Autor Tema: Dios y los bienes materiales , Dios vendrá como un ladrón.  (Leído 872 veces)

Jaume

  • Moderator
  • Full Member
  • *
  • Mensajes: 176
  • moderator
El Evangelio nos dice que el día del juicio final y el día de nuestra muerte Dios vendrá como un ladrón Lc. 12, 39-48.

El señor vendrá como un ladrón, como un ladrón en dos sentidos., en un sentido, es que no sabes nunca cuando viene y puede venir en cualquier momento y eso es tanto la segunda venida de cristo, como el momento de nuestra muerte cuando nos encontremos con Él.

    Pero también hay la imagen del ladrón que en el caso de Jesús tiene un significado un tanto especial, porque para Jesús  el que no administra sus bienes sino  que se cree propietario ya es un ladrón, está robando lo que no es suyo, esa mentalidad que  nos cuesta  de entender, de que no somos propietarios sino administradores de las cosas que aparentemente tenemos,  pero que si fueran nuestras  nos las  llevaríamos al cielo o al infierno cuando nos muramos, pero es que no son nuestras, así que las dejamos todas.,  porque  solo somos administradores.

 Sí resulta que creemos que todo es nuestro, Dios viene como un ladrón, viene a robarnos lo que es nuestro y entonces resulta que ante eso., el único propietario de todo es Dios, la creación es suya, por lo que resulta que los ladrones somos nosotros si nos apropiamos de lo que es de Dios, por eso, somos solo administradores para bien nuestro y de los demás.

 Si no, somos ladrones y lo que es peor vemos a Dios como un ladrón, él que es el propietario, como un ladrón que nos viene a robar lo que es nuestro, y esto, lo veían claro los apóstoles, porque iba también directamente para el clero, dice Jesús: “Hay de aquel que es el servidor y el administrador “haciendo referencia que hay administradores fieles y prudentes y otros que administran mal y que se aprovechan de lo administrado.  Y la pena, es la pena de los infieles., el infierno.

En el fondo esta parábola va dirigida en primer lugar a   todos los fieles., y en segundo al clero., los apóstoles le preguntan a Jesús:  “¡Y a nosotros ‘dicen los apóstoles” Lc. 12, 39-48.  y nosotros los sucesores de los apóstoles: los obispos, los sacerdotes y los diáconos ministros de Dios que estamos obligados de una forma especial a una fidelidad total a Cristo.  Seremos juzgados mas rigurosamente, porque somos instruidos y más conscientes del bien y del mal.

 Para muchos esa fidelidad no está, y muchas veces lo justificamos demasiado fácilmente y tendemos a justificar el mal que se hace y justificar el bien que no se hace con el pretexto del mal menor.  Pero el Señor nos pide ser valientes, ser fieles, ser buenos administradores de los bienes que nos puso en nuestro camino.