Autor Tema: Relativismo Moral  (Leído 1494 veces)

Polaris

  • moderator
  • Full Member
  • *
  • Mensajes: 158
  • nuevo usuario
Relativismo Moral
« : agosto 22, 2016, 02:11:44 pm »
El relativismo moral es la postura, según la cual, todas las opiniones morales y éticas son igualmente válidas sin importar la persona y las circunstancias en que son expresadas .

Así pues, de acuerdo con éste tipo de relativismo, si una persona expresa una opinión ética o moral e inmediatamente después expresa la opinión contraria, ambas opiniones son igualmente válidas.

Por lo tanto, para el relativismo moral, en su esfera, la falsedad NO existe como tal, pues TODAS las opiniones y formas de pensar, son igualmente correctas, legítimas, válidas y legales.

De la misma forma, en este campo, la opinión de un experto tiene el mismo peso y valor que la de un neófito.

Pero, si para el relativismo TODO es relativo, lo que este (el relativismo) afirma, también es relativo .

Si la verdad absoluta NO existe, el relativismo no puede ser una verdad absoluta.

Se aceptan opiniones.


 
« Última Modificación: noviembre 16, 2019, 10:53:33 pm por Polaris »

cefas

  • moderator
  • Sr. Member
  • *
  • Mensajes: 487
  • nuevo usuario
Re:Relativismo Moral
« Respuesta #1 : septiembre 25, 2016, 12:57:41 pm »
Y seréis como dioses, le dice la serpiente a Eva en el Paraíso. Y efectivamente, los seguidores de la serpiente, los que la creen, han tomado la frase al pie de  la letra y se autoconstituyen dioses. Un ex presidente hispano afirmaba una vez, algo así como que la moralidad de los actos procede del Parlamento. Naturalmente, eso será cierto si el Parlamento tiene capacidad y autoridad para establecer la moralidad o inmoralidad de una acto. No le he oído desdecirse, aunque el personaje no es precisamente mudo, así que seguirá pensando lo mismo. Me gustaría oír sus argumentos, sobre todo si algún día algún Parlamento decide que los expresidentes deben ser arrojados desde la cumbre del Taigeto. Su divino parlamento podría empezar por decretar la inmortalidad y la plena felicidad de los expresidentes, así como la suya propia y la de los ciudadanos a su cargo. Este personaje sería un buen paradigma de los fundadores de esta nueva religión sin asideros, sin basamento y sin raciocinio ni posterior ni previo. Sencillamente, las normas las ponen ellos, la moralidad la deciden ellos , que para eso saben, serpiente dixit, que seríamos como dioses. Pero, ojo, no dijo seréis dioses, sino seréis como dioses, unos dioses relativos, diosecillos frustrados cuyo poder se termina justamente al pie de la declaración universal de derechos divinos que parecen haber firmado. Por ahora la mayoría tienen buen color y aspecto saludable, pero me temo que inmortales y felices como dioses no van a ser. Ya iremos viendo. ;D

cefas

  • moderator
  • Sr. Member
  • *
  • Mensajes: 487
  • nuevo usuario
Re:Relativismo Moral
« Respuesta #2 : febrero 23, 2019, 10:38:22 am »
¿ Se puede ser buena persona sin ir a Misa?
Como todas las medias verdades se trata de una afirmación peligrosa por lo fácil que es que induzca a error.
Pedro Trevijano Etcheverria – 20/02/19 12:59 PM / Infocatólica.com
 
