Autor Tema: Cuestiones de Moral Católica  (Leído 4476 veces)

Fegapa

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Cuestiones de Moral Católica
« : Julio 22, 2021, 02:57:02 pm »
En este tema se tratarán otras Cuestiones Generales de Moral Católica, aparte de las puntuales que se tratan en otros temas de este foro.


Fegapa

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Re:Cuestiones de Moral Católica
« Respuesta #1 : Agosto 04, 2021, 12:52:40 pm »
En relación a la frase Bíblica : “ A quienes les perdoneis los pecados, les quedarán perdonados y a quienes no se los perdoneis, les quedarán sin perdonar”.

Cuando se trata de determinar el grado de culpabilidad moral en que se incurre  por haber violado alguno (s) de los mandamientos de la ley Mosáica u otros señalados por los Papas en los Concilios dirigiéndose a los fieles católicos en su conjunto u otros señalados en el Catecismo que provienen del Depósitum Apostólico de la Iglesia Universal, surgen algunos cuestionamientos que se expresan a continuación :

Para el tema concreto que nos ocupa :

1. ¿ Se pueden y deben interpretar LITERALMENTE dichos mandamientos en todos los casos sin excepción, o es necesario interpretarlos tomando en cuenta la situación y las circunstancias de cada caso en particular?

2. ¿ Puede y debe interpretarse literalmente la Biblia ? ¿ Siempre o en algunos casos y en cuáles sí y en cuáles no ?

3. ¿ Y el Catecismo Universal de la Iglesia Católica ?    ¿ Puede y debe interpretarse literalmente para el problema que nos ocupa ?

Jaume

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Re:Cuestiones de Moral Católica
« Respuesta #2 : Agosto 04, 2021, 02:24:33 pm »
Hola Fegapa,
En contestación al punto numero uno (1) ¿Se pueden y deben interpretar LITERALMENTE dichos mandamientos en todos los casos sin excepción, o es necesario interpretarlos tomando en cuenta la situación y las circunstancias de cada caso en particular?


Hay que tener en cuenta la carta a los Hebreos 13,8 “Dios es el mismo ayer y hoy y siempre” y las propias palabras de Nuestro Señor:  Mt. 24,35 “El Cielo y la Tierra pasaran, pero mis palabras no pasaran” y en Mt 5,18-19 “en verdad os digo que antes pasaran el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la ultima letra o tilde de la Ley.  El que se salta uno solo de los preceptos menos importantes y se los enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos. Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos. 

Ahora bien, el pecado lo define la “Intencionalidad” y por eso la situación y las circunstancias definen el grado de pecado. No es lo mismo matar a alguien en defensa propia, que matarlo para quedarse por ejemplo con una herencia. En el primer caso yo no quiero matarlo, lo que quiero es defenderme y en el segundo caso lo que quiero es matarlo para quedarme con su parte de herencia.  La intención es muy diferente.  El primer caso no se puede llamar: Matar, se debe llamar sobrevivir y el segundo caso si se considera matar.. La intencionalidad en ambos casos es muy diferente. El pecado de matar siempre será pecado

Con respecto a la segunda pregunta , 2. ¿Puede y debe interpretarse literalmente la Biblia? ¿Siempre o en algunos casos y en cuáles sí y en cuáles no?

Benedicto XVI nos dice que el sentido de las escrituras va más allá del momento histórico, eso da como resultado que no se puede interpretar literalmente. Ya que el antiguo testamento nos da la luz para interpretar el nuevo testamento y el nuevo testamento aclara al hecho del antiguo testamento.


Benedicto XVI, Jesús de Nazaret.
“ San Juan Evangelista  utiliza la palabra «recordarse» en tres momentos importantes de su Evangelio y nos brinda así la clave para entender lo que en él significa la palabra «memoria». En el relato de la purificación del templo encontramos la anotación: «Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito: "El celo de tu casa me devora" [Sal 69, 10]» (Jn 2, 17). El suceso evoca el recuerdo de una palabra de la Escritura, haciendo así que sea inteligible por encima de su facticidad. La memoria permite descubrir el sentido del hecho y sólo de esta manera hace que el hecho mismo sea significativo. Aparece como un hecho en el cual está el Logos, un hecho que proviene del Logos y conduce a él. Se muestra la relación de la actividad y de la pasión de Jesús con la palabra de Dios, y así se hace comprensible el misterio de Jesús mismo.

 El relato sobre la purificación del templo continúa con el anuncio de Jesús de que en tres días volverá a levantar el templo destruido. El evangelista dice al respecto: «Y cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de lo que había dicho, y dieron fe a la Escritura y a la palabra que había dicho Jesús» (Jn 2, 22).

 La resurrección despierta el recuerdo, y el recuerdo, a la luz de la resurrección, deja aparecer el sentido de la palabra que hasta entonces permanecía incomprendida, volviéndola a poner en relación con el contexto de toda la Escritura. La meta a la que tiende el Evangelio es la unidad de Logos y hecho.

 La palabra «acordarse» vuelve a aparecer el Domingo de Ramos. Allí se relata que Jesús encontró un borriquillo y se montó en él, «como estaba escrito: "No temas, Sión, mira a tu rey que llega, montado en un borrico"» (Jn 12, 14s; cf. Za 9, 9). El evangelista comenta: «Esto no lo comprendieron sus discípulos de momento, pero cuando se manifestó la gloria de Jesús se acordaron de que se había hecho con él lo que estaba escrito» (Jn 12, 16). Una vez más se relata un acontecimiento que en principio aparece como un simple episodio. Y nuevamente nos dice el evangelista que después de la resurrección los discípulos reciben como un destello que les hace entender lo acontecido. Entonces ellos «se acuerdan». Una palabra de la Escritura, que antes no había significado nada para ellos, ahora resulta totalmente comprensible en el sentido previsto por Dios, confiriendo al acontecimiento externo su significado.

La resurrección enseña una nueva forma de ver; descubre la relación entre las palabras de los profetas y el destino de Jesús. Despierta el «recuerdo», esto es, hace posible el acceso al interior de los acontecimientos, a la relación entre el hablar y el obrar de Dios.

