulgencia plenaria y la ofrecemos para una persona que estaba muy alegada de Dios., esa indulgencia le sirvió para que en el ultimo instante de su vida se arrepienta y se salve., porque para Dios no hay tiempo y cuenta todas las oraciones que han hecho por nosotros en el pasado, el presente y el futuro., y a consecuencia de ellas, imprime una gracia santificante que nos permite evitar el infierno. La misericordia y el amor de Dios son inmensos.
Cuando la Indulgencia Plenaria la ganamos y la pedimos por nosotros mismos, en ese momento toda nuestra deuda a sido pagada. Pero además, y los más importante es que obtenemos una gracia santificante tan grande y poderosa que nos permite ser mucho más felices en este mundo al encontrarnos cada día más cerca de Dios., por lo que podemos empezar este año Santo, pidiendo primero una indulgencia plenaria para uno mismo, que nos dará la gracia y la fuerza suficiente para beneficiar durante todo el año un alma del purgatorio por Dia.
Hay que subrayar que hay unanimidad de Todos los Santos cuando hablan de este tema de la Indulgencia Plenaria que nos dicen, que el alma que hemos sacado del purgatorio, esta tan agradecida que desde el Cielo nos ayuda inmensamente en nuestras luchas y en nuestra vida., he intercede a Dios constantemente por nosotros y por nuestra salvación.
Para no hacer mas largo este escrito continuara una segunda parte: Como Ganar una indulgencia plenaria en este año jubilar del año 2025.