A lo largo de mi vida me he quedado un poco, o más bien, un mucho harto de oír frases como: «se puede ser buena persona sin ir a Misa y muchos de los que van a Misa no son precisamente buenas personas ni dan precisamente un buen ejemplo».
Como todas las medias verdades se trata de una afirmación peligrosa por lo fácil que es que induzca a error. Ante todo hemos de afirmar que se puede ser buena persona y no ser cristiano. Todos conocemos a personas honradas e íntegras que no son cristianos, aparte que no debemos ni podemos juzgar a los demás. Pero tampoco los creyentes debemos andar con complejos de inferioridad. Cuando se compara creyentes con ateos debemos distinguir dos campos distintos: el campo de las ideas y el campo de la práctica. Y creo que en ambos la superioridad de los creyentes roza la evidencia.
Ninguna doctrina religiosa ni política alcanza la perfección de la doctrina cristiana, que, al fin y al cabo, ha sido fundada por Cristo, que es Dios hecho hombre. Para la doctrina cristiana el motor que ha de mover la Sociedad es el amor. Cuando le preguntan a Jesús que cuál es el mandamiento principal respondió: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente. Ester mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: Amarás a tu prójimo como a ti mismo» (Mt 22,38-39). No nos olvidemos que Dios es Amor (cf. 1 Ju 4,8 y 16) y que es el amor el que da sentido a nuestra existencia amenazada por el mal.
El amor es por tanto el motor que debe mover la vida cristiana. Como nos dice San Juan de la Cruz: «al final de tu vida te examinarán del amor». Y para hacer el Bien, que es la consecuencia del amor, contamos con la ayuda inestimable de la gracia de Dios y de los sacramentos, lugares privilegiados de nuestro encuentro con Dios, en especial los de la Penitencia, que nos ayuda a corregirnos de nuestras desviaciones, y el de la Eucaristía, que es por excelencia el sacramento del amor.
En cambio, en las ideologías no creyentes lo que prima es la no aceptación de Dios, sea por un rechazo abierto, sea por prescindir de Él. Esta no aceptación hace que no sea el amor lo que motiva la acción social, sino que por el contrario sus motores son las luchas fratricidas y el odio. Así la lucha de clases en el marxismo, la racial en el nazismo, la de sexos en la ideología de género, y en el relativismo la no distinción entre Bien y Mal, entre Verdad y Mentira, pues lo que hoy puede ser un crimen, mañana puede ser un derecho, como ya ha sucedido con el aborto y la eutanasia, y es que el amor siempre es superior al odio. Además al no aceptar el pecado original y la inclinación al mal existente en el hombre, tratan de edificar la Sociedad sobre un ser humano que no existe, lo que hace que esa construcción se realice sobre pilares falsos abocados a la ruina, como lo prueban los millones y millones de personas asesinadas o con las vidas destrozadas como consecuencia de estas ideologías.
Y si nos vamos al campo de la acción práctica, la superioridad de los creyentes es clara. La inmensa mayoría de las obras sociales son de instituciones religiosas o de creyentes, y es que la entrega de una persona que actúa por amor a Dios es muy superior a la de la que actúa por motivos simplemente humanistas. Esto se ve claro en momentos de persecución; mientras la gran mayoría de las ONG desparecen, se quedan allí sólo los misioneros y misioneras. E incluso en nuestros países la gran mayoría de instituciones sociales son de la Iglesia. Recuerdo que en cierta ocasión en una charla, alguien preguntó: «¿Qué hace la Iglesia por los pobres?» Recuerdo le respondí con otra pregunta para él y todo el público: «Cítenme alguien que haga más por los pobres que la Iglesia Católica». Un silencio clamoroso fue la respuesta.
Pero incluso a la hora de hacer el mal creo lo hacemos mucho menos. Supongo se me recordará la Inquisición, las Cruzadas y la pedofilia. Sobre ésta, no hace mucho oí el siguiente dato: de más de cuarenta y cinco mil casos de abuso sexual que hasta Octubre hubo en España, sólo treinta y tres afectaban a sacerdotes, aunque estoy de acuerdo que uno solo ya es mucho. Por el contrario los no creyentes tienen las manos mucho más manchadas de sangre que nosotros y a la hora de robar, véase lo sucedido en Andalucía, son unos campeones. La sabiduría popular lo expresa en este refrán: «delante de la casa del creyente no dejes trigo, delante de la del no creyente ni el trigo ni la cebada».
Pedro Trevijano
 


cefas

  • moderator
  • Sr. Member
  • *
  • Mensajes: 487
  • nuevo usuario
Re:Relativismo Moral
« Respuesta #3 : mayo 01, 2019, 02:13:34 am »
" Los padres no podían creer que su hijo estaba en los vídeos sexuales que les enseñábamos". Así se expresa una inspectora de policía española, hablando sobre el caso detectado últimamente de más de cien niños que subieron imágenes suyas de ese tipo a las  redes ( ver ABC.es de 1-5-19). Casos como estos, que seguramente solo son la punta de un iceberg cuyas verdaderas dimensiones será difícil que se conozcan, podrían ser el efecto de la educación sexual libre y sin cortapisas que puede estar impartiéndose en algunos centros de enseñanza , con o sin el permiso o conocimiento de los padres, unido a la libertad de uso y manejo de medios de comunicación y redes por parte de los niños. "Cuando tienen 12 o 13 años ya se echan novio o novia. Y eso dura un mes. Hay que decirles que por mucho que el otro les diga cuánto les quiere no deben enviarle imágenes sexuales de ningún tipo, porque a saber luego dónde acaban esos vídeos o esas fotos". Mostrar a los niños que el sexo es un medio de disfrute disponible para un uso indiscriminado, cuando en realidad es una fuerza natural de inmenso alcance, destinada nada menos que a la difusión de la vida humana, es un error de consecuencias incalculables. Sus primeros efectos pueden ser los que aquí se muestran, pero mucho me temo que, a medio y largo plazo, sin el control racional de la sexualidad, se pueda llegar a situaciones de descontrol generalizado, cuando las generaciones así mal educadas alcancen la madurez biológica.  Se puede entender, hasta cierto punto y matizando mucho,  el interés de algunas gentes en oponerse sistemáticamente a los preceptos y recomendaciones de la Iglesia católica y las religiones monoteístas en general, pero eso no debe llevarnos al polo opuesto, haciendo de la sexualidad un mero juguete a disposición de cualquiera y en cualquier momento. Esa postura es semejante a dejar en manos de un menor un arma de fuego sin información ni advertencia previa. Hacerlo, está penado por la ley, por el peligro evidente que conlleva para el menor. Pues algo parecido ocurre con el sexo. Su fuerza puede ser creadora de vida o destructora, según se emplee, y sus consecuencias igualmente opuestas. Es tarea de todos educar a los niños y jóvenes al respecto, sin dejar el asunto en manos de quienes, con un criterio simplista , dogmático y revolucionario, pretender crear un absoluto desorden sexual libertario, opuesto al prudente, generalizado  y contrastado orden que la humanidad civilizada en  general ha venido respetando 