 Con estos textos, es el evangelista mismo quien nos ofrece indicaciones decisivas sobre cómo está compuesto su Evangelio, es decir, sobre la visión de la cual procede. Se basa en los recuerdos del discípulo que, no obstante, consisten en un recordar juntos en el «nosotros» de la Iglesia. Este recordar es una comprensión guiada por el Espíritu Santo; recordando, el creyente entra en la dimensión profunda de lo sucedido y ve lo que no era visible desde una perspectiva meramente externa. De esta forma no se aleja de la realidad, sino que la percibe más profundamente, descubriendo así la verdad que se oculta en el hecho. En este recordar de la Iglesia ocurre lo que el Señor había anticipado a los suyos en el Cenáculo: «Cuando venga él, el Espíritu de la Verdad, os guiará hasta la verdad plena...» (Jn 16, 13)
« Última Modificación: Agosto 05, 2021, 10:29:32 am por Jaume »

cefas

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Re:Cuestiones de Moral Católica
« Respuesta #3 : Agosto 05, 2021, 02:42:56 pm »
Siempre ha estado claro que los textos cristianos, la Biblia entera , ha sido traducida de originales que, a su vez, a lo largo de la siglos , lo han sido de otros y a su vez entre varios idiomas. Nosoros no conocemos  prácticamente ningún texto en el idioma original, a menos que seamos expertos en griego antiguo, arameo etc, de manera que los cristianos de a pie los leemos en italiano, español, francés, actuales, y está claro que en los idiomas, cada palabra lleva en sí misma acepciones, significados ligeramente diferentes  en el original y su traducción, sobre todo las palabras que no son puramente descriptivas, sino que implican conceptos complejos, sentimientos, etc, Por eso, ante toda esta serie de preguntas, me parece que solo cabe acogerse a la interpretación que hace la Iglesia en cada momento, asistida por el Espíritu Santo. Si cada uno tuviera que hacer su interpretación personal del texto, estaríamos en la Reforma Protestante. Creo que es mucho más sencillo aceptar la autoridad de la iglesia y obrar en consecuencia que, estoy seguro, aceptará siempre que las circunstancias  son importantes.... Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen, dijo Jesús de sus verdugos en el Gólgota ..

Jaume

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Re:Cuestiones de Moral Católica
« Respuesta #4 : Agosto 05, 2021, 02:46:51 pm »
Hola Cefas:
Hace poco festejábamos el domingo dedicado a Jesucristo el Buen Pastor, San Pedro, el primer Papa nombrado directamente por Nuestro Señor nos dice en su segunda carta: 2Pedro 1:20 “Ninguna profecía de la Escritura puede interpretarse por cuenta propia” y la Carta a los Hebreos 13,8 nos subraya que: “Jesucristo es el mismo ayer y hoy y siempre. No os dejéis arrastrar por doctrinas complicadas y extrañas y san Juan 10:11 Nuestro Señor nos dice que Él es el buen Pastor.

Teniendo lo anterior en consideración subrayamos que Nuestro Señor es el “Único Pastor” y es el mismo siempre.

Benedicto XVI, papa al respecto nos dice:
Catequesis, Audiencia general (14-04-2010)
[…] Vivimos en una gran confusión sobre las opciones fundamentales de nuestra vida y los interrogantes sobre qué es el mundo, de dónde viene, a dónde vamos, qué tenemos que hacer para realizar el bien, cómo debemos vivir, cuáles son los valores realmente pertinentes.

 Con respecto a todo esto existen muchas filosofías opuestas, que nacen y desaparecen, creando confusión sobre las decisiones fundamentales, sobre cómo vivir, porque normalmente ya no sabemos de qué y para qué hemos sido hechos y a dónde vamos.

En esta situación se realiza la palabra del Señor, que tuvo compasión de la multitud porque eran como ovejas sin pastor (cf. Mc 6, 34). El Señor hizo esta constatación cuando vio los miles de personas que le seguían en el desierto porque, entre las diversas corrientes de aquel tiempo, ya no sabían cuál era el verdadero sentido de la Escritura, qué decía Dios.

 El Señor, movido por la compasión, interpretó la Palabra de Dios —él mismo es la Palabra de Dios—, y así dio una orientación.

Esta es la función in persona Christi del Clero (Obispo, Sacerdote y Diacono) : hacer presente, en la confusión y en la desorientación de nuestro tiempo, la luz de la Palabra de Dios, la luz que es Cristo mismo en este mundo nuestro.

Por tanto, el Clero no enseña ideas propias, una filosofía que él mismo se ha inventado, encontrado, o que le gusta; los ministros ordenados no hablan por sí mismos, no habla para sí mismo, para crearse admiradores o un partido propio; no dice cosas propias, invenciones propias, sino que, en la confusión de todas las filosofías, el Clero enseña en nombre de Cristo presente, propone la verdad que es Cristo mismo, su palabra, su modo de vivir y de ir adelante. Para sus ministros vale lo que Cristo dijo de sí mismo: «Mi doctrina no es mía» (Jn 7, 16); es decir, Cristo no se propone a sí mismo, sino que, como Hijo, es la voz, la Palabra del Padre.

También el clero siempre debe hablar y actuar así: «Mi doctrina no es mía, no propago mis ideas o lo que me gusta, sino que soy la boca y el corazón de Cristo, y hago presente esta doctrina única y común, que ha creado a la Iglesia universal y que crea vida eterna"».

Cuando los apóstoles deciden ordenar a los primeros diáconos, nos dice el libro de los Hechos de los Apóstoles 6,3 y 5 que para escogerlos deberían tener una serie de características. “Ser Hombres de buena reputación, llenos del Espíritu y sabiduría….. Hombres de Fe y llenos del Espíritu Santo”.
La Pregunta es porque los consagran si ya son hombres de Fe, con sabiduría y llenos del Espíritu Santo. Y la repuesta es fundamental, porque ordenados actúan en “Persona de Cristo Servidor”, es el mismo Cristo que nos habla a través de sus ministros.. Hay que subrayar que la gracia Santificante de la Ordenación  imprime en el alma la Gracia de Dios y nos abre al Espíritu Santo.
 Por otra parte, el clero actualmente ha tenido que estudiar mucho para poderse ordenar y esto le da una unidad en su palabra, que no es suya, sino de Cristo. Por eso, en misa, cuando se lee el Evangelio el pueblo se pone de pie, porque es el mismo Cristo que con su palabra nos habla.

