Autor Tema: Educación  (Leído 6961 veces)

cefas

  • moderator
  • Hero Member
  • *
  • Mensajes: 580
  • nuevo usuario
Re:Educación
« Respuesta #45 : mayo 28, 2021, 03:11:36 am »
Esta mañana, en una emisora nacional ( Spain ) de radio, alguien se quejaba de que muchos jóvenes españoles ni siquiera saben quién era Franco. Supongo que lo que ocurre  es un fenómeno  que no cesa de crecer desde los tiempos ya lejanos en los que el que esto escribe lo sufrió. Sin embargo ocurre a menudo que cada profesor, editorial o  grupo de pedagogos, se afanan en  elaborar  programas, cuestionarios, libros , currículos, lo más perfectos posible, y así puede  ocurrir y ocurre que el átomo, por ejemplo, que cuando conocimos solo contenía un núcleo y una corona de electrones, luce ahora protones, neutrones, quarks, gluones,  cada uno  con sus cargas y colores, masas , capas y subcapas, leyes y características  fijas o variables, estables o probables que, como se supone erróneamente, hasta el más tierno infante actual debe conocer. Y si hablásemos de Historia, como esta materia crece sistemáticamente mientras la información que la sustenta lo hace exponencialmente, el cuestionario anual debe ser expandido y  a la vez comprimido para que quepa en los días hábiles de cada período escolar. El resultado es que, inevitablemente, no cabe, y Franco , las guerras del siglo XX y casi todo lo que ocurre tras las guerras napoleónicas, suele quedarse tras lo de “ léanse los capítulos que faltan “. Tengo en mi librería algunos libros modernos de la enseñanza actual (  me refiero a la no universitaria) , que incluyen temas de ciencias, física y tecnología que son tan complejos que hasta yo mismo tengo que esforzarme para entenderlos, no solo porque sean complejos sino porque algunos requieren formación matemática que no se recibirá hasta pasados uno o dos años. ¿ Cómo se resuelve este problema? A veces, por la vía más rápida, se deja y ya está. Vigilen los libros de sus hijos y repasen los suyos. Sopesen la zona final, los capítulos finales, que no ha sido manoseada ni contiene apunte alguno, porque suele ser la que , sencillamente, no se ha dado. La solución es simple: elabórense textos y programas , los ordenadores pueden ayudar, cuyo contenido sea asimilable y exigible  en las N  horas lectivas de UN curso escolar, ni una más ni una menos. Y con ellos, un listado de los conocimientos mínimos a los que deberá responder el alumno que desee superar la materia. Para los máximos , escribimos otro día. Y también otro día trataremos, Dios mediante, otro fenómeno ( iba a escribir hispano , pero lo dejo así ) no tan general, pero sufrido en propias carnes: el síndrome del superprofesor , fenómeno que suele curar el tiempo y la experiencia docente, si no la ha curado antes el sentido común.

