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Foros RELIGIÓN => Otros temas de Religión => Mensaje iniciado por: cefas en diciembre 07, 2015, 10:30:50 am

Título: Cosas nuestras y de nuestra Iglesia
Publicado por: cefas en diciembre 07, 2015, 10:30:50 am
Entramos en el año Jubilar de la Misericordia, convocado por el Papa, que se inicia mañana , 8 de Diciembre, fiesta de la Inmaculada Concepción. Para los católicos, los jubileos  suelen ser ocasión de reforzar algunos aspectos de su vida espiritual e incluso material, cuando procede. Para los no iniciados en el tema, son períodos que se pueden aprovechar para mejorar y para conseguir ciertas ventajas que no funcionan igual en las épocas normales... por ejemplo, para ganar indulgencia plenaria, para sí o por otros,  asunto que tiene que ver con las deudas y responsabilidades que se van dejando sin pagar por nuestros pecados, engaños, mentiras,  injusticias y otros desaguisados más o menos importantes cometidos aquí y allá, casi a diario, como humanos y pecadores que somos. Claro que para los no creyentes o creyentes de mínimos, algunas de estas cuestiones les pueden parecer superfluas, pero para los demás son perfectamente adecuadas al momento y la circunstancia. Piensen y obren  también en misericordia cuando vean los miles  o millones de refugiados inundando carreteras y vías de ferrocarril o ahogándose antes de alcanzar las playas de nuestras costas repletas de urbanizaciones, hoteles y chalets de lujo, o cuando nuestros vecinos apenas llegan a fin de mes y sus hijos solo comen los mínimos vitales . Año de la misericordia, año para ejercitarla más de lo habitual y para pedirla para nosotros mismos. Miserere mei Deus, secundum magnam misericordiam tuam.

