¿Dios es Justo?
Hoy Domingo IV de cuaresma, domingo de “Laetare” << Domingo de alegría>> el Evangelio se centra en la misericordia infinita de Dios., es una invitación a la conversión.
El Evangelio de hoy es el del Hijo Prodigo. Lc. 15,1-3.11-32.
La historia de la cristiandad nos menciona grandes ejemplos de conversión, San Mateo, Santa María Magdalena, San Pablo, San Agustín, San Ignacio de Loyola y muchos otros… y aunque disto mucho de la santidad yo soy un hijo prodigo y por eso escribo con conocimiento de causa sobre la misericordia y el perdón de Dios.
La Pregunta es: ¿Por qué el hijo prodigo tiene el mismo cielo que su hermano que siempre ha estado haciendo la voluntad de Dios?, ¿es que Dios es injusto?
El Evangelio que nos habla de la justicia de Dios, es el evangelio de los trabajadores del reino., Mt,20. 1-16. aparentemente un Dios injusto, que le paga lo mismo a los trabajadores que han trabajado todo el día y los trabajadores que solo han trabajado una hora., por lo que los trabajadores que han hecho todo el jornal se quejan con el amo, porque reciben la misma paga que los que solo han trabajado muy poco tiempo. Esto puede parecer una gran injustica.
Por otro lado, en el evangelio del hijo Prodigo, el hermano del hijo prodigo esta muy molesto con su padre, no quiere saber nada de su hermano y mucho menos festejarlo. Parece también una gran injusticia, a el nunca lo han festejado y a su hermano que ha tenido una mala vida lo festeja con lo mejor que tiene.
La respuesta sobre la justicia de Dios nos la da el Padre del hijo prodigo: “Hijo, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo”.
Benedicto XVI nos dice: que los realmente afortunados son los trabajadores que han trabajado todo el jornal completo y el hermano mayor del hijo prodigo., porque han vivido siempre junto a Dios y eso es por mucho la mejor parte.
Los primeros trabajadores han tenido la enorme ventaja de haber conocido antes a Dios, de poder dirigir su vida por un camino de plenitud, de auténtica alegría. Han vivido su vida junto a Cristo.
Los otros trabajadores, aunque la recompensa y la paga sea la misma., han tenido que esperar toda una vida a su conversión, se han perdido el vivir esta vida con Dios.
Yo obviamente si pudiera cambiar mi pasado, lo cambiaria sin dudarlo, me hubiera encantado vivir siempre al lado de Dios haciendo el bien a todos y no viviendo egoístamente.
Por experiencia se que ni los ferraris ,ni lamborghinis, ni Rolls Royce, te dan la felicidad y la paz que te da Nuestro Señor.
La respuesta a la pregunta de la justicia de Dios que da el hermano del hijo prodigo y de los primeros trabajadores del reino., es pensar que aquellos que han encontrado a Cristo cuan están a punto de morir, han conseguido un mejor trato. Decir que si, quiere decir que lamentablemente no valoran su relación con Dios y lo afortunados que fueron al vivir toda la vida junto a El.