Autor Tema: Los Católicos y la Política  (Leído 684 veces)

Fegapa

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Los Católicos y la Política
« : julio 24, 2020, 02:16:00 pm »
Aquí se analizarán cuestiones relativas a la relación entre los Católicos y la política.

petrusdoa

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Re:Los Católicos y la Política
« Respuesta #1 : julio 26, 2020, 06:25:05 am »
Como solemos hacer en este foro, antes de entrar de lleno en algunos asuntos, tratamos inicialmente de delimitar el significado y el espacio de lo que vamos a debatir. Y este es un tema tan amplio, que en él caben innumerables matices que sería imposible tratar. Por otra parte es siempre un tema  rabiosamente actual. Un tema que es, tal vez , junto con algunos deportes que no nombro para no darles alas, el más vivo y activo en todas las tertulias, familiares, amistosas, televisivas  y radiofónicas del mundo.  Y con serlo, es un tema que no tiene, curiosamente, reflejo alguno en el currículo escolar de algunos países. Se imparten lenguaje, idiomas, matemáticas, física, biología, historia, filosofía, y un montón de materias más , según el programa  vigente en cada país, pero sobre política a secas, salvo en niveles muchos más altos, nada de nada. Para empezar, no será fácil que en una encuesta callejera , mucha gente sepa explicar la etimología de  esa palabra, su origen y raíz, así como su uso en el lenguaje moderno. En el lenguaje español hay bastantes palabras que se han construido sobre esa misma raíz, polis. Basta buscarla en el diccionario , y encontramos:

" Polis | Definición | Diccionario de la lengua española | RAE ...dle.rae.es › polis
πόλις pólis. 1. f. En la antigua Grecia, Estado autónomo constituido por una ciudad y un pequeño territorio"
 
Leída la definición, de pronto muchas palabras adquieren un significado claro: megalópolis, metrópolis, necrópolis,  acrópolis... ciudad grande, principal, de muertos, alta... etc.
Paralelamente, hay otra muchas palabras que se relacionan con polis y que a menudo hacen referencia a tareas, funciones, aspectos, etc,  siempre o casi siempre relacionados con la ciudad y, por extensión, con la sociedad que sustenta.
En concreto, ese es el caso de la palabra y tema que aquí nos ocupa:Política
" Ciencia que trata del gobierno y la organización de las sociedades humanas, especialmente de los estados" .
 Ejemplo:"estudió política en la universidad"
"Actividad de los que gobiernan o aspiran a gobernar los asuntos que afectan a la sociedad o a un país".
"se dedica a la política desde los 19 años"
En el mundo actual, donde la política ocupa un lugar preeminente y donde todos o casi todos creemos entender de ella y sus secretos, tal vez podríamos definírla también como el arte de gobernar.
Y como la política gobierna todos y cada uno de los pueblos del mundo, las políticas reales son tan variadas como ellos mismos , amalgamando en sus contenidos tradiciones, historia, influencias de otros puebles, ciencias y creencias y cómo no, religiones. Recordemos, finalmente,  que  el tema se dirige a católicos, y por tanto universales. Este detalle no es baladí, y ese universal, humano y católico , deberá , probablemente, ver la política con una perspectiva que no es la habitual, y menos en el mundo moderno.

cefas

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Re:Los Católicos y la Política
« Respuesta #2 : diciembre 14, 2020, 05:51:45 am »
Estos días, en España, el Parlamento (congreso de Diputados),  debate, es un decir, la ley de Eutanasia. Antes de seguir, me gustaría tener suficiente autoridad para hacerles a sus señorías los diputados  un pequeño test sobre el significado de algunos conceptos implicados en esta ley, para poder saber qué entienden algunas señoría por vida, vida humana, derecho a la vida, autoridad , obligación, responsabilidad, homicidio y asesinato, genocidio ( no está puesto por casualidad), y una serie de aclaraciones adicionales como qué es eutanasia activa, eutanasia pasiva, qué son los cuidados paliativos, qué es y en qué fundan  sus señorías la dignidad humana y el respeto que se le es debido, etc. Hecho lo cual., el debate podría continuar, solo entre quienes hayan superado la prueba de aptitud , naturalmente. ¿ Y saben qué creo ? Pues que, entre los que la superarían, habría bastantes más señorías de la oposición que del grupo, que gobierna ( quiero decir que el que ostenta el poder) y que, por lo tanto, esta ley no se aprobaría. Recuerdo un foro en Internet, ya desaparecido, en el que se debatió el aborto.  foro en  su mayoría concurrido por gentes de ciencia, más bien agnósticos y ateos y, curiosamente, en ese marco de referencia, se llegó a la conclusión de que el aborto era una aberración .Para mí, católico , fue deslumbrante presenciar que la sola ciencia, sin prejuicios, reconociera la verdad. Sin embargo, la ley del aborto, el genocidio del siglo XXI, sigue ahí, llevándose cada día cientos o miles de vidas , empobreciendo aún más el oscuro porvenir de una especie capaz de matar a sus hijos antes de nacer. Una especie que castiga a quien destruye un huevo de aguilucho cenizo pero deja inmune a quien despedaza un feto de homo presuntamente sapiens.
« Última Modificación: diciembre 14, 2020, 05:54:35 am por cefas »