Cygnus

  • moderator
  • Newbie
  • *
  • Mensajes: 39
  • nuevo usuario
Re:Relativismo Moral
« Respuesta #4 : junio 09, 2019, 05:46:40 pm »
Me llegó este texto, de un cura católico, que viene a pelo en este tema:“ Relativismo Moral”

ESQUIZOFRENIA SOCIAL:

Escrito por  GABRIEL VILA VERDE  S.C.

<Vivimos en una época donde quieren que los sacerdotes se casen y que los casados se divorcien.
Quieren que los heterosexuales tengan relaciones sin compromiso, pero que los gays se casen en la iglesia.
Que las mujeres se vistan como hombres y asuman papeles masculinos y que los hombres se conviertan en “frágiles” como mujeres.
Un niño con sólo cinco o seis años de vida tiene derecho a decidir si será hombre o mujer por el resto de su vida, pero un menor de dieciocho años no puede responder por sus crímenes.
No hay plazas para los pacientes en los hospitales, pero hay incentivos y patrocinio para quien quiere hacer cambio de sexo.
Hay un acompañamiento psicológico gratuito para quien desea dejar la heterosexualidad y vivir la homosexualidad, pero no hay ningún apoyo de éste mismo para quien desea salir de la homosexualidad y vivir su heterosexualidad y si intentan hacerlo, es un crimen.
Estar a favor de la familia y la religión es dictadura, pero orinar sobre los crucifijos es libertad de expresión.
Si no es el fin de los tiempos, debe ser el ensayo… “
*Más claro que el agua>
« Última Modificación: junio 09, 2019, 05:49:22 pm por Cygnus »

deneb

  • moderator
  • Sr. Member
  • *
  • Mensajes: 260
  • nuevo usuario
Re:Relativismo Moral
« Respuesta #5 : diciembre 07, 2019, 03:52:16 am »
En un ejercicio de relativismo moral cercano al amoralismo absoluto, en algún país de cuyo nombre no quiero acordarme, se promueve una moral sexual en la que el sexo es fundamentalmente un mecanismo de disfrute del que aprovecharse hasta el límite, inclusive desde la adolescencia . Por eso, en algunos ambientes se procura inculcar en los niños estas ideas, retorciendo si es preciso el texto literal de las leyes vigentes. Sin embargo, los geniales inventores y promotores de esta perversión de menores camuflada de ciencia, pseudociencia inducida, empiezan a sufrir ya ahora  las funestas consecuencias que estas actuaciones empiezan a producir. Llegados a la mayoría de edad penal, de pronto,  aquello que fue declarado juguete de libre uso se convierte en juguete peligrosísimo. Basta que una mujer, o una autodeclarada mujer, denuncie abuso para que el juguetón no mujer sufra de inmediato la no presunción de inocencia y haya de pasar por los trámites correspondientes... Y para ver lo hasta jocosas que resultan en ocasiones estas aberraciones , recordemos el caso aireado por la prensa hace solo unos días, de un recluso autodeclarado mujer que es trasladado a una cárcel de mujeres y, pasmo jocoso, deja embarazada a una de ellas... Y es que el mal, como dice el refrán español del mono , aunque se vista de seda... mono se queda.

