La imaginación al poder, podría ser el lema de esta ciencia. Nada imaginable escapa, tarde o temprano a la comprobación, o casi nada. ¿ Imagino un planeta de agua, o con tanta agua que casi sea eso mismo, aunque deba ser más bien hielo ? aún no lo tenemos del todo, pero la Europa Joviana que dirían los romanos se le acerca y aún más lo que leemos hoy en ABC.com, que hay un par de planetas orbitando, como suele ocurrir, una enana roja. que parecen ser dos ejemplares de tamaños cercanos al de la Tierra, pero con océanos de , todo es probablemente, hasta dos mil kilómetros, con prefijo kilo, de profundidad. Imaginemos las presiones en el fondo y el estado físico que corresponderá al agua , si añadimos temperaturas, probables, de cientos de grados ya en la superficie, un estado donde todos los límites conocidos se rebasan.. Una perfecta olla a presión, capaz de cocer una luna en unos minutos. Y sí, la estrella es Kepler 138 , supongo que la más estudiada, y a la que le vamos arrancando los secretos poco a poco. Perdónenme la disgresión, pero parece que hay por ahí diversas versiones del infierno... Si Dante viviera hoy, su Divina Comedia sería, probablemente, un poco distinta: los círculos infernales serían hoy los satélites del gran sol del infierno, una gigante roja tipo Betelgeuse, dentro de la cual, de menos a más se establecerían los diversos grados de castigo. En resumen, seamos buena gente, aunque solo sea, señores negacionistas de estas cosas, por si acaso. Hay por ahí muchos hornos en desuso.