Autor Tema: Tema de Enero y Febrero 2018: "¿Dios ha muerto o no ha muerto?"  (Leído 888 veces)

Fegapa

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El tema de estos meses de enero y febrero trata básicamente sobre la pregunta: "¿Dios ha muerto o no ha muerto? o ¿Es una ilusión innecesaria para explicar el universo, la vida y la inteligencia? "

Aunque estas preguntas han sido respondidas en este foro en la categoría de DIOS y específicamente en temas como:   
   
"¿La fe en Dios tiene un fundamento racional?", "¿Cómo dialogar con un ateo?"  (Ver: R:106),   y en otros más,  hemos querido incluirlas este principio de año en el tema de enero y febrero por su importancia y así mismo con el objeto de complementar lo expuesto en el foro, presentando y analizando las posibles publicaciones, noticias y argumentos, así como también,  libros, artículos, reportajes, películas etc. relacionadas con el tema, que hayan surgido últimamente y sean del conocimiento e interés de los participantes.

Después de este preámbulo, queda abierto el tema para quienes deseen participar.
Bienvenidos sus comentarios.
« Última Modificación: enero 18, 2018, 05:11:52 pm por Fegapa »

petrusdoa

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Re:Tema de Enero y Febrero 2018: "¿Dios ha muerto o no ha muerto?"
« Respuesta #1 : enero 19, 2018, 10:58:31 am »
Hace unos días, en España ocurrió un hecho reseñable aunque, dicen algunos, no tan extraño como puede parecer. Un difunto que se encontraba en el depósito de cadáveres dio de pronto señales de vida y fue, afortunadamente, recuperado y ya goza de relativa salud... a pesar del certificado médico que llevaba adosado. A la idea de Dios, parece que le pasa lo mismo, pero más a menudo. No pasa un siglo sin que los augures correspondientes anuncien a bombo y platillo su muerte definitiva. No me resisto a citar a Nietzsche ( siempre me parece difícil de escribir) , y a Hegel, y podríamos citar a bastantes escritores y filósofos ateos empeñados en lo mismo. Sin embargo, parece que el debate continua. En estos días, hay dos portavoces señalados, procedentes de dos campos distintos, Física y Biología, Cambridge y Oxford, autoridades reconocidas en sus campos y defensores de la ciencia como único dios admisible para la razón. Como al mismo tiempo son dos figuras estelares en el campo de las comunicaciones, en especial televisivas, sus ideas al respecto se difunden fácilmente ,y sus libros y conferencias son vistos y oídos por multitudes crecientes cada año. En particular, las circunstancias sanitarias de S. Hawking, que le mantienen sujeto a una silla de ruedas y a un moderno sistema de comunicación que la posibilita , hacen de su figura un icono a cuya grandeza humana es difícil resistirse, y de la que yo mismo me siento admirador.
Uno, S.Hawking, parece inclinarse hacia la no necesidad de la idea de Dios para explicar el mundo, mientras R.Dawkins , algo más beligerante, parece postular que la idea religiosa, la fe en un Dios en general, es el origen de los grandes males de la humanidad, conflictos, guerras e ignorancia, a los que debería oponerse la fuerza de la pura Razón y la Ciencia. Como vemos, ciñéndonos a estos dos puntos de vista, nada nuevo bajo el sol. Trataremos de examinar los certificados de la muerte de Dios expedidos en sus textos , por si, como al difunto español de estos días, que citaba al comienzo, haya que declararle vivo, más que nada porque no se observan síntomas de tal hecho. Es más, el continuo bombardeo mediático del ateísmo sobre nuestras instituciones y creencias es, como en las guerras , el mejor síntoma de que la fortaleza sigue en pie. Si se hubiera rendido, ya hubiera cesado el bombardeo.