El Papa Francisco ha dedicado la homilía de este miércoles 4 de agosto del 2021 precisamente a este tema y nos dice: " Con la verdad del Evangelio no se puede negociar. O tu recibes el Evangelio como es, como ha sido anunciado, o recibes otra cosa.Pero no se puede negociar con el Evangelio. No se puede llegar a acuerdos:La Fe en Jesús no es una mercancía a negociar:Es salvación, es encuentro, es redención. No se vende a bajo costo,
 
Benedicto XVI en su libro “Dios y el Mundo “nos subraya que las personas que quieran profundizar en la palabra del Señor deben recurrir a los textos originales, hay excelentes Nuevos Testamentos interlineales, griego - español. Como el del autor F. Lacueva o sinopsis bilingüe de José Cervantes Gabarrón, este último además es sinóptico.  Y para no salirnos de la recta interpretación, hay libros que son una buena guía, como: “La Biblia Comentada por los Padres de la Iglesia.  Y en internet en Vatican.va/es (español) la homilía de los Papas. 
« Última Modificación: Agosto 06, 2021, 06:49:33 am por Jaume »

petrusdoa

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Re:Cuestiones de Moral Católica
« Respuesta #5 : Agosto 05, 2021, 02:55:34 pm »
De Infocatolica.com .
Uno de los problemas que la Iglesia viene arrastrando desde hace largo tiempo es el de la crisis de la confesión. Es un problema de la Iglesia Universal, especialmente en Europa, como ya advirtió Pío XII cuando en 1946 pronunció la famosa frase: «El pecado del siglo es la pérdida del sentido del pecado» (cf. Discorsi e Radiomessaggi, VIII, 1946, 288). Es una crisis prolongada, pues ya en mis tiempos de seminarista se nos decía, allá por los años cincuenta y sesenta, que la confesión estaba en crisis.

En un primer momento se pudo pensar que la causa era el modo de celebrar este sacramento, pero con el paso del tiempo se puede decir que esta crisis no es sino un aspecto singular de una crisis general que afecta a la fe cristiana y a todo el proceso de evangelización y catequización. La crisis se ha visto facilitada por una situación cultural bastante insensible al anuncio evangélico de conversión y penitencia. Quien carece o tiene muy imperfecto el sentido de Dios, difícilmente podrá tener el verdadero sentido del pecado y, por tanto, tampoco entenderá el significado y la necesidad de este sacramento. Se comenzó con un alarmante descenso en su práctica, que comenzó por los más tibios, pero se ha extendido a casi todos y es que es un sacramento no fácil, por su carácter penitencial. Como crisis es sencillamen­te eso: crisis, es decir algo no simplemente negativo, pues de hecho hay bastante gente que, cansada de las devastaciones producidas por nuestra sociedad actual, buscan un apoyo espiri­tual, que podrían encontrar, como de hecho sucede en ocasiones, en el sacramen­to de la Penitencia, especialmente si se les ayudase a descubrirlo con la colaboración de hombres de Dios que sepan administrarlo del modo más apto para favorecer el íntimo contacto liberador entre la conciencia y Cristo.

Es evidente que en el sacramento de la Penitencia están presentes dos personas, mejor dicho tres: el penitente, el sacerdote y Jesucristo. Los penitentes pueden decirnos que los sacerdotes no se sientan a confesar, mientras que los sacerdotes decimos que los penitentes no vienen y así estamos en un círculo vicioso que creo sinceramente que a quien le toca romperlo es al sacerdote, sentándose a confesar, aunque los penitentes no vengan. Ya llegarán, porque muchísima gente tiene necesidad de este sacramento. Tengo un gran recuerdo de mis primeros años en Roma, donde confesé bastante en mis primeros años de sacerdote, y luego en Santiago de Compostela y Medjugorge, donde literalmente no das abasto.

Está claro que el oír confesiones es una gran responsabilidad y soy muy consciente que en algunas ocasiones he metido la pata hasta el fondo. Pero en la parábola de los talentos Jesús condena al siervo que para no equivocarse no hace nada y es que ese ya está equivocado. Por otra parte pienso que el bien que he hecho y que un sacerdote normalmente hace en el confesionario compensa más que abundantemente al mal que puedes hacer. Te das cuenta que Dios se ha servido de ti como instrumento para devolver la paz y la gracia a muchas personas y te sientes feliz y realizado como persona y de hecho piensas que es de las cosas más bonitas que te pueden suceder en tu vida sacerdotal. Nuestra tarea de sacerdotes es ayudar al penitente a encontrarse con Dios, ayudándole a tener más claridad en sus problemas espirituales, de modo que pueda vivir más fácilmente su fe, formar su conciencia y desarrollar su vida cristiana. Debemos procurar que nuestro penitente descubra por sí mismo cómo debe obrar y qué exige de él el amor a Dios y al prójimo, favoreciendo su autonomía y no imponerle nuestra voluntad, aunque haciéndole consciente que Dios, de quien es hijo, le ama a él más que él a sí mismo.

Releyendo lo escrito hasta ahora noto que no he apenas hablado del tercer personaje presente en la confesión: Jesucristo, que actúa por medio de su gracia haciendo realidad lo que en tantas ocasiones el penitente pensaba era prácticamente imposible, y sin olvidar tampoco que cuando el sacerdote pronuncia las palabras de la absolución es Cristo mismo quien confiere su perdón. Pero la absolución no es una palabra mágica: la absolución y el arrepentimiento del pecador no pueden ser considerados separadamente, pues son las dos partes constitutivas del sacramento del perdón, tanto más cuanto que en ambas está presente Jesucristo, en el penitente por su gracia y en el sacerdote como su representante.

La permanencia del sacramento está asegurada, pues es uno de los siete sacramentos, pero pidamos a Dios que los fieles cristianos lo estimemos y valoremos más y que sea un factor importante en nuestra vida espiritual.