cefas

  • moderator
  • Hero Member
  • *
  • Mensajes: 580
  • nuevo usuario
Re:Educación
« Respuesta #46 : junio 04, 2021, 04:07:34 am »
El superprofesor es súper casi en el mismo sentido con el que nos referimos a un supermercado; no solo sabe de todo sino que sabe de más cosas que todos y más que nadie de cada una de ellas.  A consecuencia de ello, se le puede preguntar sobre todo o casi todo, pero es probable que, si no le parecemos suficientemente interesantes, inteligentes o importantes, ni siquiera nos responda. Es alguien que ya el primer día que imparte clase a un desdichado grupo de veinte o treinta muchachos  de catorce o quince años que solo saben que inglés es una asignatura, se dedica a informarles sobre la forma pasiva de los verbos en inglés... o el otro que, en el examen final, a tus catorce años, te pide que demuestres que, dado un número entero x,  no primo, existe al menos un par de números reales y primos tales que, etc etc. como si uno fuera pariente próximo de  Gauss o Euler, como me decía yo en alguna ocasión , mientras pensaba rápidamente cómo salir vivo del intento. Estos temibles superprofesores, suelen pertenecer al grupo de recién llegados  a la docencia, a veces solo son docentes provisionales o accidentales, que confunden enseñar con demostrar sus saberes. Recuerdo uno cuya clase consistía en entrar, saludar con un borroso buenos días, borrar lo que hubiera en el encerado y rellenarlo, sesenta minutos sin comentario ni pausa, de los supuestos nuevos contenidos. Y no éramos precisamente un grupo de sordomudos… Suelen curar con el tiempo, pero mientras dura el síndrome, sus alumnos deben adaptarse a él como buenamente puedan...En el caso del inglés, real, se solucionó al momento, gracias a la denuncia de un profesor testigo del incidente, pero es que el segundo caso, demostrar que, sospecho por experiencia propia que es más frecuente de lo que parecería... En resumen, si es que en este asunto cabe hacer un  resumen, el alumno vive en la zozobra de, por una parte, no entender lo que se le dice o no se le dice y solo se escribe, o no se entiende  por pertenecer a un par de cursos superiores o, por otra, la angustiosa ignorancia  de sobre qué va a versar la prueba correspondiente. Por añadir una experiencia personal , recuerdo un caso flagrante ocurrido al hijo de un amigo, que apareció una tarde por su casa con una lista de verbos irregulares, (en el idioma español son especialmente complicados ), cuando en su nivel solo debían estudiar los verbos regulares... Como el padre trabajaba en la enseñanza y a un nivel de gestión no precisamente bajo, acudió raudo a informarse del asunto. La respuesta de aquel superprofesor fue sencilla: "Me gusta que mis alumnos sepan más que los demás y por eso les añado temas de otros cursos...". Aprovechando la ocasión, se pensó en enviarle a perfeccionar sus conocimientos sobre Pedagogía, aunque solo quedó en un aviso. Claro que también existen, más bien pocos, solo alguno, infra en vez de súper... En otra ocasión uno de mis hijos apareció por casa sumando quebrados por la vía rápida: se suman los numeradores y se suman los denominadores: un quinto más dos tercios es igual a tres octavos. Punto. Alarmado, llamé al padre de un compañero de la clase y le pedí que investigara cómo lo hacía su hijo. A los pocos minutos, me llamó y me dijo: Lo hace igual. No logramos patentar la fórmula, pero al menos descubrimos que el profesor no era precisamente competente. Pero hoy nos dedicamos a los súper. El gran problema suele ser que no se respeta el currículo, el programa que corresponde a cada nivel, nivel adaptado al desarrollo del alumno según su edad. A veces se puede llegar a oír, en niveles básicos o medios, citar nada menos que la libertad de cátedra, para poder justificar lo que algunos, que se suponen máxima autoridad en la materia, juzguen oportuno. Sin embargo, los programas oficialmente aprobados suelen ser bastante explícitos, sobre todo en niveles elementales o básicos. Si el alumno debe aprender a dividir sin decimales, eso es lo que debe aprender; si debe distinguir las formas verbales regulares, dejemos las irregulares para el siguiente curso; si debe saber qué es un vertebrado, eso es lo que debe quedarle claro. Estos aspectos son especialmente sensibles en los estudios profesionales, donde los alumnos deben adquirir competencias profesionales bien definidas y donde un mal aprendizaje puede tener consecuencias graves. Si un alumno debe aprender soldadura eléctrica con electrodo, manualmente, eso es precisamente lo que se le debe pedir que demuestre saber antes de concederle su titulación. Y si debe poder manejar un torno, el enseñante debe ceñirse a ello y controlar que lo logra. Lo que no es óbice para que, en cualquier caso, y en el desarrollo del curso, se amplíe la información con conocimientos y datos que ensanchen el campo de visión e ideas del alumno, pero siempre dejando claro, qué es lo esencial y qué lo complementario y no obligatorio, cuáles son los conocimientos que debe asumir, alcanzar y probar y cuáles suponen un enriquecimiento deseable, a veces bonito, pero en ningún caso, obligado.  Estos asuntos, que aquí tratamos referidos sobre todo a niveles de enseñanza obligatoria, no universitarios,  pueden también encontrarse más adelante, aunque por su naturaleza, no es posible utilizar los mismos criterios simplificadores. En todo caso, para un alumno con un buen profesor, superar las pruebas debería ser relativamente sencillo, pues la teoría que ayuda a resolver cualquier tipo de problemas pertenecerá al currículo y programa del curso, y el alumno habrá recibido toda, insisto, toda, la información necesaria. Además, curiosamente, casi cualquier tema, dejando por ahora a un lado la cuántica, una vez comprendido, suele ser sencillo. Ese es el camino. Lo malo del superprofesor es que lo preguntará un curso antes y, solo tal vez, para probar sus poco valoradas dotes matemáticas o de cualquier otra materia. Finalicemos: pasados los años, ¿ cuántos  de los que se han, nos hemos,  dedicado a la docencia, han o hemos de reconocer que en algún momento nos hemos comportado como auténticos superprofesores ?