cefas

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Re:Tema de Enero y Febrero 2018: "¿Dios ha muerto o no ha muerto?"
« Respuesta #2 : enero 22, 2018, 04:55:10 pm »
En la mayoría de los foros ( no me refiero a los de la Red sino a los ambientes ), la posición de los negacionistas , llamaremos así a los ateos, se apoyan, entre otros razonamientos ,  en lo que ellos consideran un pilar básico: la ausencia de pruebas científicas experimentales de la existencia de Dios , por aquello de que la ausencia de pruebas es prueba de ausencia, de dudosa validez lógica, como se ha demostrado a lo largo de toda la historia. Ahora bien, que Dios no sea algo físico con lo que se pueda experimentar a voluntad, como cualquier fenómeno u objeto naturales, no es prueba de su inexistencia...
Los fenómenos naturales suelen estar a nuestra disposición de modo permanente o periódico, de modo que somos capaces de observarlos y, en muchos casos, medirlos y hasta modificar las condiciones que los rodean; tal ocurre con la luz, el sonido, los seres vivos, los materiales en general, etc. que parecen estar a nuestra disposición para cuando queramos disponer de ellos. En cierto modo, acostumbrados a esta disponibilidad, nos es difícil imaginar que existan otras realidades o entidades, incluso las no físicas, fuera de nuestro alcance  o no disponibles a nuestra voluntad. De hecho, esta no disponibilidad suele ser un acicate para nuestra natural curiosidad humana y así, intentamos, por ahora sin mucho éxito, indagar en cuestiones que parecen resistirse a nuestros métodos científicos, tales como la energía oscura, la materia oscura, la naturaleza del tiempo, etc. etc. Deducimos su existencia de modo indirecto, pero no nos es posible colocarlas en un portaobjetos bajo el objetivo. Tampoco podemos hacerlo, y estamos de acuerdo con tales limitaciones, con entidades de tamaños ultramicroscópicos, tales como los que se encuentren en los límites de lo infinitamente pequeño. Y llegados a este punto, podemos afirmar que existe una  imposibilidad esencial a la hora de experimentar con lo infinito, grande o pequeño, por la pura definición de infinitud. Dios, si existe, se situará en el límite absoluto, como origen y generador de todo, incluido el concepto de los límites. Por lo tanto, no podrá ser objeto de análisis al modo de la ciencia experimental, tal como se concibe hoy. No aparecerá tras el fondo cósmico de microondas ni a nuestra orden emitirá fotones que podamos detectar. La ausencia de pruebas no sería más que la consecuencia de la naturaleza propia de Dios, que es otra que la del universo observable, disponible y experimentable. Dios sería para los humanos, si nos reducimos al mundo físico,  como yo soy para las tortugas de mi terrario, encerradas en él, y a las que veo y cuido a través de los cristales, cristales que, por efecto de la refracción y reflexión, les impide verme,  y jamás me han visto. Les resultará difícil experimentar conmigo si decido no aparecer por su ámbito más que un minuto a la semana, para suministrarles alimento que ven caer de su cielo y el agua nueva que ven salir de un tubo. De hecho, estoy convencido de que, careciendo de otros sentidos y capacidades más allá de los físicos, mis tortugas están seguras de que yo no existo o, en el mejor de los casos, será un asunto que no les preocupa tanto como a nosotros...