petrusdoa

  • Global Moderator
  • Sr. Member
  • *****
  • Mensajes: 396
  • nuevo usuario
Re:Relativismo Moral
« Respuesta #6 : abril 13, 2020, 11:40:49 am »
Una muestra fehaciente no ya del relativismo moral sino de la irreligiosidad rampante del gobierno español, se está viendo  a lo largo de estos días en que el presidente y sus ministros y expertos presentan día a día la evolución de la pandemia. Ni una sola vez he oído, y ojalá esté equivocado, ni una sola , invocar la ayuda de Dios o , al menos hacer alguna referencia a Dios en sus discursos. Y mira que el idioma español es rico en ellas. Hay bastantes expresiones que lo nombran, directa o indirectamente, incluso en el lenguaje coloquial y familiar. El mismo adiós con el que nos despedimos, es una muestra. Esta ausencia de Dios en la vida diaria de muchas gentes la constaté en cierta ocasión en que me despedía de una anciana un viernes, hasta el lunes siguiente, con un: hasta el lunes, señora, si Dios quiere, que es fórmula corriente, más bien lo era , para despedidas. La anciana me miró con cara entre susto y reproche y me dijo: Oiga..!  Pero ya nos hemos habituado a que en todos los medios, casi todos, el locutor o presentador se despida de la audiencia con un : Nos vemos el lunes, aquí y a la misma hora. Como endiosados humanoides dueños de  sí mismos, sus tiempos y sus vidas...  y esclavizados, de repente  , paradójicamente, por un microscópico coronavirus.

cefas

  • moderator
  • Sr. Member
  • *
  • Mensajes: 487
  • nuevo usuario
Re:Relativismo Moral
« Respuesta #7 : mayo 01, 2020, 03:46:40 am »
 
El valor de la vida. Artículo en Infocatolica.com. Desde España, por D. Pedro Trevijano Etcheverria – 01/05/20 9:38 AM
Es increíble que incluso en plena crisis del coronavirus, nuestro Gobierno sigue manteniendo la mentalidad de lo que los Papas llaman «la cultura de la muerte», continuando con los trámites para la aprobación de la Ley para la Eutanasia. Y es queactualmente estamos viendo y viviendo una lucha dramática entre la llamada «cultura o civilización de la vida» y la «cultura de la muerte», que no deja de ser un episodio más de esa lucha permanente entre el Bien y el Mal.
Los seres humanos nos encontramos ante una realidad evidente: vivimos. Jesucristo nos dice en la Última Cena «Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí» (Jn 14,6), con lo que nos indica no sólo que la vida, nuestra vida tiene valor, sino también cuál es su sentido: ir al encuentro de Dios. La vida que Jesús ha venido a darnos y sobre de las que nos dice. «Yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante» (Jn 10,10), consiste en hacernos hijos de Dios y participar en la plenitud de su amor.
Como dice la Encíclica «Evangelium Vitae» de San Juan Pablo II: «Reivindicar el derecho al aborto, al infanticidio, a la eutanasia, y reconocerlo legalmente, significa atribuir a la libertad humana un significado perverso e inicuo: el de un poder absoluto sobre los demás y contra los demás» (nº 20). Ello se debe al «eclipse del sentido de Dios y del hombre, característico del contexto social y cultural dominado por el secularismo, que con sus tentáculos penetrantes no deja de poner a prueba, a veces, a las mismas comunidades cristianas. Quien se deja contagiar por esta atmósfera, entra fácilmente en el torbellino d un terrible círculo vicioso: perdiendo el sentido de Dios, se tiende a perder también el sentido del hombre, de su dignidad y de su vida» (nº 21).
El hombre de fe, el que no ha perdido el sentido de Dios porque no se ha olvidado de la oración, sabe que su fe tiene que tener consecuencias en su vida con sus obras. El Apóstol Santiago, en su Carta nos lo dice claramente: «¿De qué le sirve a uno, hermanos, decir que tiene fe, si no tiene obras?» (2,14)… «Así es también la fe, si no tiene obras, está muerta por dentro» (2,17)… «Tú crees que hay un solo Dios. Haces bien. Hasta los demonios lo creen y tiemblan. ¿Quieres enterarte insensato, de que la fe sin obras es inútil?» (2,19-20). En este punto, recuerdo dos anécdotas: la primera en una charla alguien me preguntó que qué hacía la Iglesia por los pobres. Le respondí: «Cíteme una institución que haga más por los pobres que la Iglesia Católica». Un silencio clamoroso fue la respuesta. La segunda sucedió en Alemania, cuando los socialistas alemanes llegaron por primera vez al poder tras la Guerra Mundial se plantearon el problema de encargarse de la beneficencia ellos o las Iglesias (católicos y protestantes). Como eran personas inteligentes lo decidieron pronto: «El Estado alemán no tiene dinero suficiente para hacer lo que con cuatro marcos hacen las Iglesias». Y si nos fijamos bien la tarea educativa, cultural, social, de tantos sacerdotes, religiosos y religiosas, laicos es sencillamente impresionante. No nos olvidemos que hasta hace bien poco, a nuestra civilización la llamábamos la civilización occidental y cristiana.
En cambio, en la actuación de los defensores de «la cultura de la muerte» prevalece la tendencia a apreciar la vida sólo si da placer y bienestar, olvidándose que el ser humano es ser en relación y que el egoísmo nos conduce a cerrarnos en nosotros mismos con olvido de los demás, no teniendo en cuenta nuestros deberes hacia ellos y llegando incluso a propiciar su muerte (por eso es cultura de la muerte), especialmente en los dos extremos de la existencia, antes del nacimiento y en la ancianidad, sin tener en cuenta que debemos evitar hacer el mal, y que si lo hacemos es muy fácil que, pronto o tarde, más bien pronto, nuestra conciencia se despierte y el remordimiento aparezca en nuestras vidas. No puedo por menos de pensar que aquéllos que tratan de matar otros seres humanos, son simplemente, como nos dice el Concilio, autores de crímenes abominables (cf. GS 27 y 51). Y es que hay una Ley de Dios escrita en nuestros corazones, a la que llamamos Ley Natural, y a la que debemos hacer caso, porque en ello nos va no sólo encontrar sentido a la vida y lograr, aunque no plenamente, nuestra felicidad ya en este mundo, o, por el contrario, al no encontrar sentido a la vida, carecer de una auténtica esperanza.
Si el número de fallecidos en España por la pandemia es de unos treinta mil, sería el doble de los caídos en la batalla del Ebro. Pero muy lejos de los cien mil seres humanos asesinados cada año en el seno de sus madres. Pidamos al Señor que valoremos toda vida humana y, en la medida que nos es posible, seamos sus protectores.