petrusdoa

  • Global Moderator
  • Sr. Member
  • *****
  • Mensajes: 446
  • nuevo usuario
Re:Educación
« Respuesta #47 : julio 09, 2021, 10:18:22 am »
Creo recordar que en algún momento , y en estos foros, se ha escrito que el sistema educativo cumple en las sociedades humanas una función análoga al sistema reproductor en la biología. Efectivamente,  sin el sistema educativo que transmite a las generaciones siguientes los contenidos y saberes de ciencia, religión, costumbres, valores, organización, éstos  se perderían irremisiblemente, pues no se transmite por los genes de modo automático como sucede con las características biológicas de los individuos de una especie. Se puede ser hijo de un matrimonio de premiados Nóbel, pero si no se recibe ninguna educación, se puede llegar a la madurez biológica sin saber sumar o sin conocer un idioma… En cierta manera los individuos humanos nacemos con una fuerte dotación biológica pero pobres de solemnidad en el conjunto de saberes y valores que hemos citado. Como es lógico, no se puede hacer el experimento por razones éticas y morales, pero si aisláramos desde el nacimiento a una muestra de población de manera que los niños nacidos no recibieran ninguna educación, es casi seguro que llegarían a la madurez en un estado absolutamente primitivo, más semejantes  a simios que a seres humanos. Por eso, los grupos de presión interesados en hacer valer o en difundir sus ideas, luchan denodadamente por controlar el sistema educativo de sus países que, por otra parte, es el mejor medio para difundir de una manera eficaz, barata y estable, ideas y valores que de otra manera no podían propagarse y difundirse. Imaginen, es fácil, imaginen por ejemplo un grupo independentista  que alcanza el poder político en su región, con capacidad para manipular la educación a su gusto. Si quieren difundir y consolidar sus ideas, el método más adecuado es controlar el sistema educativo y difundir su ideología a través de materias o asignaturas obligatorias, a través de las cuales el niño o joven irá interiorizándola y asimilándola. En unos pocos años, una gran mayoría de la población, de un modo automático y casi espontáneo, se sentirá y confesará independentista, y organizará su vida y su lucha social en torno a esas ideas. Donde hemos puesto independentista pongamos, por ejemplo, racista, anticristiano, eugenésico etc , y el sentido de los párrafos anteriores no perderá un átomo de validez, probablemente. Por eso la gran lucha por la educación es la gran lucha por las ideas que rigen la sociedad, por los ideales que la animan, los valores que la definen, los dogmas que la sustentan, la propia religión y el sentido de la vida y el mundo. Desgraciado el país o la región  que permite que la educación caiga en manos de los enemigos de la civilización.  En veinte años podrá retroceder veinte siglos. Observen su entorno, porque los ejemplos abundan, los paradigmas se cambian y nuestros niños y jóvenes leen en sus textos que el sexo es solo una diversión, el aborto un derecho de la mujer, el feto un objeto , la eutanasia un derecho de todo ser humano, el matrimonio un contrato simple y temporal entre seres humanos de género gramatical indefinido , la familia un ente amorfo, sin padre ni madre, sin esposos, sin estabilidad, la ciencia el demiurgo que manejará el cosmos del futuro y el hombre su testaferro.  Todo un programa en marcha.