petrusdoa

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Re:Tema de Enero y Febrero 2018: "¿Dios ha muerto o no ha muerto?"
« Respuesta #3 : enero 23, 2018, 02:11:05 pm »
La anunciada muerte de Dios ha surgido en los últimos siglos como corolario de una especie de teorema o demostración inconclusa que vendría a afirmar que el método científico, que la Ciencia en general,  o más bien las ciencias Físicas , y su vertiente útil, las tecnologías, lograrán explicar el universo y sus leyes por completo, haciendo innecesaria hasta la idea misma de un Dios. Lo he llamado teorema, aunque evidentemente es solo una opinión que, a fuerza de repetirse, parece una verdad indiscutible . No es un fenómeno extraño, sino algo muy experimentado, muy vivido a lo largo de la historia, y que hace que generaciones y pueblos enteros se conviertan en fanáticos defensores de lo que creen una verdad indiscutible, grabada en sus mentes a lo largo de un proceso de adoctrinamiento o propagandístico a menudo muy bien organizado. Recordemos la ideología que triunfó en Alemania  y llevó al mundo a la II Guerra Mundial, el comunismo que sojuzgó naciones enteras durante décadas interminables, alimentadas por sistemas de propaganda y presión intelectual que convertían al hombre en un muñeco al servicio de unas causas que, a la postre, se demostraron falsas. No es mi intención establecer paralelismos entre nuestro tema y esas aberraciones, sino resaltar nuestra capacidad, como humanos, de perecer hipnotizados ante sofismas y representaciones que , bien organizados, anulan nuestra escasa capacidad crítica y nuestras defensas ante una mentira bien presentada. La muerte de Dios , o dicho de otro modo la no necesidad de Dios para explicar el mundo , se presenta como una evidencia, proclamada por personajes importantes en especialidades científicas muy concretas, pero cuyos objetivos y contenidos parecen ajenos al contenido filosófico religioso del anuncio, desplazando a estos terrenos, ajenos a su especialidad, saberes o teorías, conclusiones y afirmaciones que deben ser estudiadas y definidas no solo por las ciencias experimentales sino y sobre todo por  las ciencias humanas, las ciencias del hombre. Sabemos, por ellos, por los que opinan que Dios ha muerto, lo que piensa un cosmólogo o lo que opina un etólogo, o tal vez un médico o un geólogo, o un catedrático de tecnología, muy competentes en sus respectivos ámbitos,pero hay otros muchos cosmólogos, etólogos, médicos, geólogos y catedráticos cuyas opiniones , teorías y creencias son las opuestas. Y eso ha ocurrido siempre. El acto de fe en la omnisciencia y por ende en la omnipotencia de la Ciencia es un acto muy arriesgado , al que hay que adjudicarle más temeridad que lógica , y más cuando la ciencia , sobre todo la que afirma saber que Dios ha muerto ,  es incapaz de curarme la gripe reglamentaria de nuestros inviernos o, por citar alguno de los miles de enigmas pendientes, qué cosa sea una simple fuerza, o la carga eléctrica o un cuanto de tiempo.

Fegapa

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Re:Tema de Enero y Febrero 2018: "¿Dios ha muerto o no ha muerto?"
« Respuesta #4 : enero 25, 2018, 01:04:07 pm »
Cefas dice en R.2:

En la mayoría de los foros ( no me refiero a los de la Red sino a los ambientes ), la posición de los negacionistas , llamaremos así a los ateos, se apoyan, entre otros razonamientos ,  en lo que ellos consideran un pilar básico: la ausencia de pruebas científicas experimentales de la existencia de Dios , por aquello de que la ausencia de pruebas es prueba de ausencia, de dudosa validez lógica, como se ha demostrado a lo largo de toda la historia. Ahora bien, que Dios no sea algo físico con lo que se pueda experimentar a voluntad, como cualquier fenómeno u objeto naturales, no es prueba de su inexistencia...
Los fenómenos naturales suelen estar a nuestra disposición de modo permanente o periódico, de modo que somos capaces de observarlos y, en muchos casos, medirlos y hasta modificar las condiciones que los rodean; tal ocurre con la luz, el sonido, los seres vivos, los materiales en general, etc. que parecen estar a nuestra disposición para cuando queramos disponer de ellos. En cierto modo, acostumbrados a esta disponibilidad, nos es difícil imaginar que existan otras realidades o entidades, incluso las no físicas, fuera de nuestro alcance  o no disponibles a nuestra voluntad. De hecho, esta no disponibilidad suele ser un acicate para nuestra natural curiosidad humana y así, intentamos, por ahora sin mucho éxito, indagar en cuestiones que parecen resistirse a nuestros métodos científicos, tales como la energía oscura, la materia oscura, la naturaleza del tiempo, etc. etc. Deducimos su existencia de modo indirecto, pero no nos es posible colocarlas en un portaobjetos bajo el objetivo. Tampoco podemos hacerlo, y estamos de acuerdo con tales limitaciones, con entidades de tamaños ultramicroscópicos, tales como los que se encuentren en los límites de lo infinitamente pequeño.

Tienes razón Cefas, en otras palabras, “la ausencia de evidencia NO es evidencia de ausencia”, por ejemplo, la ausencia de pruebas científicas experimentales sobre la existencia de vida inteligente extraterrestre, NO es evidencia suficiente de la ausencia de este tipo de vida en el cosmos.

