Un amigo me comentaba el otro día que la prueba de que Dios exista está muy bien, pero que todavía le queda un rincón oscuro en su mente que le es difícil aclarar... y ocurre que hoy, antes de escribir estas líneas he entrado en la web Vatican News en la que se encuentran las lecturas de la misa del día y un comentario de alguno de los papas recientes. Nota.- para lectores distraídos: me refiero a papas de Roma, Vaticano, León XIV ahora

. Pues bien , en esa página, y referido al evangelio de hoy aparece lo que sigue, del papa Francisco: " El Evangelio de hoy nos habla de un rey que prepara un banquete de bodas para su hijo (cf. Mt 22,1-14). Es un hombre poderoso, pero sobre todo es un padre generoso, que nos invita a compartir su alegría. En particular, revela la bondad de su corazón en el hecho de que no obliga a nadie, sino que invita a todos, aunque esta manera de actuar lo exponga a la posibilidad de ser rechazado. Fijémonos: prepara un banquete, ofreciendo gratuitamente una ocasión para encontrarse, para celebrar. Esto es lo que Dios prepara para nosotros: un banquete, para estar en comunión con Él y entre nosotros. Y nosotros, todos nosotros, somos por tanto los invitados de Dios. Pero un banquete de bodas requiere de nuestra parte tiempo e involucrarse: requiere un "sí": acudir, acudir a la invitación del Señor, Él invita, pero nos deja libres. Este es el tipo de relación que nos ofrece el Padre: nos llama a estar con Él, dejándonos la posibilidad de aceptar o de no aceptar No nos ofrece una relación de sometimiento, sino de paternidad y filiación, que está necesariamente condicionada por nuestro libre asentimiento. Dios es muy respetuoso de la libertad, muy respetuoso. San Agustín utiliza una expresión muy bella al respecto, diciendo: "Dios, que te creó sin ti, no puede salvarte sin ti" (Sermo CLXIX, 13). Y ciertamente no porque no tenga capacidad -¡es omnipotente! - sino porque, siendo amor, respeta al máximo nuestra libertad. Dios se propone, no se impone, nunca. (Francisco - Ángelus, 15 de octubre de 2023)" fin de la cita. Espero que esta aclaración le sirva a mi amigo, al menos como me está sirviendo a mí. Al fin es caer en la cuenta de que creer en Dios es como conocer a un nuevo amigo, mejor, a un padre, mientras pensabas que era igual que enterarte de cómo funciona un motor trifásico .