deneb

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Re:Los Católicos y la Política
« Respuesta #3 : diciembre 16, 2020, 12:25:25 pm »
Esta es la ley más macabra que conozco, nacida , como todas las leyes injustas, de la mentira. Nace de la declaración de que la vida es propiedad de la persona y el consiguiente derecho a utilizarla como la persona quiera. Ahora bien, de una falsedad no puede seguirse consecuencia lógica alguna.  La falsedad, pura contradicción,  es que el mortal es dueño de su vida. Si fuera dueño, podría asegurar que mañana por la mañana estaría vivo, pero muchos morirán esta noche  sin pretenderlo y otros muchos sin esperarlo siquiera. Precaria propiedad. Y tienen suerte de que Deneb no pueda ni deba ni desee siquiera imaginar demostraciones prácticas reales al respecto, pero a los aprobadores con sus votos de semejante disparate, el verdadero dueño de sus vidas  les podría aplicar una sencilla demostración, por ejemplo, durante la noche siguiente al acto de votación, por ejemplo.  No obstante, como muestra de buen humor y buena voluntad, tal vez les devolviera la vida una hora después de obtenido cada certificado de defunción, una vez demostrado que su vida es tan solo un préstamo en régimen de administración. De todos modos, hagan lo que hagan, puedo asegurarles , desde aquí y ahora, que llegará un momento en que lo entenderán claramente. Sus mentes disparatadas razonan así: si puedo hacerlo, si puedo quitarme la vida cuando quiera, es que tengo derecho sobre ella, es mía. Y les contesto: también pueden quitarle la vida al vecino o robarle la cartera, pero ni la vida ni la cartera de su vecino pasan a ser de su señoría por el hecho de poder realizar ambas acciones... Es probable que si sus señorías hubieran asistido a clase con la debida atención el día que se aclaró la diferencia entre el verbo poder como capacidad de realizar física o mentalmente algo y el uso de poder como habilitación legal o moral para realizar acciones, ahora no estarían votando estos engañosos disparates. Espero que, pasado este tiempo de locuras, algún tribunal del futuro les llame a declarar en nombre de sus víctimas engañadas. Y si no, al menos su conciencia y quien se la dió,  Dios mismo, es probable que les pregunten por ellas.

cefas

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Re:Los Católicos y la Política
« Respuesta #4 : abril 20, 2021, 06:14:14 am »
Pedro Trevijano Etcheverria – 19/04/21 4:04 PM

En el capítulo 4 del libro de Hechos leemos: «Señor, fíjate en sus amenazas y concede a tus siervos predicar tu palabra con toda valentía» (v. 29); »los llenó a todos el Espíritu Santo, y predicaban con valentía la palabra de Dios» (v. 31); «los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor» (v. 33)

Ante estas afirmaciones, tengo que hacerme una pregunta: ¿pertenezco al grupo de personas que profesan abiertamente y con valentía su fe cristiana, o, por el contrario, me dejo llevar por el miedo o por el respeto humano? En pocas palabras, ¿soy católico de verdad o mi fe es tan débil que soy incapaz de dar razón de ella? En este caso tengo que tomar nota, pedir a Dios su gracia para no fallarle por cobardía, y, si es por razones intelectuales, prepararme para que la siguiente vez que me encuentre en una situación de esas, sepa razonar mi fe y esperanza, porque desde luego lo que tengo que pensar es que hay mucha gente que no tiene ni idea de para qué está en este mundo, y los creyentes tenemos el deber de ayudarles, si queremos ser de verdad apóstoles.

En uno de sus primeros sermones, el Papa Francisco decía: «Podemos caminar cuanto queramos, podemos edificar muchas cosas, pero si no confesamos a Jesucristo, algo no funciona. Acabaremos siendo una ONG asistencial, pero no la Iglesia, Esposa del Señor». Cuando se deja de anunciar a Jesucristo, ya no es la Iglesia ni los cristianos los que actúan.

El gran problema actual es el enfrentamiento entre la creencia y la increencia, la lucha entre dos concepciones del mundo que chocan entre sí, porque una se apoya en Jesucristo y la otra en el príncipe de este mundo, en Satanás. Nuestros adversarios tratan de cambiar los valores que han sustentado hasta hace poco nuestra civilización, empezando por los mismos signos cristianos, pues tratan de conseguir que desaparezca de la Sociedad cualquier referencia a Cristo, incluso derribando para ello las cruces que ornamentan algunos lugares públicos.