Título: Re:Cosas nuestras y de nuestra Iglesia
Publicado por: cefas en febrero 10, 2016, 12:51:59 pm
Seguro que saben que hoy es miércoles de ceniza, señalando el inicio de la Cuaresma... eso cuarenta días de oración y penitencia preparatorios de la Pascua, y que los próximos viernes son días de abstinencia...
Ocurrió hace unos días en un grupo de amigos que suelen celebrar una comida de fraternización con motivo de San Valentín, tradicional patrono de novios y esposos enamorados...
La comida se planeó para el próximo viernes, en un local ad hoc de uno de los amigos y el menú incluía, por despiste general, generosas raciones de carne. Uno de ellos, al darse cuenta de la fecha, avisó al resto.   La sorpresa surgió cuando alguno de ellos, más de uno, respondieron que eso del ayuno y la abstinencia ya no se usaba y eran cosas del pasado, aduciendo en su razonamiento la autoridad de personas cualificadas que , según afirman, lo mantenían.
El descubridor del problema mantuvo su punto de vista y hoy he sabido que se ha modificado el menú hacia posiciones más ortodoxas...
Lo noticiable está en que personas cristianas, practicantes y muy relacionadas con sus parroquias, mantengan posiciones tan liberales y poco fundadas.
Creo que falta formación práctica sobre cuestiones básicas, qué es obligado, en qué medida y hasta qué punto. No basta con decir: el viernes es abstinencia, como si los oyentes fueran todos maestros de moral y expertos en derecho canónico.
Naturalmente, en este caduco país que anuncia a bombo y platillo las celebraciones del día del cordero o el Ramadán , aun no he oído una sola voz pública aludiendo a la Cuaresma cristiana.
Todas las voces y todo el esfuerzo se dedican a publicitar el carnaval, los desfiles, las fiesta paganas , los festejos variopintos y el disfraz. Las fiestas del vacío o, tal vez más apropiado, de la ignorancia...
Título: Re:Cosas nuestras y de nuestra Iglesia
Publicado por: cefas en marzo 18, 2016, 01:39:12 pm
Estos días han concedido una medalla a un amigo, distinguido por pertenecer a una cofradía parroquial durante décadas, medio siglo, desarrollando su cristianismo en el ambiente peculiar de esas asociaciones donde lo que une es la devoción a una advocación, una imagen, una tradición, casi siempre ligadas a las celebraciones populares de la Semana Santa. En este caso concreto, La Flagelación del Señor.  La cofradía tiene su sede habitual en una parroquia, tiene o suele tener un pequeño local en el que reunirse, y algunos medios propios de su actividad pública, como son los utensilios y aparellaje en torno a la procesión con el Paso, que es la imagen que desfila, los adornos, el carruaje, que suele ser arrastrado o portado a hombros , ( duro esfuerzo) , por los cofrades revestidos con sus atuendos clásicos, las cruces procesionales, hachones, estandartes, y, si se tercia, que últimamente se tercia tanto que deja de ser tercio, una sonora banda musical que, a menudo, tiene como único instrumente, el tambor.
Ya desde Febrero, en la soledad de los campos, suele oírse , sobre todo durante  los fines de semana, sábados y domingos, el lejano, o cercano, redoble de esas bandas, ensayando los ritmos que acompañarán el desfile procesional de miércoles a sábado Santos. Como siempre ocurre en primavera, es a la vez un anuncio pascual... se oyen los tambores y humanos y animales, plantas y minerales reciben el anuncio gozoso de la Pascua. Pasa el Señor, escuchadnos...
Título: Re:Cosas nuestras y de nuestra Iglesia
Publicado por: cefas en agosto 12, 2016, 12:28:54 pm
Ni son cosas nuestras ni de nuestra Iglesia directamente, pero sí que nos afectan cada día y desde muchas direcciones. Una de ellas es la deriva civil, en muchos estados,  hacia posiciones cada vez más discordantes con la posición cristiana e incluso, a menudo, frontalmente opuestas. Una de ellas es la legalización de uniones civiles variopintas a las que se concede el estatus de matrimonio e incluso la opinión más o menos generalizada de que toda persona tiene derecho a contraer matrimonio cualquiera que sea su condición personal y su opinión al respecto. Sobre este asunto se ha producido el pasado día 25 de Junio una sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que expresa lo siguiente:
“La Convención Europea de Derechos Humanos no obliga a ningún Estado a ampliar el derecho al matrimonio a las parejas homosexuales ... y,  el matrimonio es claramente entendido como la unión entre un hombre y una mujer”". De este modo, el Tribunal Europeo de DD. HH. de Estrasburgo da la razón a Austria y zanja el conflicto planteado por una pareja de gays que denunciaron al Estado por negarse a casarlos. Observemos que la sentencia habla de la no obligación de los estados de aceptar ese derecho. Sin embargo, algunos estados , como España, parece que se apresuraron a hacerlo y a declararlo matrimonio sin atender a la definición universalmente aceptada hasta este siglo en el mundo cristiano occidental.
Título: Re:Cosas nuestras y de nuestra Iglesia
Publicado por: petrusdoa en septiembre 15, 2016, 02:23:44 am
El pasado 4 de septiembre, domingo, fue canonizada la Madre Teresa de Calcuta, la conocida fundadora de las Misioneras de la Caridad, esas religiosas que añaden a los tres votos tradicionales, los de pobreza, castidad y obediencia, un cuarto voto, el  de atender a los pobres y los más pobres de entre los pobres... Un hermoso reflejo humano de la Misericordia divina, la misma que nos atiende a nosotros, criaturas que solo poseemos lo que nos ha sido dado graciosamente ( por gracia). En el corazón de Santa Teresa de Calcuta toman fuerza las palabras de Jesús, las mismas con las que nos sentenciará en el último día: ¨A Mí me lo hicisteis¨, ¨Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, estuve desnudo y me vestisteis, era forastero...¨Mt 25,31-40.
Para quienes somos y nos sentimos cristianos y católicos es un orgullo y un desafío contar entre nosotros con seres de esta grandeza espiritual y humana. Solo nos queda imitarlos en nuestros ambientes y con nuestros medios, porque pobres siempre tenemos entre nosotros, como nos dijo el Señor. Santa Teresa de Calcuta, ruega por nosotros.
Título: Re:Cosas nuestras y de nuestra Iglesia
Publicado por: piem135c en enero 31, 2017, 03:20:11 am
Algunas iglesias, parroquias mejor, se ven mucho mejor organizadas que otras. En algunas, llegas a la puerta y tienen un par de hojas con el horario de misas y poco más. Pero en otras, menos mal que hay otras, todo está mucho mejor organizado y dispuesto. Ayer pase por una de ellas, , y tenía un panel de avisos muy completo. Tenía su horario de misas de laborables, vísperas de festivos y festivos, horas de confesionario, teléfonos de avisos para asistir a enfermos o urgencias, actividades parroquiales en marcha, y hasta alguna hojita parroquial sencilla pero interesante por si alguien se quiere apuntar. Y el aviso de Caritas sobre atención a los necesitadosd e ayudas... como otras, un día a la semana, de tal hora a otra. Si algun día lo necesito, echo en falta otro aviso que me diga dónde puedo acudir a Caritas en un servicio de veinticuatro horas, como lo tienen los ascensores, porque las necesidades tampoco tienen día y hora, vienen solas en cualquier momento. Por lo demas, un diez sobre diez a esa parroquia, dedicada a la Sagrada Familia, que conste. Esto de poner día y hora a las horas de caritas se parece a una familia donde se ponga en la puerta, a los nenes se les atiende el lunes de 5 a 7...
hay que poner donde se puede acudir en la ciudad en cualquier momento por urgencia, porque yo voy a misa pero no se donde ir si me ocurre algo, estoy solo o con niños  y necesito ayuda el lunes a las once de la noche. Seguro que hay ese sitio de ayuda , pero que lo pongan siempre...