De otra forma. La ausencia de pruebas científicas experimentales sobre la existencia de entidades metafísicas (inmateriales ), como son los principios del pensamiento racional, no es evidencia de la ausencia de dichos principios en el cosmos (ni siquiera previamente a la aparición del cerebro humano). Podrían existir o haber existido formas de vida inteligente extratertrestre, que nos precedieron y en cuyas mentes se alojaron dichos principios, rigiéndose por ellos para emitir pensamientos racionales.

Y aún más, si el cosmos mismo y su estructura de leyes, ha operado desde el Big Bang en sintonía con estos principios mentales, que no poseén ninguna característica material y que al ser mentales son propios de una MENTE, aunque no existan pruebas científicas experimentales de la existencia de esta MENTE, ni pueda haberlos si su naturaleza no es de origen material, en cuyo caso, la ausencia de evidencia científica, no sólo NO es evidencia de su ausencia, sino que la ciencia misma al tener como objeto de estudio a un universo (racionalmente comprensible desde su aparición en el B.B.), no podría existir sin ellos (sin dichos principios) y sin la MENTE ABSOLUTA (*), que, a través de ellos, se manifiesta.

Petrusdoa dice en R.3:

La anunciada muerte de Dios ha surgido en los últimos siglos como corolario de una especie de teorema o demostración inconclusa que vendría a afirmar que el método científico, que la Ciencia en general,  o más bien las ciencias Físicas , y su vertiente útil, las tecnologías, lograrán explicar el universo y sus leyes por completo, haciendo innecesaria hasta la idea misma de un Dios. Lo he llamado teorema, aunque evidentemente es solo una opinión que, a fuerza de repetirse, parece una verdad indiscutible...  La muerte de Dios , o dicho de otro modo la no necesidad de Dios para explicar el mundo , se presenta como una evidencia, proclamada por personajes importantes en especialidades científicas muy concretas, pero cuyos objetivos y contenidos parecen ajenos al contenido filosófico religioso del anuncio, desplazando a estos terrenos, ajenos a su especialidad, saberes o teorías, conclusiones y afirmaciones que deben ser estudiadas y definidas no solo por las ciencias experimentales sino y sobre todo por  las ciencias humanas, las ciencias del hombre...  El acto de fe en la omnisciencia y por ende en la omnipotencia de la Ciencia es un acto muy arriesgado , al que hay que adjudicarle más temeridad que lógica , y más cuando la ciencia , sobre todo la que afirma saber que Dios ha muerto ,  es incapaz de curarme la gripe reglamentaria de nuestros inviernos o, por citar alguno de los miles de enigmas pendientes, qué cosa sea una simple fuerza, o la carga eléctrica o un cuanto de tiempo.
.

El hecho de que el universo sea racionalmente comprensible, exige una explicación que la ciencia misma no puede darle. Por eso Einstein decía que: “ Lo más incomprensible del cosmos es que sea precisamente comprensible”

La ciencia no puede explicar las leyes cósmicas sin mencionar al menos una  ley que permita su existencia, pero esta ley requiere a su vez de explicación, pues forma parte del conjunto total de ellas (de las leyes). Y como en consecuencia de lo anterior dicha explicación rebasa los límites de la ciencia, la debemos buscar en otra o en otras disciplinas más amplias, como por ejemplo, la filosofía de la ciencia, aunque ésta, a su vez se fundamenta en los principios mentales de la razón, que como dije antes, al ser mentales, solo pueden existir en relación con una MENTE  y al ser absolutos (*), por reducción al absurdo, sólo pueden explicarse si son rasgos, propiedades o notas distintivas de una MENTE ABSOLUTA (*), a la que llamamos DIOS.