cefas

  • moderator
  • Sr. Member
  • *
  • Mensajes: 487
  • nuevo usuario
Re:Relativismo Moral
« Respuesta #8 : mayo 08, 2020, 12:01:41 pm »

Acaba de publicarse en Alemania un libro de Peter Seewald titulado «Benedickt XVI. Ein Leben», es decir «Benedicto XVI. Una Vida», que es una biografía autorizada del Papa emérito.
Pedro Trevijano Etcheverria – 07/05/20 7:25 PM
Acaba de publicarse en Alemania un libro de Peter Seewald titulado «Benedickt XVI. Ein Leben», es decir «Benedicto XVI. Una Vida», que es una biografía autorizada del Papa emérito.
Antes de empezar a comentar lo que ha dicho el Papa emérito en este libro sobre seguramente el mayor problema de la Iglesia actual, me parece conveniente recordar algo escrito por el cardenal vietnamita Van Tuan en su libro «El camino de la esperanza»: «Antes de criticar a la Iglesia, prueba a leer los documentos y las encíclicas de los Papas. Te sorprenderá el descubrir que han tratado a fondo cada problema. Verás cómo son radicales en sus proyectos de renovación, y cómo es revolucionario el espíritu cristiano, impregnado de las Escrituras, de la gracia de Dios y de la Tradición» (nº 269).
El problema de la Ideología de Género no es exclusivamente español, aunque aquí lo tengamos en multitud de leyes, como la del aborto, la corrupción sexual de los menores, incluso en las escuelas, el cambio de sexo, la prohibición a los homosexuales de intentar llegar a la heterosexualidad, el matrimonio homosexual, el libertinaje y ahora nos viene la eutanasia, sino que afecta a buena parte dela Cristiandad y por ello es lógico que Benedicto XVI lo aborde en su libro, como ya lo hizo en su Pontificado, así como san Juan Pablo II y lo está haciendo Francisco .
Aunque cualquier católico medianamente informado sabe que detrás de la Ideología de Género está el Demonio, es difícil expresarse con más contundencia como la que en este libro emplea Benedicto XVI: «La verdadera amenaza para la Iglesia reside en la dictadura mundial de ideologías aparentemente humanistas, cuya negación implica ser excluido del consenso social básico. Hace cien años, cualquiera habría considerado absurdo hablar de matrimonio homosexual. Hoy queda socialmente excomulgado quien se oponga a ello. Lo mismo vale para el aborto y para la fabricación de personas en el laboratorio. La sociedad moderna está formulando un credo anticristiano y castigará con la exclusión social a quien se resista a él. Es totalmente natural el temor a este poder espiritual del Anticristo, y se hace necesario realmente el auxilio de la oración».
Este temor del que habla el Papa es totalmente lógico si tenemos en cuenta las fuerzas que hay detrás de esta Ideología, cuyo objetivo final es acabar con la civilización cristiana en general y con la Iglesia Católica en particular, sirviéndose para ello del espejuelo de una libertad absoluta, sin limitaciones naturales o morales. La disolución de los criterios morales está siendo impuesta y la oposición a ella está siendo castigada con sanciones sociales, como muy fuertes multas.
Quienes están detrás de esto son esos poderes que gobiernan el mundo contra el designio de Dios creador y redentor sobre la persona, el matrimonio y la familia. Pensemos en las fundaciones Ford, Rockefeller, Soros, en la misma ONU, donde muchas de sus organizaciones han pasado de la Declaración de Derechos Humanos de 1948 a defender el feminismo radical, los lobbies feministas radicales y homosexuales, cuyas leyes de Ideología de Género se están multiplicando en tantos países y que en España cuentan con leyes propias en casi todas las Comunidades Autónomas. Muchas de ellas fueron incluso aprobadas por unanimidad, porque aunque contengan disparates ideológicos y científicos evidentes, es muy difícil luchar contra los poderosos de este mundo, y más si están, como nos señala el Papa emérito, al servicio del Demonio, al servicio del Anticristo. Hoy ya tenemos un Partido Político con representación nacional que está contra la Ideología de Género. Espero que pronto le siga algún otro, porque somos muchos los ciudadanos que cuando nos damos cuenta de lo que es la Ideología de Género, la rechazamos horrorizados.
Como sacerdotes, como fieles cristianos: ¿qué debemos hacer? La respuesta es bien sencilla: seguir y predicar a Jesucristo. Me parece importante hacer lo que el cardenal Van Tuan nos pide: conocer el Magisterio de la Iglesia para de ese modo poder orientarme yo mismo y poder orientar a los demás en los nada fáciles problemas de la Sociedad en que vivimos, entre los cuales y no precisamente de los más pequeños están los relacionados con la Ideología de Género. Como nos dijo san Juan Pablo II: no debemos tener miedo y cuando prediquemos no nos debe preocupar si nos critican o no, sino solamente: ¿hemos sido fieles a Jesucristo y a su Iglesia ?
 En Infocatolica.com