aunque todo el mundo sabe que, al menos en España, se puede acudir a la Policía y ellos te llevan al sitio donde atenderte, hospital, albergue, etc.
Título: Re:Cosas nuestras y de nuestra Iglesia
Publicado por: petrusdoa en febrero 12, 2017, 12:45:02 pm
En la puerta de mi parroquia hay permanentemente uno o dos mendigos( conste que no me gusta la palabra mendigo, aunque siga siendo válida)  , cosa que es muy habitual en mi país, sobre todo en iglesias concurridas, y más los domingos y fiestas. En mi caso, se trata en general de personas extremadamente amables, que saludan a los fieles uno por uno deseándoles en todos los casos una feliz estancia, buena misa y feliz día, lo que siempre es de agradecer.
Hoy, domingo, salíamos de la misa de doce, una misa a la que acuden los niños que se preparan para la primera comunión, y cuya duración suele acercarse a una hora, de modo que al salir suele haber un pequeño conflicto entre los que no pueden salir y los que no pueden entrar a la misa de la una. El hecho es que uno de los mendigos, en voz bien alta nos explicaba a los apurados feligreses que la misa debía durar cuarenta y cinco minutos y no la hora, y que así no se formarían dos corrientes opuestas. Los feligreses, en general gente prudente y callada, no hemos reaccionado ni en pro ni en contra, como era de esperar. Pero me queda la impresión de que nuestros pobres más pobres  también se sienten parte viva del día a día de mi parroquia , del misa a misa, y con derecho a opinar , aunque sea mayormente desde la puerta. Y siendo hoy el día de Manos Unidas, a lo mejor queda un hueco para celebrar el día de "Pobres de la puerta", que haberlos, haylos.
Título: Re:Cosas nuestras y de nuestra Iglesia
Publicado por: deneb en junio 26, 2017, 05:36:39 am
Ayer, en la misa dominical, había, como es habitual, como tres cuartos de ocupación de bancos,  casi todos de esa edad que se ha dado en llamar provecta, o sea mayores de sesenta... o setenta.
Solo había una excepción un tanto curiosa: varios bancos,  tres o cuatro, estaban ocupados por familias completas, padres e hijos, bastantes de ellos niños...  la curiosidad radica en que todos ellos parecían pertenecer a inmigrantes y para más detalle posiblemente sudamericanos. Tuve yo hace pocos años como vecinos a una familia recién llegada de un país andino, y ayudé a uno de sus hijos a hacer su primera comunión, y pude comprobar cómo la fe cristiana pervivía en ellos con fuerza, una fuerza que bastantes españoles parecen haber perdido en buena parte, sobre todo entre la juventud. Me alegra ver que el Señor suscita y mantiene fieles en su iglesia, pero me entristece ver que nuestras familias, o buena parte de ellas prefiere pasar el domingo en la piscina o la sierra, y si es invierno esquiando o en cualquier cosa que no sea acudir a la iglesia a dar gracias a Dios por la vida y los bienes de que disfrutan el resto de los días. Y empiezo a temer  , uno es un poco desconfiado, que los recién llegados adopten nuestra vida y costumbres y, sigo temiendo, dejen la misa del domingo para los ancianos y otros recién llegados...
Título: Re:Cosas nuestras y de nuestra Iglesia
Publicado por: cefas en enero 28, 2018, 11:45:05 am
Pues ahora, querido Deneb, solo seis meses más tarde, y en mi parroquia, al menos en las misas a las que asisto,  la afluencia de fieles no va a mejor. Se cambió la hora de la misa vespertina del sábado,  para facilitar la asistencia, pero ayer por la tarde se anunció que se volvía al horario anterior, supongo que porque la asistencia se ha reducido notablemente. Tan notablemente que en la hora a que me refiero, tarde del sábado, apenas habrá de un tercio a la mitad de asistencia... Y es que la Misa parece haber perdido interés para el ciudadano medio, y no digamos nada para los jóvenes, muchos de ellos dejados de la mano de Dios ( solo es un dicho), algunos sin bautizar, otros sin recibir clases de religión en las escuelas, y el resto olvidando poco a poco que hizo la primera comunión... Ahora, el Papa y nuestros obispos anuncian que vamos a ponernos en estado de misión y todos rezamos pidiendo que sea eficaz.
Título: Re:Cosas nuestras y de nuestra Iglesia
Publicado por: deneb en marzo 07, 2018, 03:53:39 am
Para quienes vivimos dentro de la iglesia y podemos disfrutar de toda su oferta de bienes y servicios, todo o casi todo puede parecernos maravilloso, pero ¿ cómo lo ven los alejados? Esencialmente pueden vernos como gentes que un día a la semana desaparecen durante una hora en una ceremonia que ellos ven como ponerse en pie, sentarse, ponerse en pie y escuchar cosas de hace dos mil años, muy interesantes, pero reliquias de épocas oscuras de la historia... o así me lo parece cuando asisto sorprendido a un funeral donde la mitad de los presentes no tienen ni idea de si toca levantarse o sentarse o si queda mucho o está a punto de acabar...
Asimismo, en estos días de Cuaresma, mi parroquia ofrece una serie de conferencias que dan Obispos de las sedes más cercanas... y a las que acudimos los más próximos, más o menos llenamos el templo como en una  misa dominical. De lo que deduzco que a muy pocos alejados les pica la más mínima curiosidad sobre lo que en ellas se dice o se comenta. Y la misma o parecida respuesta se produce en otras circunstancias parecidas. Las aglomeraciones solo ocurren en los funerales o en algún evento religioso donde se mezcla con lo folclórico, lo tradicional o lo rabiosamente local, por ejemplo en las fiestas patronales o en los tradicionales desfiles de Semana Santa. Y eso me recuerda a gentes que no van ni a misa los domingos pero jamás dejan de ir a su pueblo natal a participar en los cultos del jueves, solo el Jueves Santo y el día siguiente lo celebran con un banquete donde no se distingue la carne del pescado.
¿ Qué falta ? Para empezar, dos cosas, información y educación. Información, porque apenas se les da a niños y jóvenes en los propios centros de estudio , donde la religión es una asignatura secundaria, sin evaluar, donde bastante hacen los docentes con impartir lo que les dejan ( hablo de Spain) o lo que pueden. Y como las homilías se centran en comentar las  lecturas, en la inmensa mayoría de las que oímos no hay demasiadas referencias concretas a algunos problemas reales del cada día o a las cuestiones que deben resolver los cristianos en su quehacer diario, en su faceta de ciudadanos , sobre todo en asuntos sociales o públicos . Educación, porque el ambiente general, desde muchas familias hasta los medios, directa o indirectamente, presentan los valores religiosos, y sobre todo los cristianos, como residuales, oscurantistas y retrógrados, en una sociedad predominantemente atea o al menos agnóstica que ve como naturales y legales el aborto, la sexualidad libre y el divorcio exprés ( en Spain puede pedirse el divorcio a los tres meses tras el matrimonio), sin distinguir legalidad de moralidad.
Resultado: alguna vez voy a la iglesia, pero ni entiendo ni aprendo nada práctico, relacionado con lo que me preocupa , por ejemplo, por qué necesito creer en Dios, por qué no se debe abortar o cuándo se acepta o si no se acepta nunca o si... y el alejado, que a veces acude a una iglesia en el funeral de un conocido se aburre y no vuelve. Debería salir diciéndose "Esto me interesa, tango que volver ". Y note el lector que el que llamamos diablillo de este foro anda revolviendo las teclas para reírse de nosotros e incordiar, y ha cambiado la e por la a y el tengo por el tango. Porque existir, el diablillo existe, no lo duden. Si yo fuera su jefe, tendría destinado aquí a uno de los más listos, para conseguir que los que nos leen se aburran y se vayan... pero no sabe , ni sabrá jamás, pobrecillo, que mal y estupidez son palabras sinónimas. Igual que lo son bien y sabiduría.
 