Quitados los signos cristianos, e incluso antes de conseguirlo, se trata que las personas no encuentren valores morales y religiosos en los que apoyarse. Cuando Jesucristo llamaba hijos del diablo a sus adversarios judíos, sabía bien lo que decía, porque era gente que no creía en Él, que era Dios hecho hombre, eran mentirosos y homicidas (cf. Jn 8,42-44). Estas condiciones, sólo que agravadas, se dan en nuestra Sociedad actual, porque hay que añadir más maldades de los hijos del diablo, como el intento de destruir el Matrimonio, la Familia e incluso la Maternidad, todo ello acompañado por una espantosa corrupción de costumbres, que llega incluso a tratar de destruir la inocencia infantil. Pero como el Mal tiene que presentarse con apariencia de Bien, están todo el día hablándonos de los nuevos derechos humanos.

Ahora bien, ¿cuáles son estos nuevos derechos humanos? Por supuesto no puede ser el derecho a la vida, desde la concepción a la muerte natural, porque en los nuevos derechos humanos están el aborto y la eutanasia, ni el matrimonio, que se entendía como unión de un hombre con una mujer y ahora puede ser cualquier tipo de unión, ni la familia, institución que la ideología de género combate abiertamente, ni el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones, porque esto corresponde al Estado, y ni siquiera la democracia, porque al no existir o al menos no tener en cuenta a Dios, la autoridad humana es la autoridad absoluta, sin frenos ni cortapisas, como estamos viendo estos días en España con el intento del Gobierno de terminar con la separación de poderes, cargándose el Poder Judicial.

Ante esta situación, ¿qué tengo que hacer? Por supuesto profesar mi fe con valentía y educación, recordando aquello de «discusión ganada, conversión perdida», no ocultando mi modo de pensar y denunciando no sólo los atropellos legales, sino también los morales, aunque sean legales, como el aborto. Si nos pisan, hay que chillar, utilizando los medios legales no violentos a nuestro alcance, aunque sólo sea para el que ha cometido la injusticia, se lo piense dos veces antes de volver a intentar atropellar, al modo que San Pablo hizo valer sus derechos de ciudadano romano (cf. Hch 16,35-39). Y en las elecciones, por supuesto ir a votar, pues el que no lo haga luego no tiene derecho a quejarse, y votar, teniendo muy en cuenta mi condición de cristiano que defiende los valores, que Benedicto XVI señaló como no negociables, es decir «el respeto y la defensa de la vida humana, desde su concepción hasta su fin natural, la familia fundada en el matrimonio entre hombre y mujer, la libertad de educación de los hijos y la promoción del bien común en todas sus formas» («Sacramentum Caritatis» nº 83). En pocas palabras, no nos dejemos achantar.