petrusdoa

  • Global Moderator
  • Sr. Member
  • *****
  • Mensajes: 396
  • nuevo usuario
Re:Relativismo Moral
« Respuesta #9 : junio 13, 2020, 11:05:27 am »
El cardenal de la Iglesia Católica en España, Antonio Cañizares, publica en Religión en Libertad.com , un articulo referido a la situación religiosa, política y social en España, bajo el gobierno actual; dice así:
   
Sábado, 13 de junio de 2020
Ni puedo ni debo callar
Laicismo
A la hora de escribir este artículo, no sabía por dónde empezar. Porque están sucediendo tantas cosas, que me traen desconcertado, y me duelen en lo más hondo, porque, como he dicho en mis anteriores comparecencias, aquí mismo en esta página, España, mi Patria, nuestra Patria sufre.
Hace unos días, y aun hoy, era por la Guardia Civil, la «Benemérita», un bien ganado y merecido título de honor reconocido por la inmensa mayoría y ahora humillado por un sector, irrelevante aunque con poder en la mano, que no merece respeto alguno pero que tampoco conseguirá ni la humillación ni el desprestigio de la Benemérita.
Siguen y se entrecruzan otros hechos y asuntos, en una especie de barahúnda que siembra cuando menos confusión y desconcierto, sin saber bien qué se pretende, a dónde vamos o quién se beneficia.
Pero, mira por dónde, a esta situación se añadía el domingo otra cosa más: solemnemente, por la televisión, a la hora de la comida, se anunciaba y se presentaba (con orgullo de autocomplacencia, como un logro que por primera vez se daba en la democracia por su elevada cuantía) el reparto de las ayudas económicas entre las autonomías sin criterios equitativos, muchos millones de euros destinados al sector sanitario y escolar. Y se otorgaban, con discriminación palmaria, a la salud pública y a la escuela pública (pienso que, cuando se decía «pública», se quería decir «estatal», o de iniciativa estatal).
¡Qué énfasis puso en su voz el Sr. Presidente al referirse a la «escuela pública»! Impropio de un presidente -que lo es, legítimamente, de todos los españoles- tal énfasis, que en el mismo tono de voz era de suyo discriminatorio y revelador, y excluyente respecto a la iniciativa social: a lo social, no confundible con lo estatal, pero también público.
Así no, así no vamos, no estamos yendo a ninguna parte, así nos precipitamos en el vacío: si se excluye la iniciativa social, y lo estatal es acaparador único de lo público, ¿ dónde estamos? Porque esto mismo, acaecido el domingo, está indicando que no se respetan los derechos humanos universales y se niega la verdad o se la confunde y diluye. Y no se pueden respetar cuando se está intentando edificar sobre la mentira o sobre la negación de la verdad.
Es preciso caer en la cuenta de la discriminación de ciudadanos en tal decisión. Hace unos años se hizo famoso el artículo, desafortunado, precipitado e injusto, de un señor en un medio de comunicación que titulaba: «¡Qué error, qué inmenso error!» Parodiando aquello, me atrevería a decir ahora: «¡Qué horror, qué inmenso horror!». Porque es un horror el intentar conducir a nuestra sociedad por las vías de la pérdida del sentido de la verdad, en definitiva por la mentira y por el relativismo, cáncer social y cultural con metástasis generalizada.
Hace unos años, cuando tras la caída del muro de Berlín se celebró poco después una Jornada Mundial de la Juventud en una capital europea, al grupo de la diócesis a la que entonces servía se adhirió el grupo de albaneses, a quienes por primera vez se les permitía salir de su país. Un joven albanés no comprendía que la mentira era faltar a la verdad y que era un mal personal y social. Creía que se trataba solo de un instrumento para manejarse o moverse en la sociedad, para las relaciones sociales –así se lo habían enseñado en aquel régimen que los tuvo oprimidos, esclavos y cegados–: un arma social y política. Pero que no era un mal en sí mismo, y un daño, de suyo. Los otros jóvenes de mi diócesis trataban de enseñarle y mostrarle al albanés, y a los otros albaneses callados, la verdad de esto, y no lo entendían, se asombraban.