Título: Re:Cosas nuestras y de nuestra Iglesia
Publicado por: cefas en julio 30, 2018, 06:30:17 am
Hace años, en mi país, las fiestas civiles y religiosas iban a la par. Si era fiesta, era civil y religiosa, en su inmensa mayoría. Hoy, no se sabe, hay fiestas que sí, fiestas que no y otras que ni se sabe... Recuerdo, por ejemplo,  que en mi infancia siempre era día de precepto ( de descanso y oir misa, para los no enterados) el día del santo patrono, o sea, en el caso de España, Santiago Apostol, 25 de Julio.  Pero este año , en mi región, ha sido un día civilmente laboral, de trabajo , y casi nada en la calle recordaba que era día de precepto. Pero por si acaso, la tarde de la víspera llamé a mi parroquia y una persona experta (¿) me dijo que era día de precepto. Pero me fui a pasar el día a un pueblo pequeñito, de los de una sola misa los domingos y fiestas y , como era habitual, acudí a esa misa de fiesta, que en él se celebra a las 13 horas . Pero me encontré con que no había nadie en la puerta, nadie en la calle... y por supuesto no más misas en el día.   Aunque lo normal es que en las misas dominicales anteriores el celebrante recuerde si hay alguna festividad de precepto en la semana, la realidad es que a veces ni se dice o uno ni se entera . Este feligrés echa en falta una puesta al día de los curas de su parroquia y en general de la iglesia, poniendo un poco de orden en este asunto, para tranquilidad de las conciencias de los que, por una u otra razón, llegan a la puerta de la iglesia pensando en cumplir con sus obligaciones y se topan con que está cerrada. Y para eso bastaría con un calendario anual, bien claro y expuesto, en el que figuraran los días de precepto de cada año, con las aclaraciones o condicionamientos que convengan a cada uno.
Título: Re:Cosas nuestras y de nuestra Iglesia
Publicado por: deneb en agosto 26, 2018, 05:04:51 pm
Estos días, por razones que no interesan, estoy viviendo en un pueblecito español , de los muchos de los que la vida moderna ha sacado la juventud y dejado la ancianidad, que malvive, austera, en medio de la soledad de sus calles y plazas. Como era, aún es, domingo, he asistido a la , única, misa dominical. Los domingos de verano, al pueblecito acuden cientos de visitantes, los hijos y nietos , amigos y conocidos de los ancianos residentes, doblando, triplicando y multiplicando por diez, a veces, la población del resto de la semana. Pues bien, este domingo, en la pequeña iglesia donde se acomodan, cómodos, algo más de cien feligreses, éramos catorce los presentes, dos hombres y el resto mujeres, todos mayores . Ningún joven , ningún niño. El celebrante, un sacerdote joven que atiende media docena de parroquias rurales como ésta , ha reconocido, en su homilía, esta situación, triste, que está llevando a la iglesia en muchos lugares, a posiciones agónicas, por el abandono de la fe y las prácticas cristianas por buena parte de la sociedad, abandono alimentado estos tiempos por los escándalos que actualmente  son primera plana en muchos medios de comunicación, y por los que el Santo Padre no deja de pedir perdón.. Curiosamente, en el evangelio de hoy, Cristo percibe que las gentes empiezan a abandonarle y pregunta a sus discípulos  "Entonces Jesús les dijo a los Doce: «¿También vosotros queréis marcharos?».Simón Pedro le contestó: «Señor, a ¿quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios». Juan 6, 60-68. El celebrante aclara que la Iglesia, con todas las virtudes y defectos de sus miembros, puede parecer a veces a algunos un canal defectuoso, ruinoso, un caño roñoso , textual, lleno de defectos y corrosiones, pero que es el elegido por Dios mismo para que a su través lleguen a nosotros las enseñanzas de Cristo. Sin ella, sin la Iglesia, la Buena Nueva no hubiera llegado a nadie, pues Cristo transmitió sus enseñanzas sin escribirlas. Pero es que, además, las campañas antiiglesia son continuas en este tiempo, por parte de los gobernantes de algunos de los medios de comunicación. No es difícil adivinar cuál es la noticia estrella estos días en la televisión pública de este país: los escándalos sexuales de los curas irlandeses, la visita del Papa a Irlanda , las disculpas del Papa, las declaraciones del Papa y las respuestas del jefe de gobierno irlandés... lo demás, la economía, la educación, la salud, parecen asuntos secundarios comparados con los casos de pederastia eclesiástica , los robos de niños en hospitales regidos por monjas y cualquier otro tema que pueda apuntar en la misma dirección. Parece prohibido o fuera de lugar reconocer a la Iglesia sus valores, sus obras de caridad, su trabajo con los pobres y desheredados, los países de misión, la cultura , la ciencia y la educación, y obligado resaltar los aspectos más negativos de la vida de sus fieles y sobre todo de sus pastores . Los aficionados a la Historia empezamos a vislumbrar , temerosos, un país que está volviendo a soltar los demonios que lo llevaron, hace casi un siglo, al abandono de los principios cristianos , primero al desprecio y después al odio hacia el cristianismo y sus valores, posteriormente a la violencia hacia la iglesia en sus fieles y jerarquía y, finalmente, a un monstruoso conflicto de muerte y destrucción.
Título: Re:Cosas nuestras y de nuestra Iglesia
Publicado por: cefas en noviembre 23, 2018, 02:30:43 pm
No es  una buena noticia, pero el diario ABC de hoy publica este artículo:
Aumenta la intolerancia hacia la fe católica en España
La fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada considera «triste y preocupante» el incremento de actos violentos contra las distintas religiones
Pese a que la libertad religiosa es un derecho fundamental garantizado en España, su «estado de salud» empeoró en los últimos dos años. El laicismo agresivo que impulsan los partidos de la izquierda radical y los nacionalistas catalanes han sido unas de las principales amenazas a la libertad religiosa. Esta es una de las conclusiones del «Informe de Libertad Religiosa en el Mundo», presentado este jueves a nivel internacional por la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada.
El informe, que analiza cada dos años el estado de la libertad religiosa en 196 países del mundo, considera «preocupante» el número de incidentes de «intolerancia anticristiana» cometidos por grupos laicistas en nuestro país y cuyo principal objetivo ha sido «la Iglesia católica».
Varios de los ataques --advierte el estudio-- salieron de las filas de formaciones como Podemos y de coaliciones de gobierno de extrema izquierda (de las que forma parte el PSOE) o partidos nacionalistas como Esquerra Republicana de Cataluña (ERC). Entre ellos, destaca la petición al Gobierno para que se deroguen los acuerdos con el Vaticano o las numerosas proposiciones no de ley exigiendo la desaparición de la Religión del currículo escolar o la eliminación de la asignación tributaria en favor de la Iglesia o la emisión de la misa dominical en la televisión pública.
El informe alerta también sobre el incremento en el número de robos, ataques a los lugares de cultos y profanaciones de la Eucaristía. Solo en la diócesis de Astorga (León) se produjeron 60 robos en Iglesias en un plazo de 15 meses.
La lista de acoso a la confesión mayoritaria también incluye agresiones físicas y verbales contra personas consagradas. Entre esos incidentes el informe recoge la agresión sufrida por una monja de la Congregación Esclavas de la Inmaculada Niña en Granada. Un individuo la agredió sin mediar palabra y le espetó: «¡Por monja!».
Los insultos hacia la fe católica fue otro de los ataques más frecuentes a la libertad religiosa entre julio de 2016 y junio de 2018 ---el periodo estudiado--. El estudio recoge como ejemplo la parodia de la Última Cena durante las fiestas de carnaval de las Palmas de Gran Canarias, que fue televisado para todo el mundo.
«En España se respeta por ley la libertad religiosa pero eso no quita que se produzcan incidentes. El incremento de actos violentos contra las distintas religiones se ve con preocupación y tristeza y pedimos respeto a la libertad de expresión de creyentes y no creyentes», aseguró el director de Ayuda a la Iglesia Necesitada, Javier Menendez Ros, durante la presentación de este informe, el único que realiza a nivel mundial una organización católica.
 ABC- Laura Daniele- Madrid 23-11-2018
Título: Re:Cosas nuestras y de nuestra Iglesia
Publicado por: cefas en octubre 11, 2019, 04:44:03 am
Lo que sigue es una de esas "cosas nuestras" de los católicos, que hace que a veces no se nos comprenda o que se nos comprenda mal.  Escribo este preámbulo porque en estos tiempos en que la justicia humana parece entrar a saco en los delitos de pederastia mientras deja en suspenso los de aborto, tal vez resulte clarificador este artículo de nuestro colaborador en ideas Pedro Trevijano, que en la página web Infocatólica ha publicado el siguiente artículo:


"El secreto de confesión
El secreto de confesión tiene mártires como san Juan Nepomuceno y cualquier sacerdote sabe que debe morir antes de no respetarlo.
Pedro Trevijano Etcheverria – 05/10/19 7:33 PM

Creo que es bueno que inicie este artículo haciendo una referencia a algo sin lo que no podemos entender el sacramento de la Penitencia: me refiero al secreto de confesión o sigilo sacramental.
El Catecismo de la Iglesia Católica hace referencia a él en los número 1467 y 2490: «Dada la delicadeza y la grandeza de este ministerio y el respeto debido a las personas, la Iglesia declara que todo sacerdote que oye confesiones está obligado a guardar un secreto absoluto sobre los pecados que sus penitentes le han confesado, bajo penas muy severas. Tampoco puede hacer uso de los conocimientos que la confesión le da sobre la vida de los penitentes. Este secreto, que no admite excepción, se llama ‘sigilo sacramental’, porque lo que el penitente ha manifestado al sacerdote queda ‘sellado’ por el sacramento» (nº 1467). Este secreto obliga sólo al confesor, no al penitente.
La obligación se funda: a) en el derecho natural, igual que otros secretos profesionales; b) en el derecho positivo divino: Jesucristo al instituir este sacramento no quiso infamar a la gente, sino establecer un rito de santificación. El «sensus Ecclesiae» siempre ha interpretado la ley del sigilo como absolutamente inviolable; c) en el derecho positivo eclesiástico, que castiga con sus penas más severas a los transgresores.
Nunca se puede violar el sigilo sacramental, aunque se hunda el mundo. Obliga ante cualquier persona, incluso ante el penitente mismo, pero en este caso sólo fuera de confesión, no siendo por tanto ruptura de sigilo el uso dentro de la confesión de cosas sabidas en otras confesiones del mismo penitente. En cambio cuando se charla fuera de confesión de cosas sabidas en ella, hay que empezar pidiendo permiso para ello al penitente.
Son objeto del sigilo: 1º) Todos los pecados del penitente en cuanto confesados en orden a la absolución, sean mortales o veniales. Los pecados son el objeto primario del sigilo. Con el término pecados se incluyen los pecados mortales aun en general y los veniales en especie.
2º) Objeto secundario del sigilo es todo lo que el penitente manifiesta, para explicar su pecado, a no ser que sean cosas públicas o conocidas extrasacramentalmente por el confesor. Entran en este ámbito las circunstancias, los objetos y los cómplices del pecado.
3º) Objeto accidental del sigilo es todo lo que se conoce exclusivamente a través de la confesión y no es conocido públicamente, pudiendo su manifestación hacer temer que ha habido revelación de la confesión, o al menos resulte gravosa para el penitente o simplemente haga odioso el sacramento. A menudo se trata de cosas que el confesor comprueba, aunque no las diga el penitente p. ej. algún defecto de éste.
La violación del sigilo puede ser directa o indirecta. La directa cuando se dice el pecado y el pecador. Es siempre pecado grave, aunque el pecado sea levísimo. Indirecta cuando sólo se dice el pecado o el pecador, pero con peligro de llegar al conocimiento del otro término.
«El confesor que viola directamente el sigilo sacramental incurre en excomunión latae sententiae (es decir automática) reservada a la Sede Apostólica»(CIC c. 1388 & 1 a). Es la sanción más severa que tiene la Iglesia y manifiesta la importancia que tiene este delito.
«Quien lo viola sólo indirectamente, ha de ser castigado en proporción con la gravedad del delito»(c. 1388 & 1 b).
Sobre este punto del sigilo recuerdo un día que confesé a varios alumnos que se preparaban para la confirmación, uno de ellos me dijo: «Recuerda, Pedro, que no puedes decir nada, que estás bajo secreto». Me hizo gracia y me dio vergüenza decir la verdad, que era que, aunque habían pasado pocos minutos, no tenía ni idea de lo que se había confesado. Sobre este punto me llama la atención que jamás he soñado sobre cosas sabidas en confesión y que tampoco he oído que un sacerdote delirando lo haya violado. Pero sobre todo donde veo la Providencia divina es que habiendo renunciado bastantes sacerdotes a su ministerio y siendo algunos muy enemigos de la Iglesia, sin embargo el sigilo sacramental lo respetan.
Por otra parte el secreto de confesión tiene mártires como san Juan Nepomuceno y cualquier sacerdote sabe que debe morir antes de no respetarlo.
Pedro Trevijano, sacerdote
 
Archivado en: Confesión; Secreto de confesión"

Y como colofón, no puedo evitar traer aquí uno de los comentarios de un lector de esa página al artículo de D.Pedro, respecto al tema principal... y cómo Dios perdona

"Se cuenta, de Santa Faustina Kowalska, creo; que antes de caer postrada gravemente en cama donde pasó el resto de su vida con grandes sufrimientos; Dios le concedió la Gracia de ver el Sagrado Corazón de Jesús, ella como excelente católica se lo dijo a su Confesor por si fuera una artimaña diabólica.
.
El Confesor, de los buenos los mejores, le dijo que len la ss. aparición Le preguntara cuál era el último pecado del que se había confesado.

Santa Faustina así lo hizo y el Sagrado Corazón contestó: No me acuerdo.

El excelente Confesor le dijo a Santa Faustina que quedara tranquila, que esas Visiones eran de Dios, ya que el Sagrado Corazón es el Único capaz de perdonar los pecados y olvidarlos tras perdonarlos."

De lo que no cabe duda es de que existen esas "cosas nuestras" que deben, supongo, extrañar, admirar, convencer o incluso escandalizar a algunos, sobre todo a los partidarios infatigables del ojo por ojo que ven imposible el perdón..