Pedro Trevijano, sacerdote
« Última Modificación: Agosto 06, 2021, 04:23:10 am por Jaume »

cefas

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Re:Cuestiones de Moral Católica
« Respuesta #6 : Agosto 06, 2021, 10:32:33 am »
Para una persona no cristiana y católica, todo esto de la moral católica tal vez le resulte un tanto extraño, aunque para un católico, educado como tal desde pequeño, suene lo más normal el mundo. Empecemos hoy comentando algún significado de la palabra moral. Ya saben que casi todo lo que decimos cobra más sentido en la lengua original, ésa que hablamos muchos católicos todavía, aunque sea chapuceramente: el latín. Mores en latín significa costumbres, así que lo moral se refiere a las (buenas) costumbres. Todos sabemos qué cosas son las costumbres pero no todos entendemos lo mismo cuando decimos buenas costumbres. La bondad o la maldad de una costumbre, o de un acto, debe medirse de acuerdo con las reglas que señalan y diferencian lo bueno de lo malo. Casi todo el mundo entiende lo malo como algo relativo a la pérdida del bienestar o de los bienes ,la salud, el prestigio, etc. En cierto modo, sería lo que llamamos la moral natural, que serviría a casi todo el mundo, sea europeo o americano, maorí o esquimal: que me hagan daño es malo y, por equilibrio básico, si soy yo el que lo causo, siendo malo para la víctima he de considerarlo así para mis actos. Matar es así, claramente, un acto moralmente reprobable, malo, y así lo consideran, en general , todas las culturas humanas. Ahora bien, para poder señalar con claridad lo bueno y lo malo, diferenciarlo y asumir, sobre todo asumir, responsabilidades morales, derivadas de nuestros actos y costumbres, y aceptar que somos moralmente responsables, es necesario que aceptemos la existencia de algo a alguien ante quien debemos responder. Si no hay nadie ante quien responder de nuestros actos, si no existen leyes que marquen cómo deben ser las conductas, la moralidad no tendría sentido más allá de lo que el sujeto sienta al respecto.
En el Universo existen leyes físicas, que deben cumplir, y lo hacen perfectamente, los dos actores protagonistas que actúan en él: materia y energía.  Hemos ido descubriendo esas leyes a lo largo de la historia y comprobando cómo usarlas en nuestro provecho; en cierto modo tenemos en nuestra mente inteligente una especie de llave que nos  permite saber cómo dominar la Naturaleza. Pero además de esas leyes físicas ( y químicas ), el ser humano se plantea otras leyes y normas inscritas en su herencia genética y cultural: amar a sus padres, a su familia y amigos, obedecer a la autoridad, respetar los derechos de los demás ( no matar, no mentir, no robar... ), aportar su trabajo a su comunidad cuando sea preciso, etc etc. Supongo que todos estamos de acuerdo en que existen esas leyes no escritas sino inscritas en nuestra mente, que constituirían el núcleo de lo que llamamos la Ley Natural. Cuando un electrón entra en un campo magnético uniforme, la ley física le ordena desviar su trayectoria según una ley bien conocida, y siempre lo hace, sin titubeos ni rebeldía posible. la materia y la energía siempre cumplen las leyes físicas. El ser humano, diríase que extendido su ser más allá de la materia y la energía, goza de una propiedad nueva: puede cumplir la ley moral, la que hemos llamado ley natural, o no.  a veces podrá hacerlo física y realmente y a menudo solo como deseo o volición ( querer algo).  Como ente material, su materia cumplirá rigurosamente las normas, cayendo  cuando proceda o flotando cuando toque hacerlo, su energía y también seguirá rígidamente la ley, transformando los alimentos en calor, trabajo y reservas, según fórmulas fijas bien establecidas, pero su mente, su voluntad, puede buscar otros caminos y, de hecho o de deseo,  contravenir todas las normas. Y llegamos así a la gran pregunta: ¿ Quién o qué puede obligar al ser humano a cumplir normas, leyes y mandatos , a ser un ser moral ?. Hay seres humanos que se consideran libres y desligados de cualquier obligación impuesta, irresponsables frente a todo lo que no sea ellos mismos. Se creen sujetos de derechos absolutos, y libres para cumplir o conculcar lo que hemos llamado leyes. Un ejemplo de esta libertad lo tenemos en el derecho a disponer del propio cuerpo que alegan las abortistas a la hora de decidir la muerte de su hijo por nacer o el que miente ante un tribunal por no creer que esté obligado a decir la verdad, el que vende droga sabiendo que mata al drogadicto, o el que, más a menudo, engaña para sacar provecho personal... Ese es un ejemplo de individuo amoral, sin moral o moralidad, Vista así la situación, queda claro que un mundo amoral seria un mundo difícilmente habitable. Tal vez el mundo animal, en algunos aspectos, como en en lo que llamamos la ley de la selva, lo represente muy bien. Seguramente porque es un mundo donde la moral y lo moral o inmoral no tienen cabida.

Jaume

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Re:Cuestiones de Moral Católica
« Respuesta #7 : Agosto 06, 2021, 01:15:15 pm »
Es muy acertado el artículo de Petrusdoa de Infocatolica.com

Hay que añadir que el poco conocimiento de la mayoría de los católicos de su religión, y en particular de los sacramentos, da como resultado la crisis actual de la confesión que es el Sacramento de la Conversión.

Lo importante en el sacramento de la confesión es la “Conversión” , el sacramento imprime en nuestra alma carácter, es decir la Gracia de Dios, Su Amor, Su Ayuda y la fuerza del Espíritu Santo para que superemos nuestros pecados y caminemos hacia la vida eterna.

Cuando una persona dice: Yo no necesito confesarme, yo le pido directamente a Dios el perdón de mis pecados, si está realmente arrepentido seguramente Dios en su infinita misericordia le perdonará los pecados., pero, al no confesarse, al no tener el Sacramento de la Conversión no contamos con la Gracia que el  mismo Dios da atreves de este sacramento. No tenemos esa ayuda Sacramental. La Gracia de Dios que nos permite cambiar, que nos da la fuerza, la sabiduría, el amor y la luz para santificarnos.  El Sacramento de la Confesión es mucho mas que el perdón de los pecados.

