Una vecina, arquetipo de urbanita amante de los animales, ha tomado a su cargo y por decisión propia, el cuidado de los gatos de su comunidad vecinal. Cada noche, seguramente para no molestar ni tener que justificar su quehacer, sale de su casa cargada con un par de bolsas de comida para gatos adquirida en algún supermercado, y una o dos garrafas de agua. Recorre los puntos de alimentación que ha dispuesto en varias calles y solares vacíos del entorno y deposita o repone en ellos, bandejas y recipientes limpios y controlados, la comida y el agua . La población de gatos ha aumentado notablemente, y se les encuentra por doquier, a ellos y sus heces, en calles, plazas y casas del vecindario, incluidos balcones y terrazas accesibles. Son gatos callejeros, supongo, sin cuidado o control sanitario alguno, pero lustrosos y bien alimentados. Como era de esperar. hasta aquí, casi todo , salvo la limpieza, parece positivo, pero... esta mañana, me he encontrado con un conocido que estos días ha limpiado unos jardines asilvestrados próximos a su vivienda, cubiertos de vegetación ,árboles y matorrales sin orden ni concierto. Me dice y me asombro que en ese lugar ha encontrado decenas de ratas, grandes y lustrosas y, de pronto, hemos descubierto que nuestros gatos muy probablemente deben estar compartiendo alimento con las que deberían ser sus presas, ya que siempre hay sobrantes en las bandejas, y que, por efecto de la sobreabundancia de alimentos, son ahora sus compañeras de comedor. Para qué cazar ratas y ratones si podemos comer exquisiteces sin molestarnos ni molestarlos, deben pensar los felinos, que solo se dedican a pasear indolentes o dormitar felices. La Biología , que hasta ahora les obligaba a cazar para comer, les ofrece ahora, vía urbanita amante del animal, comer sin cazar, en unas cuantas generaciones olvidar lo que era cazar, y luego es posible que Darwin les permita modificar sus uñas, rebajar sus afilados caninos felinos y hasta exhibir sonrisas cautivadoras al más puro estilo Garfield...
El Excelentísimo Ayuntamiento, me consta, está preocupado con el asunto, y estudia las medidas que haya que adoptar. Al mismo tiempo, propone formar una comisión en la que se estudie el mejor modo de aplicarlas, eso sí, cumpliendo rigurosamente las normas relativas al bienestar animal, el respeto a la Naturaleza y las leyes de mascotas, caza y pesca del territorio. Nuestra bienhechora gatuna debería entrar al foro y darnos su parecer y el de sus protegidos. Está visto que, el menos en este país, va a ser más rentable ser oso, la crème de la crème, lobo, gato o rata que contribuyente. Por ahora podemos pisar hormigas , mientras se haga involuntariamente, pero me temo que hasta eso puede cambiar. Nadie sabe qué podrán llegar a tramar al respecto nuestras dignísimas autoridades, esas mentes privilegiadas que legislan raudas sobre veleidades biológicas, variedades sexuales y parejas multicolores, si llegan a enterarse de las implicaciones darwinianas derivadas de las actividades benefactoras nocturnas de nuestra querida vecina...