Voy a revelaros un secreto . Hay un grupo numeroso de personas que compartimos una sala de proyecciones especial, que emite documentales de la naturaleza a todas horas gratuitamente ,y que no tienen nada que envidiar a los que se emiten por canales de pago. Hace solo unas horas, sentado en mi butaca de casa, he tenido el placer de ver un espectáculo grandioso, que solo puede presenciarse de vez en cuando, la naturaleza es así, pero que cuando se presenta merece la pena acudir a verlo. Era de noche, el mejor momento. De una de las bocas del Etna, volcán en Sicilia, Italia, surgían bocanadas de lava y gases iluminando la noche en su entorno. Las rocas caían por las laderas y aunque la erupción no era muy grande, era perfectamente visible. Incluso se podían ver algunas linternas en las laderas próximas, seguramente de científicos o aficionados, intentando acercarse lo más posible al cráter... esta mañana de miércoles de ceniza ( lo de la ceniza es muy apropiado) seguía la erupción, pero solo eran visibles las mubes de cenizas que exhalaba a borbotones el cráter...
Mientras tanto, ya de día, ajenos a la furia de la naturaleza, cerca de la cámara circulaban los arrastres de la estación de esquí , por si alguien quería disfrutar de la nieve a escasos kilómetros ( tal vez dos o tres) del fuego pero, la verdad, no se veía a nadie... También ha desaparecido la nieve en todo el entorno del cráter activo e incluso me ha parecido que ha variado el perfil que presentaba antes de la erupción a la cámara. En fin, un documental de muchas horas, completamente gratis y absolutamente grandioso.
Lo mismo que el Etna, se puede visitar el Popocatepetl, 5500 m. de altura , ( a ver si los mejicanos consiguen cambiar el nombre a otro más corto, el Popo, Don Goyo, por ejemplo...), el Strómboli italiano, etc. siempre, naturalmente, que alguien haya puesto una cámara cerca.
¿ Que cómo se llega ? Basta escribir "web cam Etna " o el volcán deseado y si hay suerte, elegir página.
Tengo la costumbre de visitar un par de ellos cada mañana, al ponerme al ordenador, y el efecto me parece similar a un paseo por el bosque... se oye el viento, el piar de los pájaros, vuelan las nubes... y quienes no tenemos un jardín podemos hacernos a la idea de que Dios mismo, vía tecnología del siglo XXI , nos acerca la naturaleza a esta pequeña ventana de 15 pulgadas para que podamos admirar la belleza de sus obras ( y entre ellas ya hay que incluir nuestra, suya y nuestra, Internet).
Saludos