 Tal vez podemos tener el perdón de los pecados, pero somos débiles y necesitamos de la Gracia de Dios, de su ayuda.

Por otra parta subrayo que tal vez tenemos el perdón de nuestros pecados si le pedimos a Dios directamente perdón de todo corazón y digo tal vez porque solo Dios lo sabe., pero, cuando nos confesamos  además de tener la  Gracia Sacramental, estamos seguros que nuestros pecados están perdonados, por que Nuestro Señor al establecer el Sacramento de la Confesión dijo. A quienes les perdonéis los pecados les quedaran perdonados. Jn 20,23


« Última Modificación: Agosto 13, 2021, 11:15:40 am por Jaume »

Jaume

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Re:Cuestiones de Moral Católica
« Respuesta #8 : Agosto 09, 2021, 04:24:50 am »
Hola Cefas, en respuesta a tu artículo, respuesta 6 de Moral Católica, estoy muy de acuerdo con respecto a tu artículo sobre el problema de la moral y el mundo actual, y su preocupante relativismo en los valores morales.

La moral católica tiene su fundamento en la Ley de Dios. Dios nos indica su ley en los Diez Mandamientos que dio a Moisés.
1.   Amarás a Dios sobre todas las cosas.
2.   No tomarás el nombre del Señor tu Dios en vano.
3.   Santificarás las fiestas.
4.   Honrarás a tu padre y a tu madre.
5.   No matarás.
6.   No cometerás actos impuros.
7.   No robarás.
8.   No darás falso testimonio ni mentirás.
9.   No consentirás pensamientos ni deseos impuros.
   10.-No codiciarás los bienes ajenos.

Y también en las Leyes de la naturaleza creada por Él., ya que Él no se puede contradecir. Como Ejemplo Nuestro señor se refiere a esas leyes: Mc 10, 6 " No habéis leído que el Creador en el principio los Creó hombre y mujer y dijo....

Por otra parte, Cristo nos habla de la Justicia Divina que da luz a la Ley divina, lo que es Justo, lo que es un deber. Mt  25. 31-46, Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; fui forastero, y me dieron alojamiento; necesité ropa, y me vistieron; estuve enfermo, y me atendieron; estuve en la cárcel, y me visitaron.”

Nuestro Señor nos subraya la conducta que debemos de tener en la vida“las Bienaventuranzas”. Ser Pobres de Espíritu (Humildad), Llorad por los que sufren (no ser indiferentes ante el sufrimiento humano) , Ser Manso  (benigno).,Tener hambre y sed de la Justicia divina, lo que es un  deber hacer. Tener misericordia, ser Limpios de Corazón (ver el bien en lo demás- no Juzgar), Ser buscadores de Paz. Y ante la adversidad tener Fe en Dios y ser alegres.

Estos son los Pilares de la Moral Católica instituidas por DIOS: y una buena confesión es la revisión personal de estos Pilares.

El Problema: A la gran mayoría de la gente, no le gusta que lo corrijan, que le digan lo que hace mal., y subconscientemente su mecanismo de defensa es menospreciar o negar esa moral,  ya que su vida se basa en su Yo personal, en su propio bienestar y como subraya Cefas,“Si no hay nadie ante quien responder de nuestros actos, si no existen leyes que marquen cómo deben ser las conductas, la moralidad no tendría sentido más allá de lo que el sujeto sienta al respecto.”

La característica de la moral actual es que Mí yo es lo importante, por lo cual puedo abortar, estoy a favor de la Eutanasia, de la homosexualidad, en pocas palabras: Yo soy mi dueño y yo decido.
 
Esto da como resultado una confrontación entre mi yo (egoísta) y la Moral instituida por Cristo en la Iglesia Catolica.

Por ejemplo: La gran mayoría de los Jóvenes de Europa a partir de los 15 años tienen relaciones sexuales íntimas con su novia o pareja y todo el mundo lo ve normal. Llegar virgen al matrimonio es algo completamente anormal, ni la juventud, y ni siquiera sus padres lo ven normal. Somos la generación ya jubilada la que cuestionamos esta conducta generalizada.

 La Iglesia Católica dice no Fornicaras., por lo que los jóvenes y sus padres le declaran la guerra a la Moral Católica., Esta conducta de libertinaje sexual da como resultado muchísimos casos de embarazos no deseados, por lo cual la solución es abortar, La moral católica dice que abortar es “Matar a un inocente”, por lo que estoy llamando asesino a todo el que aborta.
 La mayoría de los padres de los adolescentes actuales es una generación que incluso les recomiendan a sus hijos a que aborten. Por lo que se convierten en cómplices de Matar a un Inocente. 
La respuesta a estos problemas morales y a muchos otros es: No estoy de acuerdo con la moral de la Iglesia Católica, yo no soy un asesino, ni mis hijos tampoco, la Iglesia está mal,  por lo que no sigo mas a la Iglesia católica y así las iglesias están vacías, muchas se han tenido que vender por falta de fieles y ahora son discotecas, oficinas e incluso peluquerías. En  el siguiente link se puede ver la conversión que han sufrido por ejemplo 11 iglesias “ https://www.diariodelviajero.com/diario-del-viajero/11-iglesias-que-no-que-parecen”, pero desgraciadamente hay muchísimas más.

Nos preguntamos ¿y todo esto a que se debe?, la gente no tiene CONSCIENCIA del mal, del pecado.  La respuesta nos la subraya Nuestro Señor justo antes de Morir en la Cruz. “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen” .Lc. 23,24

Por lo que la inconsciencia y la falta de conocimiento de Nuestro Señor da como resultado que los jóvenes y sus padres digan que no creen en la Iglesia Católica, ni en sus normas, ni en sus leyes, y la gran mayoría  ni siquiera conocen el evangelio, ni les importa lo que diga el evangelio, por el solo hecho que les digan que abortar es un crimen, que no pueden practicar sexo a la ligera, que la homosexualidad es algo antinatural, les basta para rechazarlo todo. Y lo que diga el evangelio les da lo mismo. Lo importante es su propio Yo.