Pero, además de esto, me pregunto, ¿cuál fue el fin de la Unión Soviética? ¿El fracaso económico? Todos sabemos que no, que su fracaso vino de su sistema establecido que había erigido la mentira como principio del pensar, del hablar y del hacer. En aquel sistema no cabían la verdad, ni la libertad, ni los derechos humanos fundamentales, ni la democracia real -no meramente formal y engañosa, sino verdadera y justa-, ni contaba la persona humana, ni el bien de la persona, ni el bien común. Por encima, los poderes anónimos sin alma, la ideología, los intereses de la colectividad, pero cercenada la libertad personal.
Todos, en España, tenemos un compromiso social y político con la democracia; no se nos olvide si queremos subsistir. No debería caber en ese compromiso, en absoluto, el menor resquicio de una tentación totalitaria. Es inhumano que la autoridad política caiga en formas autoritarias o en formas dictatoriales que lesionan gravemente los derechos de las personas o de los grupos sociales. La democracia reclama asentarse y fundamentarse en valores fundamentales, válidos por sí y ante sí, esto es, verdaderos por sí y ante sí, sin los cuales o no habrá democracia o se le pondrá en serio peligro.
Una auténtica democracia es posible en un Estado de Derecho y sobre la base de una recta concepción de la persona humana. La persona humana y su dignidad, el ser humano en su verdad es el fin inmediato de todo sistema social y político, especialmente del sistema democrático verdadero que afirma basarse en sus derechos y en el bien común, que siempre ha de apoyarse en el bien de la persona y en sus derechos fundamentales, universales e inalienables.
El Estado está al servicio del hombre, de cada ser humano, de su defensa y de su dignidad. Los derechos humanos no los crea el Estado, ni son frutos del consenso, ni concesión de ninguna ley positiva, ni otorgamiento de un determinado ordenamiento social. El Estado y los ordenamientos jurídicos sociales han de reconocer, respetar y tutelar lo que corresponde al ser humano por el hecho de serlo, a su verdad más profunda en la que radica la base y posibilidad de realización en libertad.
Cualquier desviación o quiebra por parte de los ordenamientos jurídicos de los sistemas políticos o de los Estados en este terreno nos colocaría en un grave riesgo de totalitarismo real o encubierto, que nos conduciría a una quiebra de concordia y conduciría también a una quiebra social y humana de hondo calado y de imprevisibles consecuencias, hasta económicas.
¿Es esto lo que se quiere? He de confesar que ese riesgo es real, a juzgar por los hechos. Por ejemplo, lo que se pretende con la educación; o lo que se intenta con el mundo del trabajo, y de la miseria, en lo que sólo se logrará algo positivo no robando la dignidad del trabajo sino creando empleo; y lo mismo cabría decir de los derechos de la familia, con el índice de natalidad más bajo de toda la historia; y lo mismo de la atención debida a nuestros mayores, que tan zarandeados están viéndose en los últimos meses sin la atención que se les debe por derecho propio; o la atención y el derecho a la vida, que tan en peligro se encuentra.
Volver a la verdad es clave para que haya un futuro. Caminando en la mentira vamos al horror de la ruina sin ningún futuro. Como siempre, daré voz a los sin voz, y apelaré a la verdad que nos hace libres. Y nada ni nadie me hará callar, por solidaridad y responsabilidad con el hombre, a quien me debo, que es el camino de la Iglesia, como dijo San Juan Pablo II en su encíclica programática Redemptor Hominis [«El Redentor del Hombre»], el Papa de los derechos humanos como se le reconoció cual «signo de contradicción».
Publicado en La Razón.