 De Infocatólica. com

petrusdoa

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Re:Los Católicos y la Política
« Respuesta #5 : abril 28, 2021, 03:55:03 am »
En la España de los últimos decenios, y casi de toda la época de la Constitución de 1978, se ha dado un hecho singular, la presencia notable de ex sacerdotes o religiosos en el ámbito de la política, tanto en los órganos de gobierno como, aún más, en los órganos legislativos. Tanto es así que, años atrás, comentándolo con un clérigo, éste me dijo que le admiraba ver en el parlamento regional del que hablábamos, tantos ex curas compañeros suyos. Supongo que la formación religiosa recibida, cristiana, les impulsaba a hacer realidad en la sociedad las  enseñanzas recibidas, tanto las referidas a la promoción del bien común como, tal vez más aún, la  idea cristiana del reparto y comunicación de la riqueza individual. Aunque ahora haya decaído esta presencia, aún es frecuente encontrar aquí y allá algunos ejemplos remanentes  de estos hechos. Lo más curioso del caso, al menos desde mi percepción, es que el socialismo me ha parecido siempre la opción más elegida por esas personas para albergar y dar cobertura a sus planteamientos. Pero ocurre que ese socialismo, cristiano en parte,  que renunció taxativamente al marxismo al incorporarse a la vida política legal. parece haber perdido desde hace un par de legislaturas, el barniz cristiano, escaso, que aún le quedaba. Tras las ideas socialistas básicas de la exaltación, escasa, del trabajo y la necesidad de repartir la riqueza, convertida en idea única, le ha seguido últimamente la adopción de un ateísmo y anticlericalismo  cada vez mas evidentes. Las últimas leyes de educación aprobadas parecen abundar en esta dirección, haciendo de las clases de Religión, al menos la católica, algo residual, sin valor académico, y de sus contenidos algo ignorado en todos los demás planteamientos. Una ciencia escasa y desprovista de todo fundamento religiosos e incluso filosófico parece planear sobre la estructura diseñada.  Se busca barnizar la ignorancia con una asistencia a la escuela obligada,  un buenismo que intenta reducir el esfuerzo del aprendizaje a la mera asistencia y, aunque no finalmente por desgracia, hacer de la educación sexual, entendida como libertad absoluta , el  leitmotiv de todo el proceso vital. El resultado, tras un par de decenios de prueba, empieza a verse en la sociedad. Cohortes de adultos jóvenes con escasos fundamentos profesionales, más aptos para trabajos sencillos que para labores técnicas o humanísticas de mediana o gran altura, pueblan nuestras ciudades. Educados para llevar una vida plácida y placentera, no son capaces de producir los bienes de los que disfrutan. Con mentes del siglo XIX, cuatro operaciones,  cinco datos históricos mal resumidos y escasa capacitación profesional actualizada , intentan y reclaman vivir rodeados de medios y lujos que solo pueden producir gentes con capacidades técnicas y humanas muy superiores. La televisiones , casi todas, presentan un modelo de vida que incluye casa con calefacción  de gas o eléctrica, garaje con automóvil, dos mejor que uno, móvil de calidad desde los trece años, tv en 8K , salida diaria con amigos, comidas en restaurante los fines de semana, suscripción a red  óptica, laptop, vacaciones de verano con viajes incluidos, seguros médicos y deportivos, fiestas y festivales de música periódicos, y un etcétera que probablemente no es tan reducido como puede parecer. Este ritmo de vida y consumo no es posible en una sociedad y un país con escasos recursos naturales, de suelos pobres en general y consumidos por lo que en otros tiempos se llamaba la pertinaz sequía, en el que casi el 30% no supera los estudios obligatorios, o los supera solo gracias a las facilidades, a veces absurdas,  para conseguirlos, y que tiene que constituir, por la mera fuerza de su número,  una rémora para el resto. Por otra parte, gran número de jóvenes bien dispuestos, llega a niveles de formación superiores, pero , por falta de opciones de trabajo, acaba emigrando a otros países, llevándose consigo el esfuerzo propio y el de sus conciudadanos financiando universidades y estudios...
Y es este panorama sombrío, los gobernantes, en la más pura línea de socialismo absoluto, solo hallan dos salidas: mantener ese estilo, que les garantiza ese 30% de población que debe sobrevivir a base de ayudas y subvenciones y cargarse, en realidad cargar a sus gobernados, con una deuda externa impresionante, que supera ampliamente el PIB anual. Pero ni ese 30% ni muchos otros terminan por entender que deberán trabajar más de un año simplemente para poder pagar esa deuda, cuyos intereses anuales ya están agobiando al país . Mientras tanto, el gobierno de turno mantiene un sistema educativo que no valora el esfuerzo, ningunea a los padres, rechaza su derecho a educar a sus hijos, dificulta la libertad de elección de centro, cerca económicamente a los centros concertados que no aceptan esas líneas de acción, eterniza los problemas, mantiene de facto las cuotas de ciudadanos de baja productividad y lo sazona todo con un manejo publicitario que procura  justificar todos sus actos bajo una capa invisible  de solidaridad, tolerancia y respeto, que a menudo sin explicar, justificar ni aplicar, constituyen las grandes virtudes ateas del momento. Mientras tanto, los cristianos, erre que erre, siguen su callada labor de trabajo y ahorro , que es trabajo más allá de cubrir necesidades, y ayuda a unos y otros. Dos visiones de la vida y del mundo dispares. Aquel año 1978 va quedando cada vez más lejos, aquellos pocos curas y ex curas que anduvieron legislando ya murieron y nada parece ser lo que era...

cefas

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Re:Los Católicos y la Política
« Respuesta #6 : mayo 06, 2021, 03:15:24 am »
Si la política es el arte o la ciencia relativa al ( buen) gobierno de las polis ( ciudades), esta noticia , aparecida estos días , pude afectar seriamente  al buen gobierno de la gran polis que es el mundo hoy.
"La administración Biden envió una carta a los embajadores de la ONU anunciando la retirada de Estados Unidos de una histórica declaración provida iniciada por la administración Trump y copatrocinada por 34 países de distintas partes del mundo".
Parece que en el mundo hoy crece la opción pro muerte. Lo extraño es que Biden se considere a sí mismo católico. Si católico quiere decir universal, poco tienen de universal asuntos pro muerte como aborto y eutanasia. O tal vez no fue al colegio el día que lo explicaron ? Parece una broma, pero yo tengo un amigo católico hasta las orejas ( dice él) que enseguida  habla de Cristo y su presencia entre nosotros,( en eso lo admiro)  que hace unos meses me negaba la virginidad de María... y sigue tan católico como siempre. Parece broma pero no lo es. Hay deficit de formación elemental.