Y si no conocen el evangelio, si no llevan a su corazón las palabras y el amor de Dios que murió en la Cruz por nosotros. No cambiaran su manera de pensar y actuar.  Porque estoy seguro que si conocieran el Evangelio y lo meditaran, cambiarían su manera de pensar. Tenemos la obligación de pedir por la conversión

En conclusión la Moral de la Iglesia Católica para la gran mayoría de la juventud y de sus padres jóvenes  es su enemiga. Nuestro Señor nos lo advierte Jn 15,18 «Si el mundo os odia, sabed que me ha odiado a mí antes que a vosotros.
   
El Papa Francisco continuamente dice que actualmente la Iglesia esta tan perseguida como en sus primeros tiempos.

Lo más triste es que esta situación de Europa es como el coronavirus. se está extendiendo a muchos países.   

Ya Nuestro Señor preveía estos tiempos: Lc, 18.,8 “ entonces  cuando venga el hijo del hombre, ¿ hallara la Fe sobre la tierra?”

« Última Modificación: Agosto 13, 2021, 11:12:42 am por Jaume »

petrusdoa

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Re:Cuestiones de Moral Católica
« Respuesta #9 : Agosto 13, 2021, 11:46:28 am »
Como hago algunos viernes, hoy he asistido a la Eucaristía en mi parroquia, en una concatedral hispana. El templo, grande, acogía hoy a un grupo de fieles numeroso para lo que viene siendo habitual otros días, tal vez entre veinte y treinta personas. Ha oficiado un sacerdote anciano, mientras otro, de parecida edad, confesaba en una capilla lateral. Llegados al Evangelio, el mensaje de Jesús sobre el matrimonio me ha impactado. A veces creemos que nuestra mentalidad es muy diferente de la de los  hombres de aquella época, pero cuando se ha leído, me ha asombrado la respuesta de los discípulos ante la aparente dureza y exigencia del compromiso matrimonial cristiano:
«En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba:
¿Es lícito a un hombre repudiar a su mujer por cualquier motivo?
¿No habéis leído que el Creador, en el principio, los creó hombre y mujer, y dijo: Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne? De modo que ya no son dos, sino una sola carne.
Pues lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.
Ellos insistieron:
 ¿Y por qué mandó Moisés darle acta de divorcio y repudiarla? .
Él les contestó:
Por la dureza de vuestro corazón os permitió Moisés repudiar a vuestras mujeres; pero, al principio, no era así. Pero yo os digo que, si uno repudia a su mujer - no hablo de unión ilegítima - y se casa con otra, comete adulterio.
Los discípulos le replicaron:
Si esa es la situación del hombre con la mujer, no trae cuenta casarse.
Pero él les dijo:
No todos entienden esto, solo los que han recibido ese don. Hay eunucos que salieron así del vientre de su madre, a otros los hicieron los hombres, y hay quienes se hacen eunucos ellos mismos por el reino de los cielos. El que pueda entender, entienda." ( San Mateo 19,3-12)
Jesús, el Señor, afirma una doctrina distinta que respeta la raíz del matrimonio, que brota de la voluntad de Dios. Lo importante es lo que Dios instituyó. Y el matrimonio fue instituido como una alianza o compromiso de por vida entre dos personas, sin más condiciones que la entrega mutua y absoluta.
A veces la indisolubilidad conlleva dificultades, pero en algunos casos son fruto de los errores o de la voluntad torcida de los hombres. Y eso no anula la voluntad radical de Dios. El matrimonio como alianza no se puede romper, ni siquiera por la culpa del otro. El hombre y la mujer se entregan el uno al otro y no son sino “una sola carne” con la misma ternura con la que Dios se entrega a la persona que le ofrece gozosa acogida y compromiso de lealtad.
No es de extrañar que hoy día, cuando la institución del matrimonio es desprestigiada, menospreciada, diluida por leyes inicuas y sustituida sin rubor por todo tipo de uniones, la propuesta de la Iglesia católica, exigente y acorde con las palabras de Cristo , no sea aceptada por una sociedad sin fe y sin más valores que el hedonismo y el libertinaje de costumbres.

petrusdoa

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Re:Cuestiones de Moral Católica
« Respuesta #10 : Agosto 19, 2021, 02:13:21 pm »
La moralidad se plantea como aceptación de la voluntad de Dios sobre el hombre. A veces, históricamente, el pueblo elegido, abandonaba a su Dios y,  menospreciando sus promesas, olvidaba sus mandatos, y se transformaba en un pueblo rebelde.
De Infocatólica.com
Pueblo rebelde
Actualmente podemos hacernos la pregunta si somos un pueblo dócil o rebelde ante Dios. Es indudable que hay muchos que aman y sirven a Dios y al prójimo. Pero en las ideologías dominantes hay un rechazo rotundo hacia Dios
Pedro Trevijano Etcheverria – 26/07/21 12:06 PM
A lo largo de la Escritura hay varias lecturas que nos hablan de la rebeldía del pueblo contra Dios. Dios quiere desde el primer momento entrar en amistad con el hombre. Pero el pecado de los hombres arrastra la humanidad hacia la catástrofe. Por ello Dios llama en la persona de Abrahán a un pueblo, el pueblo escogido, el pueblo de Israel, para salvar al resto de la humanidad. La elección fue hecha con vistas a la Alianza, realizada en el monte Sinaí. Dios recuerda sus beneficios al pueblo, en especial la liberación de Egipto, pero desea que Israel le reconozca libremente como su Señor, siendo el acto moral básico de Israel su aceptación o rechazo de Yahvé, y la ley fundamental la de escuchar, amar, temer y servir a Yahvé. Dios quiere que Israel sea su servidor, pero no un esclavo: «los até con ataduras humanas, con ataduras de amor» (Os 11,4).

La Alianza es por tanto un lazo de amor entre Yahvé y el pueblo, pero un lazo que rompe el pecado. El mal es lo que desagrada a Yahvé y se opone al bien, provocando su cólera, ante la infidelidad del socio humano. El libro de los Jueces nos da el ritmo de la Historia de la Alianza en cuatro tiempos: apostasía del pueblo, cólera de Yahvé, arrepentimiento de Israel y liberación. Esta actitud de rebelión es una constante de todas las épocas y así encontramos en el profeta Ezequiel: «Hijo de Adán, yo te envío a los israelitas, a un pueblo rebelde que se ha rebelado contra mí» (Ez 2,3).