Por lo tanto, en consonancia con lo mencionado y  en apoyo a lo que afirma petrusdoa:  ”La muerte de Dios , o dicho de otro modo la no necesidad de Dios para explicar el mundo“,  que  “se presenta como una evidencia, proclamada por personajes importantes en especialidades científicas muy concretas, pero cuyos objetivos y contenidos parecen ajenos al contenido filosófico religioso del anuncio, desplazando a estos terrenos, ajenos a su especialidad... “. Yo creo que las declaraciones de estos científicos deben considerarse como una clara deformación profesional, que emite juicios con una pretendida base científica, sin serlo, pues tomando en cuenta lo expuesto en párrafos anteriores,  dichos juicios rebasan los límites de la ciencia al hablar de Dios, sin apoyarse en base filosófica o teológica alguna y por lo tanto deben ser considerados como meras opiniones  o actos de fe... por lo que  concuerdo plenamente con petrusdoa en que: ”El acto de fe en la omnisciencia y por ende en la omnipotencia de la Ciencia es un acto muy arriesgado”. 

(*) Lo dicho está más ampliamente explicado y fundamentado en el tema: "Mensajes sugeridos sobre el tema: ¿La fe en Dios tiene un fundamento racional?" Pincha este link: http://www.diosoazar.com/sm_foro/index.php?topic=346.0   así como en el libro "Respuesta a la pregunta: ¿Y quién diseña al Diseñador?" Capítulo 3 Pag.51  Pincha este link. http://www.diosoazar.com/libro.html
« Última Modificación: febrero 01, 2018, 08:32:43 pm por Fegapa »

petrusdoa

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Re:Tema de Enero y Febrero 2018: "¿Dios ha muerto o no ha muerto?"
« Respuesta #5 : enero 28, 2018, 04:10:05 am »
Una de las "razones " más esgrimidas para intentar demostrar la no necesidad de Dios es la teoría de la eternidad del universo, de tal modo que, siendo eterno, sea él mismo y en sí mismo la causa y a la vez el efecto de cuanto percibimos o existe. En efecto, la existencia del algo A1 actual nos obliga, por necesidad, a admitir la existencia eterna de algo, sea el mismo A1 u otro algo, pues si en algún instante se hubiera dado la nada absoluta, de esa premisa no podría deducirse algo, ni siquiera por el socorrido sistema de la fluctuación, pues si algo fluctua ya es algo, y no es la nada. Admitida la existencia de algo eterno ( Que es por  sí mismo, Ser absoluto), ese algo debe tener y contener desde siempre todo lo que es ahora presente, incluida la conciencia, las ciencias, las ideas, la información, los principios racionales , todo el mundo que llamamos de las ideas, espiritual o psíquico. Ello implica que el universo, si es eterno , en su conjunto también sea siempre, con seres humanos o sin ellos, , consciente, sabio, racional e informado etc. etc. , cualidades que son difícilmente aplicables al conjunto de campos y partículas que lo componen, sujetos todos ellos a inexorables leyes a su vez sujetas a nuestra capacidad de intelección y experimentación. Por si no bastara, la eternidad del universo debería ser incompatible con su evidente estado de desequilibrio termodinámico, sus defectos estructurales y su tendencia al desorden creciente .
En cuanto a la autocreación necesaria que propugna Hawkins, no hay forma de crearse a sí mismo desde la nada absoluta, y siendo la nada absoluta el necesario estado anterior al universo ( de universal) , de esa nada no es posible, si es auténtica, obtener algo, ni haciéndola fluctuar ( ¿qué fluctua?) ni de otro modo. Notemos, para los más perspicaces, que los humanos sabemos crear cosas de cierta nada: creamos empresas desde ella fabricando un debe y un haber equivalentes, de suma nula... pero no hemos partido de la nada absoluta, pues evidentemente tenemos por lo menos un contable, un libro mayor y un lápiz...
En resumen, ni eternidad ni autocreación; ¿ qué nos queda?: temporalidad y creación.
Ver R106 citada en  este tema: Fegapa, 17 de enero 2018

