El Perdón,
Este artículo es la continuación del articulo “La Clausula y la coletilla de Dios”.
El Papa Francisco es muy claro sobre este tema y nos dice: “No podemos pretender para nosotros el perdón de Dios, si nosotros, a nuestra vez, no concedemos el perdón a nuestro prójimo. Si no nos esforzamos por perdonar y amar, tampoco seremos perdonados ni amados. (Homilía del domingo 13 sept 2020). Así de claro.
Por todo ello, al concluir su reflexión, el Papa alentó a encomendarse a la maternal intercesión de la Madre de Dios, para que Ella “nos ayude a darnos cuenta de cuánto estamos en deuda con Dios. (No podemos perdonar si primero no nos sentimos perdonados), y a recordarlo siempre, para tener el corazón abierto a la misericordia y a la bondad.
El perdón nos libera del rencor y nos restaura la paz
San Agustín en el sermón 114 nos dice: >>Perdona, pues, para que se te perdone. Nuestro mismo Dios nos exhorta a que le imitemos>>.
Nuestro Señor en la Cruz antes de morir, le pide a Dios Padre el perdón por sus verdugos., y estos muy lejos de pedirle perdón a Nuestro Señor, seguían insultándolo y mofándose de Él. “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen”. (Lc. 23,34).
San Esteban Diácono, el primer mártir cristiano, antes de morir apedreado, le pide a Nuestro Señor que perdone a sus verdugos. “Mientras le apedreaban, Esteban hacía esta invocación: «Señor Jesús, recibe mi espíritu.» . Después dobló las rodillas y dijo con fuerte voz: «Señor, no les tengas en cuenta este pecado.» Y diciendo esto, expiro>>. Hechos 7, 59-60.
Como dice san Agustín “Imitemos a Dios”, que pide perdón por los que ni siquiera le piden perdón, por los que nos atacan hasta la muerte.
Es muy importante saber perdonar, y subrayo el verbo saber, porque una gran mayoría de personas no saben bien lo que significa perdonar.
Unos confunden a menudo el perdonar con dejarlo pasar y no saben que esto los convierte en cómplices del mal. Ejemplo: una señora que venía a misa todos los días me decía que su marido la maltrataba, pero que ella lo perdonaba, porque Dios decía que había que perdonar y por eso seguía viviendo con él, llevaba más de 30 años sufriendo mal tratos físicos y psíquicos ., y yo, que quería mucho a esta señora le replique: usted es cómplice del maltrato al permitir a su marido que lo siga haciendo., debe de demandarlo a los juzgados y separarse de él, usted esta permitiendo que el siga pecando, que él siga maltratándola.
Si alguien constantemente me esta insultando o agrediendo, lo primero que tengo que hacer es saber si es una persona cristiana y católica como yo mismo lo soy, luego ir a hablar con el cura de la parroquia para que él hable con esta persona y la reprenda y si no hace caso, llevarla a los juzgados y si así no hace caso, darla por perdida., pero, nunca dejar de rezar con todo nuestro corazón por esta persona.
El evangelio es muy claro, Nuestro Señor nos dice:
“ «Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele, a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano.
Si no te escucha, toma todavía contigo uno o dos, para que todo asunto quede zanjado por la palabra de dos o tres testigos.
Si les desoye a ellos, díselo a la comunidad. Y si hasta a la comunidad desoye, sea para ti como el gentil y el publicano. Mt. 18,15-17
Dios nos dice: <<<Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen>>” (Mateo 5:43–44) pero todo esto no significa dejar que sigan haciendo el mal., muy por el contrario, nos exhorta a no dejarlo pasar, no ser cómplices del mal. Nuestro señor dice “Anda y no peques más” Jn. 8,11
Dios además nos subraya que los que estamos con Él, estamos inmunizados contra el mal y la PAZ siempre estará con nosotros, no nos afectará el mal que los demás traten de hacernos, por más venenoso que sea., nuestro espíritu siempre estará en Paz.
Marcos 16,17-18 .<<<Estas son las señales que acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios….agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño>>>. Nos subraya que el mal de las otras personas nada puede hacerle a nuestro espíritu.
Nos dice además que siempre deseemos la PAZ, pero si no quieren recibir nuestra paz, que la PAZ regrese a nosotros y sigamos llenos de Amor y Felicidad.
Mt 10,12-13<< Al entrar en la casa, desearle la PAZ. Si la casa es digna, llegue a ella vuestra paz; más si no es digna, vuestra paz se vuelva a vosotros>>.
Perdonar es rezar con todo mi corazón por los buenos y por los malos.
Santa Madre Teresa de Calcuta escribió: << el Fruto de la Oración es el Amor>>.
Que la PAZ de DIOS este con ustedes.