En el Nuevo Testamento encontramos situaciones parecidas. Y así leemos en el Prólogo del Evangelio de San Juan: «Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron» (Jn 1,11), rechazo que encontramos también en su visita a sus compaisanos de Nazaret ((Mt 13,53-58; Mc 6,1-6; Lc 4,16-30), y en sus polémicas con escribas y fariseos. Jesús en la Última Cena dice a sus discípulos: «Si el mundo os odia, sabed que me ha odiado a mí antes que a vosotros» (Jn 15,18), odio que llega al culmen en su Pasión y Muerte. Pero fijémonos que el Nuevo Testamento se da un cambio sustancial: a quienes aceptan a Jesucristo, ya no son siervos de Dios, sino sus hijos: «A cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre»(Jn 1,12) y en la Última Cena califica como amigos a sus discípulos: «Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos» (Jn 15,14-15).

Por tanto, para nosotros los cristianos la Sagrada Escritura es no sólo la fuente de la revelación, la base de la fe, sino también el punto de referencia imprescindible de la Moral. En ella lo primero y fundamental es la iniciativa de Dios, a la que debe responder la respuesta positiva del hombre.

Dos son los textos clave de la Moral escriturística. En el Antiguo Testamento el Decálogo (Ex 20,1-17 y Dt 5,6-21), contiene unos preceptos de validez universal que en su mayor parte son formulados negativamente, a modo de barandillas de un puente, y que nos indican por donde no debemos ir, y en el Nuevo Testamente, con el anuncio de la próxima venida del Reino de Dios (Mc 1,14-15; Mt 4,17), venida que empieza ya a realizarse con la predicación de Cristo (Mt 12,28; Lc 11,20; 17,20-21) Ello supone implicaciones morales en las que se nos enseña como mandamiento fundamental el amor a Dios, al prójimo y a nosotros mismos (Mt 22,34-40; Mc 12,28-34; Lc 10,25-28), y que encuentra en las Bienaventuranzas su expresión fundamental (Mt 5,3-12). En ellas encontramos una serie de actitudes o virtudes y actuaciones, como son las obras de misericordia, conectadas con una promesa de bendición y felicidad futura, pero siempre queda en nuestra mano, pues Dilos nos quiere libres y respeta nuestra libertad, la posibilidad del rechazo a Dios, como sucede con algunos comportamientos perniciosos que excluyen del Reino de Dios (cf. Rom 1,18-32; 1 Cor 5,11; 6,9-10; Gál 5,14).

Actualmente podemos hacernos la pregunta si somos un pueblo dócil o rebelde ante Dios. Es indudable que hay muchos que aman y sirven a Dios y al prójimo. Pero en las ideologías dominantes hay un rechazo rotundo hacia Dios y estas ideologías están llevando a mucha gente a no aceptar a Dios en su vida.
« Última Modificación: Agosto 19, 2021, 02:21:27 pm por petrusdoa »

cefas

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Re:Cuestiones de Moral Católica
« Respuesta #11 : Agosto 04, 2023, 05:18:38 am »
Se discute a veces sobre la calidad de las homilías, la predicación clásica o sermón  que suele hacerse a los fieles después del Evangelio. Hay sacerdotes elocuentes, alguno elocuentísimo, pero la mayoría son personas bien formadas con más o menos capacidad de prender nuestra atención. No voy a juzgar a nadie, porque mi propósito hoy es traer aquí una reflexión y un ejemplo sobre esta parte de la liturgia, abordado desde un punto de vista poco habitual. Contiene parte de un sermón ( magnífico ) de un sacerdote al que costó mucho llegar a serlo  porque, en principio, le costaba mucho superar los estudios, y luego fue, en su sacerdocio, párroco de una humilde población, en resumen, un sacerdote del que, humanamente hablando, poco se podría esperar de sus sermones. Se llamaba Juan María, y en Ars, Francia, estaba su parroquia. Ahora ya saben de quién se trata. Leo un artículo en Infocatólica y, como creo que puede gustar a muchos, lo traigo hoy a nuestro foro; disfrútenlo.

" A veces pienso que la gran mayoría de las homilías mejorarían lo indecible si el sacerdote se limitara a contar lo que dijo sobre el tema algún santo o algún doctor o padre de la Iglesia. Como mínimo, sus palabras tendrían algo de sustancia y, además, tratarían temas que, por no estar de moda en nuestro tiempo, resultan prácticamente desconocidos para los fieles.

A modo de ejemplo, he traducido para el blog un breve fragmento de una homilía sobre las tentaciones pronunciada por San Juan María Vianney, el Cura de Ars y patrono de los sacerdotes. ¿Cuántas homilías se escuchan en nuestras iglesias que sean tan sencillas, claras y a la vez profundas y útiles para la vida cristiana de los fieles? Y eso que el Cura de Ars era más bien limitadito para los estudios. ¿Será que el secreto no está en las reuniones interminables, la psicología, la ecología, la actualidad periodística, el acompañamiento y otras zarandajas, sino en la vida espiritual, el conocimiento de los padres y de la Tradición de la Iglesia, el amor por la Escritura, la santidad y, ante todo, la fe católica?

…………………….

¡Cuán dignos de lástima seremos si no somos acosados ​​ferozmente por el Diablo! Todo indica que somos amigos del Diablo: nos deja vivir en una falsa paz y nos adormece con el pretexto de que hemos recitado algunas piadosas oraciones, dado algunas limosnas y causado menos daño que otros. Según ese criterio, mis queridos hermanos, si se le preguntara, por ejemplo, a un asiduo del cabaret si el Diablo le tienta, respondería simplemente que no le incordia en absoluto. Preguntad a una joven vanidosa cómo son sus luchas y os dirá riendo que no las tiene, que ni siquiera sabe lo que es ser tentada. Aquí está, mis queridos hermanos, la tentación más terrible de todas, que es no tener tentaciones.