Título: Re:Cosas nuestras y de nuestra Iglesia
Publicado por: cefas en marzo 08, 2020, 05:51:41 am
Hoy se moviliza el mujerío ( ellas dirían la mujería) del mundo mundial , en defensa de sus derechos. En calles y plazas de buena parte del mundo occidental y aledaños, las manifestaciones se sucederán profusas y animadas. Eso no es noticia, pero seguro que lo es que esta mañana, en la homilía parroquial, completadas las debidas  referencias y aclaraciones sobre la Palabra, el oficiante nos haya dedicado un par de minutos a explicar al feligresado presente los tres feminismo que existen: el que busca la dignidad igual, el que busca los derechos civiles y laborales iguales y el que busca la destrucción del matrimonio, la muerte del nonato y el final de las referencias morales de nuestras sociedades cristianas. El oficiante ha necesitado muy pocas palabras para explicar cuál de ellos es el inadmisible y cuáles eran los dos que deberíamos apoyar. Y los feligreses hemos salido agradecidos de que se nos vayan aclarando algunas ideas sobre lo que la Iglesia y nuestra fe nos dice sobre algunos de los asuntos vitales que nos rodean, nos absorben y, a veces, nos agobian.
Título: Re:Cosas nuestras y de nuestra Iglesia
Publicado por: cefas en junio 17, 2020, 02:16:47 am
El coronavirus, que ahora se designa como Covid19, semiplalabra que da a la frase un cierto tinte de saber científico, el virus más famoso de la historia humana, ha entrado en nuestras iglesias. Recuerdo que unos días antes del comienzo de los confinamientos, se celebraban en mi parroquia unas charlas cuaresmales, a las que fuimos invitados cortésmente con un "sin miedo, pero con precaución" por nuestro párroco. Yo asistí a una, aunque sentado en la parte de atrás, en parte porque ya no me fiaba de las proximidades físicas y en parte porque no podía asistir a toda la charla por otro compromiso. También envié a mi pastor una excusa aduciendo que, dadas las circunstancias, las reuniones podían constituir un riesgo, etc etc.
Establecida la pandemia, lo comento por si algunos lectores no están al día en estos asuntos, los fieles fuimos dispensados de la obligación de asistir a la Eucaristía los domingos y fiestas, y las condiciones de prudencia establecidas por las autoridades civiles también dificultaron la presencia de muchos fieles en los templos, al fijar la asistencia en máximos del 30 al 50% de la capacidad del local.  Por otra parte, también parece cierto que algunas condiciones sanitarias en ciertos tipos de
 locales eran ( y son) poco adecuadas para estas circunstancias, sobre todo por problemas de ventilación y cercanía física.
Además, en grupos de riesgo como ancianos ( mayores de 70  años, por ejemplo ) los riesgos asociados a este virus han sido grandes, como lo prueban, en España los más de diecisiete mil ancianos fallecidos en las residencias  geriátricas.
Por todo ello, no estaría de más que, retornada la normalidad teórica ( el rebrote amaga por  todas partes), se pusiera especial cuidado en asegurar la ventilación de los locales de culto, que en muchos casos no han sido diseñados para asegurarla. Hay que reconocer, sin embargo, que la Iglesia ha establecido unos protocolos en las celebraciones que en todo momento han asegurado la limpieza y seguridad sanitaria tanto para los celebrantes como para los asistentes. También merece especial atención el hecho de que celebraciones como bodas y funerales pueden ser, y lo han sido a veces, ocasiones fatales para la libre difusión del virus y focos de contagio para grandes grupos de población. Mientras dure la situación actual de peligro, por la falta de tratamientos seguros y vacunas, este va a ser un asunto al que habrá que dedicar especialísima atención en nuestras parroquias y lugares de culto.
Título: Re:Cosas nuestras y de nuestra Iglesia
Publicado por: cefas en junio 19, 2020, 05:20:21 am
Prosiguiendo el tema de ayer, relataré lo que me ocurrió unas horas más tarde. Decidí asistir a misa en una iglesia de mi población. Al llegar a la puerta, a menos de diez metros, veo que se cierra desde dentro y, suponiendo que era alguien que llegaba antes que yo, intenté abrirla, sin éxito. Como ví un par de anuncios, los leí y en uno descubro que: Cuando la misa se empiece, se cerrarán las puertas ( la iglesia que nos ocupa tiene tres).
Es decir, que el templo quedó cerrado, sin ventilación... No voy a discutir las razones, pero me parece un tanto contradictorio cerrar las puertas, cuando se sabe que los espacios cerrados son más peligrosos para posibles contagios que los bien ventilados. Por otra parte, muchos de nuestros templos, sobre todo los clásicos, monumentales a menudo, no parece que fueran diseñados con buena circulación de aire. Espero que la prudencia, preciosa virtud,  guíe las decisiones de los pastores. Dice un amigo mío que si el pastor se equivoca, tú no te equivocarás obedeciendo, aunque él se hará responsable de las consecuencias de sus órdenes... No estoy de acuerdo del todo, pero se me crea un pequeño conflicto a la hora de decidir mi conducta al respecto. Las leyes suelen obligar a la autoridad a obrar con la prudencia de un buen padre de familias, al menos lo dicen en algunas, y aunque suele cumplirse, supongo que también, cuando mandan los pastores,  las ovejas podemos y debemos opinar, sobre todo  cuando nos va la salud, o la vida, en ello.
Título: Re:Cosas nuestras y de nuestra Iglesia
Publicado por: cefas en julio 26, 2020, 01:24:57 pm
Ayer, después de misa, me acerqué al celebrante y le pregunté si en España, el día de Santiago, patrono de la nación,  25 de Julio, era día de precepto. Me contestó que no, que se había suprimido, inexplicablemente para él. Le hice otra pregunta: si seguía en vigor la dispensa del precepto dominical, oír misa el domingo, que se promulgó con motivo de la pandemia. Su respuesta me sorprendió: no lo sabía, porque la información no la veía clara. Mi comentario fue este: si el precepto es sobre materia grave, que parece serlo, la obligación de informar debidamente a los fieles supongo que será importante... Y el hecho es que tuve que preguntar a mi párroco al respecto cuando terminó el estado oficial de alarma decretado por el gobierno. Su respuesta fue que ya era obligatorio oir misa los domingos y fiestas. Ante mi reticencia, por haber leído algunos comentarios en páginas afines a la Iglesia, fue que llamara al obispado. Tengo que decir que en el tablón de anuncios de la entrada de mi parroquia no he visto por el momento noticias al respecto. Y me parece que la materia es lo suficientemente importante como para que en todo momento se nos tenga informados , al menos en las parroquias, vía carteles o en las misas, sobre ello. No deja de ser hasta cierto punto arriesgado asistir a celebraciones en las que se encuentran bastante personas, hoy éramos como ochenta en la iglesia, muchos mayores, dada la situación de pandemia y contagio actuales.  Tampoco estaría de más que la conferencia episcopal o cada diócesis, vía su página oficial, fijara la norma sin ambages, porque frases como: que asistan los que puedan buenamente o la otra de : sin miedo pero con precaución, no parecen suficientemente concretas. Por eso me gustó la expresión de la norma cuando se decidió que los mayores de sesenta años estuvieran dispensados del ayuno, porque eso así sí está claro y bien definido .
Título: Re:Cosas nuestras y de nuestra Iglesia
Publicado por: cefas en agosto 10, 2020, 11:17:21 am
¿ Dónde está Dios estos meses? Me ha intrigado, asustado, aterrado, el silencio de Dios ante las plegarias incluso del Papa ante el Cristo milagroso de Roma que salvó a la ciudad de la peste, el silencio de María ante la plegaria que el mismo Papa compuso para estos días, el silencio de lo Santo ante la petición de sus representantes en la Tierra. Pero también me asusta, y más, el desparpajo con que muchas gentes se toman el problema del virus, la indiferencia de unos ante el peligro de los demás, las temeridades de otros poniendo en peligro su propia vida y la de sus seres, teóricamente, queridos. Como en un mar tempestuoso, el mal inunda el paisaje y el bien parece desaparecido, reducido aparentemente a esa débil luz que brilla en las iglesias donde una pequeña comunidad reza y pide por el mundo, que aúlla y danza frenéticamente día y noche, por doquier. Solo en los ojos inocentes de los niños, en las manos cansadas de los sanitarios y en los ojos suplicantes de los que aun rezan se encuentra algo de alivio y esperanza. ¿ Hasta cuándo , Señor ?
Título: Re:Cosas nuestras y de nuestra Iglesia
Publicado por: Fegapa en agosto 10, 2020, 11:50:28 pm
Mi estimado cefas,

En relación con la Pandemia, ante la misma pregunta que tú haces al principio de tu mensaje anterior: ¿ Adonde está Dios estos meses ?  Según Jaume nos comentó en otro mensaje, cada vez que sus feligreses le han preguntado prácticamente lo mismo, nos comentó que su respuesta siempre ha sido : "Dios está adonde la mayoría de los hombres de hoy lo han puesto . Lejos de sus vidas ."

No obstante, tal parece que la luz puede verse ya del otro lado del túnel, pues se habla ya de medicamentos que están curando el Covid y para muestra, aparte del Remdesivir, que es carísimo y está sólo al alcance de poca gente, existen otros muy baratos que presumiblemente han curado ya a gente de países tercermundistas y ya se cuenta con una cantidad creciente de testimonios de personas y médicos que declaran haberse curado con estos medicamentos.