petrusdoa

  • Global Moderator
  • Sr. Member
  • *****
  • Mensajes: 446
  • nuevo usuario
Re:Educación
« Respuesta #48 : julio 13, 2021, 11:11:09 am »
Sobre las leyes educativas españolas en vigor o en preparación planea la idea de que no sea necesario superar todas las materias para pasar curso, de modo que podría darse el caso de que un graduado alcance un nivel sin aprobar, es un ejemplo, ningún nivel de inglés o de matemáticas, supongo.
Aunque ha sido tradición, y aún lo es ahora parcialmente, que para superar un curso deben superarse todas sus materias, no estaría de más hacer algunas consideraciones al respecto, aunque con ello parezca que estemos aprobando, que no,  los criterios educativos del gobierno actual.
En mi opinión, y no hablo solo de oídas, pues he conocido a fondo y participado del mundo educativo oficial durante largos años, lo que dificulta a menudo el progreso del alumno es la aparición de materias de dificultad  aumentada, expandida, por la falsa creencia en algunos profesores de que el alumno debe alcanzar un nivel superior al que le corresponde por edad y ciclo de formación en que se encuentra. Conocí a algún joven estudiante que, de vuelta de una estancia del programa Erasmus europeo, me comentaba que los programas y pruebas en su Universidad  extranjera eran de una dificultad mucho menor que en España. El motivo era, afirmaba, que el profesorado se ceñía, se limitaba, a los contenidos curriculares, sin añadidos ni ampliaciones que lo enriquecieran, y que los problemas ( era alumno de Ingeniería ) y cuestiones planteadas en los exámenes eran, estrictamente, problemas o cuestiones tratadas y explicadas en alguna clase. Esto, afirmaba, daba a los alumnos una gran tranquilidad y serenidad a la hora de afrontar los exámenes.
Si comparamos ese estilo de enseñanza y pruebas con el que a menudo implanta el que Cefas ha  llamado "superprofesor" en un post reciente, cuyos exámenes y problemas suelen ser una completa incógnita y a veces un perfecto disparate, no me extrañaría que una gran mayoría de alumnos prefiriera cambiar de profesor, de universidad o escuela y hasta de país, para saber a qué atenerse a la hora de demostrar lo que sabe que debe saber y que debe ser estrictamente lo que se le ha debido enseñar. Y que el aprobado corresponda, en su nivel mínimo, a los contenidos curriculares que así lo definan: si es extraer una raíz cuadrada de un número de cinco cifras enteras  más dos decimales , eso lo que se pedirá en el examen, y eso es lo que se ha debido realizar y, varias veces, en el aula..
En alguna ocasión pedí o insinué que las calificaciones finales de los alumnos, al menos los de niveles obligatorios y no universitarios, deberían depender no de la calificación de su profesor, sino de pruebas objetivas iguales para todo el país y elaboradas por un equipo pedagógico que tenga en cuenta todos estos detalles. Pero a ver quién le pone este cascabel al gato. 

deneb

  • moderator
  • Sr. Member
  • *
  • Mensajes: 343
  • nuevo usuario
Re:Educación
« Respuesta #49 : julio 18, 2021, 12:08:45 pm »
He aquí un comentario leído en un foro a propósito de las múltiples leyes de educación en España, que se suceden, una tras otra, casi con cada gobierno. Un comentario que parece poner el dedo en la llaga sin ahondar demasiado en ella, posiblemente para no ofender la sensibilidad de los lectores hispanos , tan respetuosos con la opinión de los demás opinadores ...
" La Educación ( que no enseñanza ) tiene muchos problemas incorporados. Educar presupone objetivos más allá de dar información. Enseñar es más bien, sencillamente, mostrar. La Educación no puede tener una ley única en España porque hay dos modelos básicos que pretenden guiarla: el religioso católico y el ateo marxista. Ambos pueden coincidir parcialmente en algunos asuntos, pero difieren en los de partida. Y la mayor parte, cada vez más, de españoles, se guían por opiniones, que no por saberes. Opinar es emitir un juicio sobre algo cuya naturaleza y función no se conoce bien. Pero como ahora su opinión vale tanto como la mía, o sea muy poco, nuestras leyes educativas acaban valiendo lo mismo, nada"