Aquí se ve el estado de aquellos a quienes el Diablo está reservando para el infierno. Me atrevo a decir que tiene mucho cuidado de no tentar o atormentar a esas personas acerca de sus vidas pasadas, para que no se les abran los ojos a sus pecados. El mayor de todos los males es no ser tentado porque entonces hay motivos para creer que el Diablo nos mira como de su propiedad y solo espera nuestra muerte para arrastrarnos al Infierno.

Nada podría ser más fácil de entender. Consideremos al cristiano que se está esforzando, aunque sea modestamente, por salvar su alma. Todo lo que le rodea le inclina al mal y apenas puede levantar los ojos sin ser tentado, a pesar de todas sus oraciones y penitencias. En cambio, un pecador empedernido, que durante los últimos veinte años se ha estado revolcando en el pecado, ¡os dirá que no tiene tentaciones! ¡Tanto peor, amigo mío, tanto peor! Eso es precisamente lo que te debería hacer temblar, que no sabes lo que son las tentaciones. Porque decir que no eres tentado es como decir que el Diablo ya no existe o que ha perdido toda su rabia contra las almas cristianas.

Si no tienes tentaciones, nos dice San Gregorio, es porque los demonios son tus amigos, tus amos y tus pastores. Al permitirte pasar tranquilamente tu pobre vida hasta el fin de tus días, lo que hacen es arrastrarte a lo más hondo. San Agustín nos explica que la mayor tentación es no tener tentaciones porque esto significa que uno ha sido rechazado y abandonado por Dios y dejado completamente a merced de sus propias pasiones.

(Sermón núm. 5, San Juan María Vianney, S. XVIII)"

Fegapa

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Re:Cuestiones de Moral Católica
« Respuesta #12 : Agosto 09, 2023, 06:37:03 am »
Me pregunto :

¿ Qué deseará Dios de nosotros, que lo amemos por el infinito amor que nos tiene o que lo “amemos” únicamente por miedo al infierno ?

Conozco una mujer que en su niñez fue  “educada” por unas monjas francesas que le inculcaron tal miedo al infierno, que acabó pensando que todo lo que hacía era pecado y se iba a condenar irremediablemente. Vivió con este pensamiento durante años rayando, según me confesó, en la locura.

Afortunadamente un Jesuita psicólogo que la quería mucho la sacó adelante y le hizo ver que,  siendo Dios amor y Fuente de toda perfección*(ver), la amaba infinitamente, que siendo niña no podía cometer pecado grave, pues este pecado, sólo una persona adulta que no quiera nada con Dios puede cometerlo al voltearle la espalda y alejarse de su presencia, cayendo en estado de desgracia, pero no por culpa de Dios, sino por su propia culpa al alejarse de Él que nos ama infinitamente, pero respeta nuestra libre voluntad.

Y obviamente si nos alejamos voluntariamente de esta fuente infinitamente amorosa, negándola y apartándola continuamente de nuestra vida, no podremos tener más que carencias, sufrimiento y muerte.
—————
* Ver el tema cómo dialogar con un ateo. Respuesta 106 de Petrusdoa. “ Dios no existe. Es”

« Última Modificación: Agosto 09, 2023, 06:35:25 pm por Fegapa »

Fegapa

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Re:Cuestiones de Moral Católica
« Respuesta #13 : Septiembre 20, 2023, 12:04:56 pm »
En estos tiempos de incertidumbre y guerras que amenazan la paz mundial, viene a pelo la lectura de la encíclica de uno de los Papas más sabios del siglo pasado. Me refiero a la encíclica Pacem in Terris ( Paz en la Tierra) del Papa Juan XXIII.

A continuación les paso el link, para quien quiera leerlo.

Pincha aquí :   

https://www.vatican.va/content/john-xxiii/es/encyclicals/documents/hf_j-xxiii_enc_11041963_pacem.html

Saludos
« Última Modificación: Septiembre 20, 2023, 08:13:46 pm por Fegapa »

cefas

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Re:Cuestiones de Moral Católica
« Respuesta #14 : Noviembre 18, 2023, 12:20:00 pm »
Una de las grandes cuestiones relacionadas con la moral católica es, a  mi modo de ver, el aborto. Y lo es, por al menos cuatro razones: la primera, porque afecta a uno de los derechos fundamentales de la persona, ya que pone en riesgo su existencia, negándosela antes de su nacimiento a la luz. La segunda , porque se extiende a miles, millones de seres. La tercera, porque es presentada, por lo que podríamos llamar , la religión laica universal promovida incluso desde algunas instancias de la ONU, como un derecho fundamental de la mujer, una prueba de lo que, insensatamente, llaman progreso. Y la cuarta, porque se convierte en el rechazo al quinto mandato del Decálogo, que ordena "No matarás", y que ha sido respetado históricamente, como una norma básica en nuestra civilización judeocristiana. Cada una de las razones se encuentra ahora combatida por un cambio en el paradigma moral del homo sapiens contemporáneo que nos presentan los grupos de presión, reconocibles o no, que pretenden modificar nuestras bases éticas y nuestros conceptos sociales, enraizados todos en el cristianismo y, sospechosamente, centrados en la normativa cristiana sobre el uso y abuso de la sexualidad humana. Supriman ustedes esta normativa y, también sospechosamente, muchas de las reticencias a la visión cristiana del mundo, probablemente desaparecerían. Nadie se opone hoy a una solidaridad atea que guarda un cierto parecido con la caridad cristiana, aunque se base solo en la conveniencia y el do ut des. La tolerancia también es el doble descafeinado de la paciencia , así como el respeto parece un débil reflejo del que el católico proclama sobre su dignidad de hijo de Dios. Si sucumbimos  a esa nueva edad y religión universal sin dios, nos convertiremos en una sociedad amorfa y descafeinada de la que muy poco podremos predicar ( decir de ella) pues no será sino el triste reflejo de la potente relación que durante milenios, ha mantenido el homo sapiens y Dios. Jesús dijo a sus discípulos: Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvirtúa, ¿ con qué se la salará ?. para nada aprovecha ya, sino para tirarla y que la pisen los hombres. Mateo 5,13