A manera de ejemplo, el sábado pasado hubo un foro en Perú, auspiciado por la "Coalición mundial Salud y Vida" en donde más de 10 médicos y profesionales de la salud pertenecientes a diversos países, nos hacen una reseña de estas curaciones aportando datos :

Pincha el siguiente link y busca la Respuesta # 25

http://www.diosoazar.com/sm_foro/index.php?topic=1269.15
 



Título: Re:Cosas nuestras y de nuestra Iglesia
Publicado por: cefas en agosto 15, 2020, 01:15:18 pm
¿ Cuándo me confieso ? Cuando llega el verano y muchas cosas se trastocan, muchas gentes se mueven, y muchas rutinas desaparecen, me hago a menudo esa pregunta. Y es que los católicos solemos hacer una cosa que suena extraña a los demás. Nos postramos frente a un sacerdote y confesamos nuestros pecados. No somos como los que tienen a su opinión como regidora de sus actos, y a sus deseos, a menudo como suprema guía moral.  Seguimos un código, el Decálogo, al que se han ido añadiendo algunos detalles complementarios,  como el precepto de la Misa dominical,  tal vez el más conocido. Y en verano ocurre que los  sacerdotes que sirven a poblaciones pequeñas, dispersas, han de celebrar tres o cuatro misas cada domingo, en iglesias separadas a veces por bastantes kilómetros. Empiezan a las diez y a la una les queda todavía la última ( de la mañana). Kilómetro tras kilómetro, hacen lo posible por respetar horarios y llegan, los veo cada domingo, sudorosos y cansados a cada iglesia donde les aguarda la feligresía, a veces solo un puñado de fieles, a menudo mayores... ¿ Cómo y de dónde van a sacar tiempo para confesar, si apenas pueden cubrir los horarios mínimos ? . El año pasado pedí confesar a mi sufrido sacerdote y sentí casi remordimiento por haber hecho esperar unos minutos a la comunidad y retardar el comienzo de la Misa. No tiene fácil arreglo, pero es un servicio que es necesario y debe ser atendido.
Título: Re:Cosas nuestras y de nuestra Iglesia
Publicado por: Cygnus en noviembre 25, 2020, 12:43:50 pm
El Papa Francisco llamó por sorpresa el sábado 7 de noviembre de 2020 a Javier Leoz Ventura, párroco de San Lorenzo, Pamplona, España, para transmitirle “lo complacido que se había sentido” al leer la reflexión que el sacerdote hizo en un texto sobre la Navidad publicado hace unos días.

Javier Leoz reconoció que, al descolgar el teléfono, sabiendo quién llamaba, casi se le “sale el corazón del pecho”. “Cuál ha sido mi emoción al descubrir que al otro lado estaba ni mas ni menos que el Papa Francisco para decirme que había llegado a sus manos el texto que escribí”.

A continuación, sigue el texto redactado por el párroco de San Lorenzo.

***

¿QUE NO HABRÁ NAVIDAD?

¡Claro que sí!
Más silenciosa y con más profundidad.
Más parecida a la primera en la que Jesús nació en soledad.

Sin muchas luces en la tierra,
pero con la de la estrella de Belén destellando rutas de vida en su inmensidad.

Sin cortejos reales colosales,
pero con la humildad de sentirnos, pastores y zagales buscando la Verdad.

Sin grandes mesas y con amargas ausencias, pero con la presencia de un Dios que todo lo llenará.

¿QUE NO HABRÁ NAVIDAD?

¡Claro que sí!

Sin las calles a rebosar, pero con el corazón enardecido,
por el que está por llegar.

Sin ruidos ni verbenas,
reclamos ni estampidas…
pero viviendo el Misterio sin miedo al ”covid-herodes” que pretende quitarnos hasta el sueño de esperar.

Habrá Navidad porque DIOS está de nuestro lado y comparte, como Cristo lo hizo en un pesebre, nuestra pobreza, prueba, llanto, angustia y orfandad.

Habrá Navidad porque necesitamos una luz divina en medio de tanta oscuridad.

Covid19 nunca podrá llegar al corazón ni al alma de los que en el cielo ponen su esperanza y su alto ideal.

¡HABRÁ NAVIDAD!

¡CANTAREMOS VILLANCICOS!

¡DIOS NACERÁ Y NOS TRAERÁ LIBERTAD
Título: Re:Cosas nuestras y de nuestra Iglesia
Publicado por: petrusdoa en enero 09, 2021, 04:47:05 am
De Infocatolica.com .
Uno de los problemas que la Iglesia viene arrastrando desde hace largo tiempo es el de la crisis de la confesión. Es un problema de la Iglesia Universal, especialmente en Europa, como ya advirtió Pío XII cuando en 1946 pronunció la famosa frase: «El pecado del siglo es la pérdida del sentido del pecado» (cf. Discorsi e Radiomessaggi, VIII, 1946, 288). Es una crisis prolongada, pues ya en mis tiempos de seminarista se nos decía, allá por los años cincuenta y sesenta, que la confesión estaba en crisis.

En un primer momento se pudo pensar que la causa era el modo de celebrar este sacramento, pero con el paso del tiempo se puede decir que esta crisis no es sino un aspecto singular de una crisis general que afecta a la fe cristiana y a todo el proceso de evangelización y catequización. La crisis se ha visto facilitada por una situación cultural bastante insensible al anuncio evangélico de conversión y penitencia. Quien carece o tiene muy imperfecto el sentido de Dios, difícilmente podrá tener el verdadero sentido del pecado y, por tanto, tampoco entenderá el significado y la necesidad de este sacramento. Se comenzó con un alarmante descenso en su práctica, que comenzó por los más tibios, pero se ha extendido a casi todos y es que es un sacramento no fácil, por su carácter penitencial. Como crisis es sencillamen­te eso: crisis, es decir algo no simplemente negativo, pues de hecho hay bastante gente que, cansada de las devastaciones producidas por nuestra sociedad actual, buscan un apoyo espiri­tual, que podrían encontrar, como de hecho sucede en ocasiones, en el sacramen­to de la Penitencia, especialmente si se les ayudase a descubrirlo con la colaboración de hombres de Dios que sepan administrarlo del modo más apto para favorecer el íntimo contacto liberador entre la conciencia y Cristo.

Es evidente que en el sacramento de la Penitencia están presentes dos personas, mejor dicho tres: el penitente, el sacerdote y Jesucristo. Los penitentes pueden decirnos que los sacerdotes no se sientan a confesar, mientras que los sacerdotes decimos que los penitentes no vienen y así estamos en un círculo vicioso que creo sinceramente que a quien le toca romperlo es al sacerdote, sentándose a confesar, aunque los penitentes no vengan. Ya llegarán, porque muchísima gente tiene necesidad de este sacramento. Tengo un gran recuerdo de mis primeros años en Roma, donde confesé bastante en mis primeros años de sacerdote, y luego en Santiago de Compostela y Medjugorge, donde literalmente no das abasto.

Está claro que el oír confesiones es una gran responsabilidad y soy muy consciente que en algunas ocasiones he metido la pata hasta el fondo. Pero en la parábola de los talentos Jesús condena al siervo que para no equivocarse no hace nada y es que ese ya está equivocado. Por otra parte pienso que el bien que he hecho y que un sacerdote normalmente hace en el confesionario compensa más que abundantemente al mal que puedes hacer. Te das cuenta que Dios se ha servido de ti como instrumento para devolver la paz y la gracia a muchas personas y te sientes feliz y realizado como persona y de hecho piensas que es de las cosas más bonitas que te pueden suceder en tu vida sacerdotal. Nuestra tarea de sacerdotes es ayudar al penitente a encontrarse con Dios, ayudándole a tener más claridad en sus problemas espirituales, de modo que pueda vivir más fácilmente su fe, formar su conciencia y desarrollar su vida cristiana. Debemos procurar que nuestro penitente descubra por sí mismo cómo debe obrar y qué exige de él el amor a Dios y al prójimo, favoreciendo su autonomía y no imponerle nuestra voluntad, aunque haciéndole consciente que Dios, de quien es hijo, le ama a él más que él a sí mismo.