deneb

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Re:Tema de Enero y Febrero 2018: "¿Dios ha muerto o no ha muerto?"
« Respuesta #6 : enero 29, 2018, 05:16:46 am »
Los muertos no hablan o el silencio de Dios. Alguien me ha prestado un libro, no se su intención, en el que se desgranan, una tras otra, las "razones", entrecomilladas, para considerar esta vida y existencia como algo absurdo, inclasificable más bien, desagradable y odioso, nihilismo puro. Hay que reconocer que, en algunos momentos, las propuestas son tentadoras, sobre todo cuando vivimos eso que llamamos días bajos o caemos bajo una depresión o una desgracia familiar... Pues bien, eso es lo que parece proponerse el autor del libro en cuestión. Y una de las razones se basa en el presunto silencio de Dios. Sobre este punto recuerdo una malévola respuesta de un individuo a quien le preguntaban quién era Dios, y  contestaba: Tú sabes ése que cuando le pides algo no te lo da ? Pues ése es. En una primera impresión, la frase puede ser demoledora, tan demoledora como la de una presunta maestra que, años atrás me contaron que decía a sus alumnos: Pídele a Dios un caramelo.... ahora pídemelo a mí, y se lo daba. Como ya dice el Señor: "... porque los hijos de este siglo son más sagaces que los hijos de la luz en el trato con sus semejantes" Lucas 16,8 .
Sin embargo, desde cierto punto de vista, Dios es, como siempre, mucho más lógico que los apresurados humanos, que , reacios a entrar a fondo en los temas , solemos guiarnos por una primera impresión. Solo por el hecho de habernos creado libres y, de paso, responsables del uso de esa libertad, tampoco parecería razonable que estuviera presente y visible, por ejemplo, en el núcleo de la Vía Láctea o encima de los sagrarios de todo el mundo... de tal forma que lo de ser libres quedara bastante condicionado, como nos condiciona que detrás de nuestro coche viaje otro de la policía con el cinemómetro en marcha... y nuestra libertad, y con ella el mérito y la responsabilidad, quedarian muy menguados o más bien anulados. Usted es libre y , si quiere ahondar en ello, sabe que aceptar la realidad de Dios está a su alcance aunque le cueste un esfuerzo mental y de voluntad que siempre podrá hacer y, si no , puede pedirle ayuda  ( ojo, que se la va a dar ) , pero con todas las consecuencias presentas y futuras: dar sentido a su vida, saberse creado, protegido y amado por un Padre invisible pero eficaz, llegar a ser premiado con una eternidad plena, etc etc. Yo, en estos etc. incluiría también algunos detalles como que, rezando cada día el "danos hoy nuestro pan de cada día" de los cristianos , a menudo ocurre que tenemos el pan más asegurado, en promedio, que los que no lo rezan, y también a menudo una vida más ordenada y feliz, a menudo familias más y mejor estructuradas, y algún otro etc. Yo suelo decírselo así a los amigos ateos, que abundan, y que me recriminan mi fe y ( de paso) se ríen de mi Dios, clavado en una cruz hace dos milenios... No tengo a mano ningún teorema al respecto, pero ese Dios no parece haber muerto en absoluto y, es más  , lo veo a disposición de quien quiera encontrarlo, si lo hace con la mente abierta a todas las posibilidades ( puedes acabar metiéndote cura católico, no serías el primero, le dije a un amigo, que dio un paso atrás inmediatamente ). En fin, que si alguien quiere, puede comprobar en persona si este notable difunto lo es o sigue vivo. Tal vez puede empezar meditando algunas de las cosas que se escriben y se cuentan en este foro tan peculiar , tanto para creyentes como para ateos.
« Última Modificación: enero 31, 2018, 01:16:54 pm por petrusdoa »

