Autor Tema: ¿El color de las construcciones podría influir en tu estado de ánimo?  (Leído 829 veces)

sazarret

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Soy nuevo en este foro,

Me gustaría preguntar si el color de las construcciones podría influir en tu estado de ánimo para bien o para mal. Habría que recordar que la incidencia del sol sobre superficies lisas o con diferentes texturas, hará que los colores cambien de brillantes a tenues, de agresivos a neutros.

petrusdoa

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Re: ¿El color de las construcciones podría influir en tu estado de ánimo?
« Respuesta #1 : noviembre 22, 2016, 11:00:00 am »
Hola sazarret, bienvenido a este foro.
Sobre el color, se han hecho muchos y bien documentados estudios. Y las conclusiones son casi unánimes. El color influye en nuestro estado de ánimo. Incluso se sabe qué influencia posee cada color al respecto, al menos en general. Vamos, que el tema puede dar mucho de sí y nos puede interesar a todos, sobre todo a los que de vez en cuando cogemos el pincel decididos a dejar algo bello a la posteridad, lo logremos o no.
Saludos
 
 






deneb

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En las primeras clases de pintura y dibujo se explica que hay colores cálidos y colores fríos. La paleta de colores tiene así su primera clasificación. EL amarillo y el rojo marcan los calores más cálidos. El sol da luz amarillenta , el fuego se inicia en el color rojo, y nuestra mente asocia ambos colores con el verano, el calor o el fuego... Basta echar un vistazo a los cuadros de Van Gog relativos a la siega para comprenderlo. Un campo de mies verde no sugiere calor, pero el amarillo de la mies seca sí lo hace. Un cuadro donde predominan amarillos y rojos suele sugerir al observador ideas de luz y calor, mientras otro de azules y grises acompaña mejor a una escena de mares sombríos y fríos. La misma Naturaleza provoca la clasificación. Si pinto una sala de espera de un dentista de rojo, es probable que contribuya muy poco  a la tranquilidad y el frescor que necesita un paciente, y viceversa, un restaurante decorado en azules y verdes parecerá más adecuado a un cliente vacuno que a un humano dispuesto a disfrutar de los placeres de la mesa y los buenos vinos. En cierto modo, la elección del color ya condiciones y prejuzga el ambiente físico e incluso emocional que se pretende crear, a menudo guiado por lo que la propia Naturaleza crea en los ambientes naturales. Prados verdes, montañas azules, vacas rumiando, frescor y paz; cumbres llameantes, atardeceres rojos, violencia y actividad... A veces, por eso, un cuadro simple con un par de colores bien dispuestos, puede crear en el observador formado, los mismos o parecidos efectos que otros mucho más complejos y elaborados. Y por eso también, un atardecer gris y nuboso invita a encerrarse en casa y disfrutar de una buena lectura más que una tarde luminosa...  y por eso también los paneles , paredes y estanterías del supermercado abundan de colores cálidos y estimulantes mucho más que de colores fríos y tranquilizantes, porque ¿ quien desea compradores abúlicos, aburridos e indecisos?. Cuidémonos, porque casi todo el mundo buscará inducirnos a comprar lo que no necesitamos y a hacer lo que no teníamos previsto, aunque tengan que pintar el mundo de color rosa para nosotros.