Releyendo lo escrito hasta ahora noto que no he apenas hablado del tercer personaje presente en la confesión: Jesucristo, que actúa por medio de su gracia haciendo realidad lo que en tantas ocasiones el penitente pensaba era prácticamente imposible, y sin olvidar tampoco que cuando el sacerdote pronuncia las palabras de la absolución es Cristo mismo quien confiere su perdón. Pero la absolución no es una palabra mágica: la absolución y el arrepentimiento del pecador no pueden ser considerados separadamente, pues son las dos partes constitutivas del sacramento del perdón, tanto más cuanto que en ambas está presente Jesucristo, en el penitente por su gracia y en el sacerdote como su representante.

La permanencia del sacramento está asegurada, pues es uno de los siete sacramentos, pero pidamos a Dios que los fieles cristianos lo estimemos y valoremos más y que sea un factor importante en nuestra vida espiritual.

Pedro Trevijano, sacerdote
Título: Re:Cosas nuestras y de nuestra Iglesia
Publicado por: Jaume en enero 10, 2021, 07:09:26 am
La Crisis del Sacramento de la Confesión se debe en gran parte a que la mayoría de los católicos no tienen claro que es un SACRAMENTO y que beneficios tiene.

Hay que tener muy claro que Nuestro Dios es un Dios que SALVA, no es un Dios que se limita a enseñar, a decirnos como actuar o a juzgar, Nuestro Dios es un Dios que ACTUA que  SALVA.
 
Dios ACTUA e instituye a través de Cristo los Sacramentos mediante los cuales nos va a   Transformar, a Santificar y SALVAR. 

De la Muerte en Cruz y de la Resurrección brota la fuerza de los sacramentos. , el Amor del Padre, que a través del Espíritu Santo resucita a Cristo y de la fuerza que opera este hecho nacen los Sacramentos.

El Espíritu de Dios es el que transforma la muerte en vida, el amor de Dios tiene una fuerza transformadora, esa fuerza enorme de Dios que resucita a Cristo es la misma fuerza transformadora que llega a todos los seres humanos a través de los Sacramentos.

Los Sacramentos no son acciones humanas, sino acciones del Espíritu de Dios a través de la Iglesia.

La iglesia no tiene poder sobre los Sacramentos en el sentido de crearlos ya que Cristo los instituyo, la Iglesia  es solamente la administradora de los sacramentos instituidos por Jesucristo y ese es el poder que Nuestro Señor le dio a la Iglesia: Lo que ates en la tierra quedara atado en el Cielo y lo que desates en la tierra quedara desatado en el Cielo. Mt16,15-19   
 
Cristo Resucitado le dice a los apóstoles;: “ Recibid el Espíritu Santo a quienes perdonáis los pecados les quedaran perdonados ….. Jn, 20,23.

Es el Espíritu de Dios, que perdona, pero además con su inmensa fuerza nos purifica, nos transforma  y nos salva.

Nosotros no podemos salvarnos por nosotros mismos, necesitamos a Dios que SALVA. Necesitamos su Amor y su fuerza en mí, en mi yo, en mi ser. Por lo que necesito la Gracia, el Amor transformador de Dios a través de los Sacramentos y en especial el sacramento de la reconciliación que me da la Fuerza divina para cambiar, para vencer al mal, para santificarme, y salvarme.       
Título: Re:Cosas nuestras y de nuestra Iglesia
Publicado por: cefas en febrero 07, 2021, 12:57:18 pm
La misa dominical de las nueve de la mañana, con un sol que anda todavía muy cerca del horizonte, está cada día menos concurrida. Y el anciano sacerdote que la celebra, de los pocos que nos van quedando, llevaba hoy la cara marcada por una caída reciente. Como es un hombre práctico y sencillo, su homilía de hoy ha pasado , entre otros temas, por el abandono del sacramento de la Penitencia en los últimos tiempos. Al acabar la celebración, se sienta en una capilla retirada y atiende él mismo a los que desean confesarse. Normalmente , al salir, veo a uno o dos que le esperan. Hoy había al menos cuatro. Si todos los sacerdotes del mundo han hecho hoy lo mismo, muchos miles o cientos de miles de cristianos se habrán confesado. Claro que para eso hay que recordarlo a los fieles y después sentarse en el confesionario. Y yo siempre he agradecido que en las iglesias, al menos durante las celebraciones o al menos al comienzo, haya sacerdotes disponibles escuchando confesiones... y estos que aún resisten el paso del tiempo y los seminarios poco poblados, me parecen joyas que el Señor nos conserva y que debemos cuidar con esmero. Mi iglesia resiste, aunque parezca anciana y débil. Con el Señor, todos somos fuertes.
Título: Re:Cosas nuestras y de nuestra Iglesia
Publicado por: cefas en mayo 02, 2021, 04:17:29 am
Normalmente, los cristianos solemos  plantearnos la necesidad de colaborar económicamente con la Iglesia y sus programas de caridad, pero a menudo sin estar muy informados de las condiciones que la autoridad de cada país impone a los donativos. En el caso de España, sobre todo a raíz de la aparición de la pandemia, se han establecido unos incentivos fiscales especialmente provechosos para los donantes. Hay que tener en cuenta que, según estas normas, de la cantidad donada a la iglesia podemos deducirnos de nuestros impuestos tantos por ciento muy interesantes, según los datos que aparecen en el folleto  XTANTOS, editado por la Conferencia Episcopal española (CEE). Las desgravaciones con efectos desde el 1 de enero de 2020 alcanzan el 80% hasta 150 €,  el 35% desde los 150 € y otros valores para otras circunstancias. De este modo si tengo intención de donar 100 euros, o 100 dólares o cualquier otra cantidad similar tengo que pensar que el donativo final que sale de mi cuenta es en realidad de 20 euros, puesto que doy a desgravarme , si procede, los 80 euros del citado 80%. Así se lo decía a mi párroco el año pasado cuando nos pidió una ayuda especial para una obra necesaria en el edificio parroquial. Creo que no lo entendió del todo porque no me entregó el recibo que le pedí, un recibo con el que hubiera podido desgravarme esos 80,00 €. En buena lógica, si yo quiero entregar 100 euros a la iglesia, puedo donar a mi párroco los 180 euros, puesto que, una vez recuperados los 80, mi esfuerzo personal se reduciría a 100. Animémonos y aprovechemos para hacer el bien aumentando el rendimiento de nuestro esfuerzo. Podemos dar 1350 euros, recuperando el 35%. Si no lo recuperamos, esos 350 euros pueden ir a parar a cualquier cosa que, con la catadura de algunos gobiernos, solo sirva para intentar cancelar o invalidar nuestro esfuerzo principal. Como dice el refrán, el saber no ocupa lugar, pero en este caso podría cambiarse a : el saber no ocupa lugar pero mejora el donar. En España rige esta normativa, pero las normas de otros países podéis exponerlas aquí, en Responder…