La Catedra:
Del latin. cathĕdra, y este del gr. καθέδρα kathédra 'asiento'. Lugar que ocupa el obispo en su catedral, desde el que preside las celebraciones litúrgicas
La Predicación Jesús la hace sentado, el evangelio así nos lo indica <<<Jesús, entró en la sinagoga el día de sábado, y se levantó para hacer la lectura… . Enrollando el volumen lo devolvió al ministro, y se sentó. En la sinagoga todos los ojos estaban fijos en él y comenzó, pues, a decirles: Lucas 4,14-22 y>>>
<<< Jesús salió de la casa y se sentó a la orilla del lago. Como mucha gente se le acercó, él se subió a una barca y se sentó, Mateo 13:1-25>>>
Cuando el Señor predicó las bienaventuranzas y el sermón del monte lo hizo sentado.<<< “Viendo la multitud, subió al monte y sentándose, vinieron a él sus discípulos”. Mateo 5:1.>>>
Cuando la mujer sorprendida en adulterio les fue llevada con la finalidad de tentar a Jesús y apedrearla, él estaba sentado enseñando en la sinagoga judía y sentado les reprochó sus acusaciones. “Y por la mañana volvió al templo, y todo el pueblo vino a él, y sentado él les enseñaba”, Juan 8:2.
Hay más pasajes bíblicos donde el Señor Jesucristo enseñó estando sentado.
Cabe subrayar que los Rabinos siempre predicaban sentados, los apóstoles predicaban sentados y los obispos sucesores de los apóstoles predican generalmente sentados desde la catedra, (del Asiento, de estar sentados) el Papa Predica Sentado desde la catedra. los sacerdotes y los diáconos predican de Pie como símbolo de que no tienen la autoridad que tiene el Obispo, que es la autoridad de los sucesores de los apóstoles. Esto es lo que manda la liturgia católica aunque algunas veces por razones pastorales o por ignorancia por parte del clero no se lleva a cabo.
Los signos litúrgicos son muy importantes, por qué en la Liturgia Dios se hace presente entre nosotros de una forma muy especial y cada signo a su manera, realizan la santificación del hombre-
Benedicto XVI subraya: La cátedra es —digámoslo una vez más— símbolo de la potestad de enseñanza, que es una potestad de obediencia y de servicio, para que la palabra de Dios, ¡la verdad!, resplandezca entre nosotros, indicándonos el camino de la vida.