petrusdoa

  • Global Moderator
  • Sr. Member
  • *****
  • Mensajes: 396
  • nuevo usuario
Re:Relativismo Moral
« Respuesta #10 : julio 20, 2020, 01:01:27 pm »
Muchas de las conclusiones, normas y prescripciones emanadas del relativismo moral imperante en nuestros ambientes, a pesar de resultarnos odiosas y absurdas,  gozan de un cierto aroma conocido que las convierte en familiares sin que podamos precisar claramente en qué consiste. Casi todas usan inteligentemente el mismo cuenco donde se cuecen nuestros criterios éticos y morales, pero , curiosamente, el producto final que obtienen, y nos quieren obligar a comer, es  no solo distinto, sino totalmente opuesto al nuestro. Es como si, utilizando nuestro modo de pensar cristiano, y aprovechando nuestros métodos, las conclusiones, y por lo tanto las valoraciones finales, no solo no coincidieran con las nuestras , sino que se les opusieran frontalmente. Veamos cómo lo consiguen.
No se oponen a nosotros, es más, usan un razonamiento semejante en las premisas iniciales. Parten de situaciones iniciales semejantes, pero en cierto punto de su curso desvían la lógica para , aparentando respetarla, conducir, como dice el refrán hispano, las aguas a su molino. Pongamos un ejemplo.
1.- Premisa inicial : "Todo ser humano es respetable". Premisa aceptable para un cristiano, pues todo ser humano lleva en sí mismo la imagen de Dios, fuente de todo respeto. Premisa aceptable para un ateo o un agnóstico, pero solo porque les conviene y les es útil, aunque sin fundamentar el respeto más allá de la conveniencia de hacerlo para obtener respeto él mismo.
2.-Segunda premisa: "El ser humano X. es un diabético". O pentasexual o tricolor...
3.- Dos conclusiones posibles:
3.1.- Conclusión válida : para un lógico cristiano, "X es respetable",  respetable en el mismo sentido dado por la premisa inicial, como imagen de Dios
3.2.-Conclusión inválida: para un buenista progresista , en cambio, la conclusión podría llegar a ser: " La diabetes ( observen el levísimo cambio de diabético a diabetes) es respetable". O la pentasexualidad o el tricromatismo
Observen que el conjunto universo de la primera premisa contiene elementos humanos tomados por unidades completas, seres humanos , definidos con una respetabilidad que no nace de sus cualidades o defectos personales, sino de su semejanza divina, la que los cristianos asumimos y los ateos utilizarán torticeramente en su conclusión.  X es respetable en tanto que imagen de Dios mismo, no por los accidentes que lo adornan o lo afean, como el color de piel, su conducta moral o su nacionalidad. La conclusión debe tomar como sujeto a elementos del universo de la premisa primera tal como en ella se definen, sin ampliar o reducir esa definición. El ateo buenista hará que, por amor a lo que llamará inmediatamente progreso,  X, por ser respetable como ser humano , haga respetables todas sus cualidades y defectos... lo que nos lleva a conclusiones extendidas totalmente asombrosas. Cambien diabético por  por canceroso, alto, bajo, gordo, delgado, enfermo, violador, genocida, abyecto, cualquier mal físico o moral , por ejemplo, que se les ocurra, y disfruten del espectáculo mental que se organiza: todo, absolutamente todo, se convierte en respetable, incluido el cáncer y la diabetes...
Y este modo de discurrir les permite hacer aceptable todas las conductas  y todas las tendencias y cualidades que les parecen adecuadas a sus fines. Si me interesa justificar la leucemia, me bastará razonar así: Todos los hombre son respetables. Hipólito Osohormiguero es leucémico. Luego la leucemia es respetable. Pongamos aquí cualquier conducta humana respetable o no y podemos empezar a construir el  diccionario disparatado de respetabilidades ateas, satánicas o absurdas que se nos vayan ocurriendo.
Ni se les ocurra utilizar las conductas asociadas a ciertos grupos, porque han afinado tanto las cosas que hacerlo les puede llevar a ser acusados de delitos de odio.
La sociedad hoy se parece mucho a una colmena loca que tuve , donde cada abeja o abejo ( ya no los distinguía)  hacía lo que le daba la gana, no producían miel ni larvas que aseguraran su futuro, cortito y nada halagüeño, y creían, creo, razonable todo lo que hacían y lo que dejaban de hacer. Y no les llame la atención sobre lo absurdo de su conducta, porque enseguida te tachaban de dictador, tirano y cosas peores. Fue una colmena con escaso recorrido, que me sirve hoy para escribir todo esto...