Esta mañana, casi de madrugada, por razones que no alcanzo a comprender del todo, me he despertado sin posibilidad de recuperar el sueño que, como todos sabemos, huye tanto más deprisa cuanto más nos esforzamos en alcanzarlo. Así que he puesto la tele para distraerme y, si fuera posible, dormirme. Spain, una cadena al azar, tema Navidad; de Jesús, poquito, de la fiesta en sí, mucho, y de las versiones ateas, más. Desfile de renos, Santas sin nombre, papasnoeles, entidades folclóricas ignotas, fiestas solsticiales ... una fiesta desteñida , sin centro y sin núcleo. Cualquier niño de diez años puede ya preguntarse qué se está celebrando con tanto alboroto, por qué las gentes se reúnen, comen y beben sin control y se felicitan de todos los modos posibles ? Y por qué, si es una fiesta tan feliz, están las calles desiertas durante el día, las farmacias sitiadas a todas horas, las clases suspendidas desde hace unos días y cuando vamos a visitar a los abuelos no nos dejan pasar de la puerta , no nos besan y abrazan como antes, no vamos a merendar, a comer o cenar con ellos, y todo el mundo habla del virus y vuelve a llevar las mascarillas ? Suponen, supongo yo , que los Reyes Magos serán inmunes, aunque los que asoman en las pantallas llevan su mascarilla cada uno, y traerán los regalos como solían hacer antes, incluso el año pasado, tan parecido a esto de éste... Ayer ví de cerca a un par de niñas, hermanitas, y me pareció observar una profunda tristeza en su mirada... no estoy seguro, pero temo que la tristeza que invade a las gentes, cansadas del asedio del virus, se esté transmitiendo a nuestros niños. Y que la alegría ficticia que exudan las pantallas no basta para mitigarla, siendo como es, a menudo, puro oropel, puro artificio. Dejad que los niños se acerquen a Mí, dijo Jesús. Pero estos niños nuestros de hoy, al menos una buena parte, ya ni han sido bautizados, nadie les ha hablado de Jesús y su mensaje, y las expectativas de su vida se dirigen, raudas , hacia la vaciedad y el hedonismo. Y hasta eso, ahora, amenazados por el virus, son solo posibilidades remotas.