petrusdoa

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Re:Tema de Enero y Febrero 2018: "¿Dios ha muerto o no ha muerto?"
« Respuesta #7 : febrero 04, 2018, 05:35:12 am »
A veces sentimos  la tentación de quejarnos del "Silencio de Dios". Habría que matizar, y mucho, sobre a qué nos referimos con estas tres palabras. Normalmente se referirán al hecho incontestable de que , cuando le pedimos algo , no es lo habitual que aparezca al lado el objeto solicitado o se nos cure instantáneamente el dolor de muelas o aparezca la cartera perdida. Reconozcamos que eso sería convertir a Dios en la máquina tecnológicamente perfecta, un súper GPS cósmico dedicado a  localizar y resolver asuntos automáticamente y a menudo al margen de las leyes físicas con las que gobierna el mundo normalmente . ¿ Sería ese un mundo propiamente humano, en el que poder utilizar nuestra libertad adecuadamente ?. Claramente no, pues mientras yo pido a Dios que llueva sobre mis fincas sembradas de cebada tardía, mi vecino puede estar pidiendo que sobre las suyas, mezcladas con las mías y sembradas de cebada temprana ya espigada y a punto de recogerse, esté nublado pero no llueva en absoluto, para que no estorbe la recolección en marcha... y ambas peticiones en una zona costera donde los clientes de sus hoteles piden buen tiempo con sol y temperaturas veraniegas ... Imaginen el trabajo de la "oficina de peticiones humanas", divina , en la que se acumulan de continuo peticiones  a millones y muchas de ellas incompatibles u opuestas. La respuesta de Dios a este galimatías aparente ya es conocida, al menos por quienes se han molestado en buscarla. Su providencia actúa y cada oración bien hecha ( la oficina de quejas y protestas es distinta) tiene su respuesta, respuesta que casi siempre supone poner en marcha nuestros recursos disponibles , voluntad, imaginación, esfuerzos, y atender lo que al respecto nos ha sido dicho en su Revelación.
Por eso, oír quejarse del silencio de Dios a quienes apenas se han molestado en otra cosa que en testificar que no se les atiende, se parece a los viajeros que, llegando a la mesa de facturación de equipajes no  quieren saber las normas que deben ser respetadas en dicho proceso. Por analogía, parecen exigir que el dueño de la compañía se presente de inmediato en el lugar y conmine al empleado a aceptar sus maletas, sin más requisitos que la voluntad del demandante, que debería saber que las compañías publican habitualmente en lugares bien visibles las normas, obligaciones y derechos del viajero.
Las normas , derechos y obligaciones del viajero del tiempo, que es el ser humano, en su viaje hacia la eternidad , están publicadas y pueden ser consultadas con facilidad. Se llama Revelación,  va desde el Antiguo Testamento al Nuevo, y se pueden comprar en casi todas las librerías del mundo occidental y muchas otras partes. La compañía tiene además, cientos de miles de oficinas dispersas por el mundo, llamadas templos o iglesias, en los que, hombres y mujeres bien preparados, pueden informar a los interesados. 
Pongamos un sencillo ejemplo, tomado de la vida diaria. Estoy podando mi huerto y se me pierden las tijeras de poda ... ¿ dónde están, Dios mío? , haz que las encuentre, te lo ruego. Hasta aquí, todo perfecto. Se parece a: Papá, papá, he perdido mi billete de dólar. Haz que lo encuentre. Lo más lógico, natural y educativo para el niño no es darle otro billete de dólar , ¿ lo haría alguien ?. Lo que procede es enseñarle a : 1.- Guardarlo con más cuidado la próxima vez que tenga otro billete; 2.- Enseñarle a buscar el perdido, por ejemplo, recorriendo los lugares y acciones previas al momento de la pérdida, y si no se encuentra, 3.- Mostrarle que en la vida hay momentos en los que es necesario aceptar ciertas contrariedades, fortalecer nuestra capacidad de soportarlas y aprender de ello. Los cristianos tenemos incluso hasta motivos para aceptar los sufrimientos, considerados como unidos a los de nuestro  Salvador, Jesucristo.
En resumen, Dios no está tan callado como dicen; en realidad no se calla casi nunca, pero hay que saber escuchar sintonizando la frecuencia adecuada. Y este foro estaría encantado con ser una de sus estaciones repetidoras.

deneb

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Re:Tema de Enero y Febrero 2018: "¿Dios ha muerto o no ha muerto?"
« Respuesta #8 : febrero 27, 2018, 11:56:21 am »
Mañana es día 28 de Febrero y, por lo leído aquí, y a falta de respuestas en contra, parece que debemos concluir que Dios no ha muerto en absoluto, sino que goza de excelente salud. La pena es que mi amigo ateo ( perdón por llamarlo así, pero a falta de más datos, basta), que no escribe en este foro, sigue en sus trece. Pido a Dios que, si es su voluntad,  me permita poder vivir y discutir con él lo suficiente como para conocerlo creyente. Que nadie se asombre si yo tengo que llegar así a muy viejo, pero seguiré pidiendo, espero, para que se obre el milagro y se entere , de una vez, que el Cristo que él ve solo como un muerto más en una cruz, vive.