Desmontada la hipótesis del universo cíclico infinito, por aquello de la necesidad de la recarga y del recargador para su maquinaria entrópica degradable ( la gota de tinta del mensaje anterior lo expresa muy bien), examinemos el tema desde otro punto de vista. Hemos demostrado que , dado que existe algo hoy, nunca se ha producido la nada absoluta , y siempre ha existido Algo, al que hemos llamado inhibidor de la nada o Autoser. Pero este Ser está presente desde siempre, o sea que no podemos fijar un principio temporal del que se pueda decir que le precedió la nada. Y tampoco sabemos lo que ese Ser primigenio ha podido crear antes de hacerlo con nuestro universo, con sus seres, dimensiones y tiempos. Es más, seguimos sin tener una idea , ni siquiera aproximada, de en qué consiste lo que llamamos tiempo, salvo que en él se producen fenómenos o cambios para poder determinarlo ( imaginad un universo temporal sin cambios, incluido el movimiento ). Desde esta perspectiva, sin origen temporal, el Ser primigenio ha dispuesto de infinitas posibilidades de generar, crear, lo que haya deseado, y nuestro universo con sus miles de millones de años, solo sería uno más entre otros infinitos posibles, que nos precedieron. Una versión que a algunos puede sonar a multiverso ateo. pero de significado opuesto. Pero hay una pista interesante que señala a este universo como único en su tipo entre los que hubieran podido ser. La presencia del Verbo de Dios hecho carne no parece compatible con otros escenarios semejantes, luego es evidente que somos únicos en algunos aspectos esenciales. Y por otra parte, la existencia de ángeles y otros seres espirituales, demonios incluidos, señala que Dios , además de humanos, ha creado otro tipo de seres, algunos menos problemáticos que nosotros y otros especialmente rebeldes... Si a cada grupo le adjudicamos un universo, tendríamos al menos dos en el momento presente, universos cuyas relaciones no alcanzamos a comprender demasiado profundamente. Así considerado, podríamos resumir todo lo anterior opinando que, por ahora, alcanzamos a suponer que nuestro universo vive su existencia temporal esperando una fecha de caducidad según las leyes físicas conocidas, pero no podemos afirmar gran cosa respecto a lo que le haya precedido o lo que , desde el punto de vista físico, vaya a sucederle a continuación. Es más, tampoco podemos rechazar, usando la razón simple, la idea de que algunos de esos potenciales universos, incluso el nuestro , puedan haber sido creados como infinitos ( sin fin) en el tiempo.
Al fin y al cabo, el Recargador que citábamos al principio, siempre está disponible.
Si a lo anterior unimos, los católicos y demás gentes razonablemente creyentes y rectamente pensantes, la lectura del capítulo 2 del Apocalipsis , versículo 5: " Y dijo el que estaba sentado en el trono: He aquí que hago nuevas todas las cosas", comprendemos que nuestro futuro ( sin final) está completa y felizmente definido. Y con esa perspectiva, solo se puede añadir una palabra final: aleluya.